La detección inicial, seguida por la desaparición y las simulaciones, mantiene el caso abierto.
En su opinión, ¿estamos ante un nuevo planeta cercano a la Tierra o ante un fenómeno que aún desafía la comprensión de la astronomía moderna?
La captura directa de imágenes de un planeta es un evento raro, especialmente en sistemas cercanos y alrededor de estrellas similares al Sol.
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De confirmarse, este objeto sería uno de los exoplanetas directamente observados más cercanos a la Tierra.
El Telescopio Nancy Grace Roman podría ser decisivo para confirmar la existencia del objeto en los próximos años
Los investigadores han identificado una nueva ventana de observación para agosto de 2026, cuando el objeto podría volver a una posición favorable para su detección.
Además, el futuro Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, con tecnología coronográfica más avanzada, podrá confirmar la existencia del objeto con mayor precisión.
Ahora queremos saber: ¿el objeto detectado por el James Webb es realmente un planeta o solo un fenómeno aún no comprendido?
La detección inicial, seguida por la desaparición y las simulaciones, mantiene el caso abierto.
En su opinión, ¿estamos ante un nuevo planeta cercano a la Tierra o ante un fenómeno que aún desafía la comprensión de la astronomía moderna?
La captura directa de imágenes de un planeta es un evento raro, especialmente en sistemas cercanos y alrededor de estrellas similares al Sol.
De confirmarse, este objeto sería uno de los exoplanetas directamente observados más cercanos a la Tierra.
El Telescopio Nancy Grace Roman podría ser decisivo para confirmar la existencia del objeto en los próximos años
Los investigadores han identificado una nueva ventana de observación para agosto de 2026, cuando el objeto podría volver a una posición favorable para su detección.
Además, el futuro Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, con tecnología coronográfica más avanzada, podrá confirmar la existencia del objeto con mayor precisión.
Ahora queremos saber: ¿el objeto detectado por el James Webb es realmente un planeta o solo un fenómeno aún no comprendido?
La detección inicial, seguida por la desaparición y las simulaciones, mantiene el caso abierto.
En su opinión, ¿estamos ante un nuevo planeta cercano a la Tierra o ante un fenómeno que aún desafía la comprensión de la astronomía moderna?
Objeto detectado por el James Webb cerca de Alpha Centauri desaparece en nuevas observaciones e intriga a los científicos después de 1 millón de simulaciones.
Según investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech) y del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL), en agosto de 2024 el Telescopio Espacial James Webb registró un objeto extremadamente débil en las proximidades de Alpha Centauri A, la estrella más similar al Sol en el sistema más cercano a la Tierra, localizada a unos 4,37 años luz. El objeto apareció solo una vez. En nuevas observaciones realizadas en febrero y abril de 2025, no fue detectado nuevamente, lo que llevó a los investigadores a clasificar el fenómeno como uno de los más intrigantes de la astronomía reciente.
El sistema Alpha Centauri reúne tres estrellas y concentra décadas de búsqueda de exoplanetas cercanos a la Tierra
Alpha Centauri es un sistema estelar triple compuesto por Alpha Centauri A, Alpha Centauri B y Proxima Centauri.
Alpha Centauri A y B forman un sistema binario que orbita en un ciclo de aproximadamente 79 años y es visible a simple vista como uno de los puntos más brillantes del cielo nocturno en el hemisferio sur.
Proxima Centauri, una enana roja localizada a mayor distancia del par principal, es la estrella más cercana a la Tierra además del Sol y ya posee planetas confirmados, incluyendo Proxima b.
A pesar de ello, la búsqueda de planetas alrededor de Alpha Centauri A siempre ha sido considerada el principal objetivo científico, debido a la similitud de esta estrella con el Sol.
La técnica de coronografía del James Webb permite bloquear la luz estelar y revelar objetos extremadamente débiles
Para detectar el objeto, los investigadores utilizaron el instrumento MIRI del James Webb, equipado con una máscara coronográfica capaz de bloquear la luz intensa de la estrella.
Este método crea un “eclipse artificial”, permitiendo que objetos mucho más débiles alrededor de la estrella se vuelvan visibles en el infrarrojo.
Incluso con esta tecnología, la observación es extremadamente compleja, ya que involucra interferencias ópticas, ruido instrumental y la influencia de la estrella compañera Alpha Centauri B.
El objeto S1 fue detectado a unas 2 unidades astronómicas de Alpha Centauri A con un brillo extremadamente bajo
Tras el procesamiento de las imágenes, surgió un punto de luz denominado S1. Estaba localizado a aproximadamente 1,5 segundos de arco de la estrella, lo que corresponde a unas 2 unidades astronómicas, distancia equivalente al doble de la separación entre la Tierra y el Sol.
El brillo del objeto era unas 10 mil veces más débil que el de la estrella, compatible con un posible planeta gigante gaseoso.
La desaparición del objeto en nuevas observaciones llevó a los científicos a ejecutar 1 millón de simulaciones orbitales
El mayor desafío surgió en las observaciones siguientes, cuando el objeto no fue detectado nuevamente. Para entender el fenómeno, el equipo liderado por el doctorando Aniket Sanghi realizó cerca de 1 millón de simulaciones computacionales de órbitas posibles.
Los resultados indicaron que, en cerca de la mitad de los escenarios estables, el objeto podría haberse aproximado a la estrella en puntos de la órbita donde se volvería invisible para el telescopio.
Datos anteriores del Very Large Telescope podrían indicar que el objeto ya había sido visto en 2019
Una pieza importante en el análisis fue la inclusión de datos obtenidos en 2019 por el Very Large Telescope, en Chile. En aquella ocasión, un objeto candidato llamado C1 fue identificado en el mismo sistema, pero no confirmado.
Cuando los investigadores consideraron la posibilidad de que S1 y C1 fueran el mismo objeto en posiciones diferentes de su órbita, los modelos comenzaron a presentar consistencia.
Basándose en las simulaciones y el brillo detectado, el objeto podría ser un planeta gigante gaseoso con una masa similar a la de Saturno.
La órbita estimada presenta una excentricidad de aproximadamente 0,4, variando entre 1 y 2 unidades astronómicas alrededor de la estrella, con un período orbital de entre 2 y 3 años terrestres.
La temperatura estimada varía entre 200 y 250 Kelvin, lo que explica su detección únicamente en