Investigadores de la Universidad de Tsinghua, en Shenzhen, China, han desarrollado una batería de litio y azufre que alcanza 549 Wh/kg de eficiencia energética, casi el doble de las baterías de ion-litio utilizadas actualmente en drones comerciales, que tienen un promedio de 300 Wh/kg. El componente mantuvo el 82% de la capacidad original después de 800 ciclos de carga y descarga en pruebas de laboratorio, pero aún no ha sido probado en condiciones reales de vuelo.
Quien desarrolló la nueva batería fue un equipo de investigadores de la Universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas de China, con sede en Shenzhen. Cuándo se divulgaron los resultados: esta semana, a través de una publicación en el periódico China Daily. Cómo la batería logra casi duplicar la eficiencia: los investigadores crearon un pre-mediador molecular específico para el azufre que solo se activa durante la reacción electroquímica, dirigiendo el transporte de carga eléctrica e impidiendo que la energía se disipe en forma de calor, problema que históricamente ha impedido el uso comercial de baterías de litio y azufre. Por qué esta innovación importa para el mercado de drones: la autonomía limitada es el principal obstáculo de los drones actuales, y una batería que ofrezca casi el doble de energía por kilo puede transformar drones de entrega, rescate y mapeo en herramientas viables para distancias y cargas que hoy son imposibles.
Las pruebas se realizaron exclusivamente en laboratorio, y hasta el momento no hay reporte de uso real de la nueva batería en drones o cualquier otro equipo. Por lo tanto, aún no es posible prever cuándo o si la tecnología será empleada a nivel comercial. El camino entre un resultado de laboratorio y un producto de estantería implica etapas de validación, escalado industrial y certificación de seguridad que pueden llevar años.
El problema que la batería resuelve: energía que se pierde en calor
Las baterías de litio y azufre no son novedad en la investigación científica. El concepto existe desde hace décadas y siempre se ha considerado prometedor porque el azufre es barato, abundante y puede almacenar significativamente más energía por kilo que los materiales utilizados en las baterías de ion-litio convencionales. El problema es que, en la práctica, estas baterías perdían energía rápidamente en forma de calor durante los ciclos de carga y descarga, degradando el componente en pocas centenas de ciclos y haciéndolo inviable para uso comercial.
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La innovación de los investigadores de Tsinghua está en el pre-mediador molecular que controla esta disipación. En lugar de intentar contener el calor después de que se forma, el aditivo creado por el equipo interviene a nivel de la reacción electroquímica, asegurando que el transporte de la carga eléctrica ocurra de manera más dirigida desde el inicio. El resultado es una batería que no solo almacena más energía, sino que pierde menos de esa energía durante el funcionamiento, alcanzando una resistencia hasta un 75% mayor que las baterías convencionales de litio y azufre.
549 Wh/kg contra 300 Wh/kg: lo que los números significan

La diferencia entre 549 Wh/kg y 300 Wh/kg puede parecer abstracta, pero traducida al rendimiento de un dron, el impacto es concreto. Wh/kg (vatios-hora por kilo) es la medida de cuánta energía una batería almacena por cada kilo de peso. Cuanto mayor es este número, más tiempo puede volar el dron con la misma carga de batería, o más peso puede transportar manteniendo la misma autonomía. Una batería que ofrece 549 Wh/kg en lugar de 300 Wh/kg significa, en teoría, casi el doble de autonomía para el mismo peso de batería.
Para drones de entrega que hoy logran cubrir distancias de 10 a 15 kilómetros con carga, la nueva batería podría ampliar este radio a 20 a 30 kilómetros. Para drones de rescate que operan en áreas de desastre y necesitan autonomía para volar hasta lugares remotos, llevar suministros y regresar, la diferencia entre 300 y 549 Wh/kg puede ser la diferencia entre alcanzar o no a una víctima. Y para drones de mapeo e inspección que necesitan sobrevolar áreas extensas, menos paradas para recarga significan más productividad por jornada.
800 ciclos con 82% de capacidad: la durabilidad probada
Además de la eficiencia energética, la durabilidad de la batería en las pruebas fue otro dato relevante. Los investigadores sometieron el componente a 800 ciclos de carga y descarga, y al final de ese período la batería aún mantenía el 82% de su capacidad original. A modo de comparación, las baterías de ion-litio de drones comerciales suelen presentar degradación significativa después de 300 a 500 ciclos, requiriendo reemplazo que representa un costo operativo constante para los operadores.
Si la durabilidad de laboratorio se mantiene en condiciones reales, la nueva batería no solo volaría más lejos sino que también duraría más tiempo antes de necesitar ser reemplazada. Para empresas que operan flotas de drones de entrega, como minoristas y servicios de delivery, la combinación de mayor autonomía con mayor vida útil reduciría el costo por entrega de forma significativa. Menos paradas para recarga, menos cambios de batería y más kilómetros cubiertos por ciclo de vida del componente.
Más barata que el ion-litio: la ventaja del azufre
Un aspecto frecuentemente ignorado en las comparaciones entre tecnologías de batería es el costo de los materiales. El azufre es significativamente más barato que los materiales utilizados en las baterías de ion-litio, como cobalto y níquel, lo que hace que la batería de litio y azufre sea potencialmente más accesible en escala de producción. Si la tecnología desarrollada en Tsinghua se demuestra viable comercialmente, el costo unitario de la batería podría ser menor que el de las soluciones actuales, incluso ofreciendo un rendimiento superior.
Esta ventaja de costo es especialmente relevante para mercados emergentes donde drones de entrega y rescate operan con presupuestos ajustados. En países como Brasil, donde los servicios de entrega por dron aún están en fase experimental y los costos operativos determinan la viabilidad del modelo, baterías más baratas y más eficientes podrían acelerar la adopción comercial de la tecnología. El azufre también es abundante como subproducto de la industria petroquímica, lo que facilita la cadena de suministro a escala global.
Drones de entrega y rescate: las aplicaciones que los investigadores ven
Los investigadores de Tsinghua señalaron aplicaciones específicas para la nueva batería que van más allá de los drones recreativos. Drones de rescate utilizados en situaciones de riesgo, como búsqueda de víctimas en áreas de desastre natural, inundaciones o incendios, tendrían autonomía ampliada para cubrir distancias mayores y permanecer en el aire por más tiempo, lo que puede ser decisivo en operaciones donde cada minuto cuenta y cada kilómetro adicional de alcance puede significar una vida salvada.
Drones de entrega de productos y alimentos también fueron citados como beneficiarios directos de la tecnología. Con casi el doble de autonomía por kilo de batería, los drones podrían cubrir rutas más largas o transportar cargas más pesadas sin sacrificar el tiempo de vuelo. Además de estas aplicaciones, el equipo también planea probar la tecnología en baterías de flujo reutilizables, baterías de metal-litio y en procesos de reciclaje de componentes, señalando que la innovación molecular puede tener alcance más allá del mercado de drones.
Del laboratorio al mundo: el camino que aún falta
La nueva batería de litio y azufre alcanza 549 Wh/kg, mantiene el 82% de la capacidad después de 800 ciclos y puede costar menos que las baterías actuales. Pero todos estos resultados fueron obtenidos en laboratorio, y hasta el momento no hay ningún informe de uso real del componente en drones o en cualquier otro equipo fuera de los bancos de prueba de Tsinghua. El salto entre un resultado de laboratorio y un producto comercial implica validación en condiciones reales de temperatura, vibración, humedad y estrés mecánico que el ambiente controlado de investigación no replica.
¿Cree que las baterías de litio y azufre pueden reemplazar a las de ion-litio en los drones del futuro? Cuéntenos en los comentarios qué opina de los números de esta nueva batería, si cree que la tecnología llegará a las tiendas o quedará atrapada en el laboratorio y cuál aplicación tiene más sentido para usted: entrega, rescate o mapeo. Queremos escuchar su opinión sobre el futuro de las baterías.

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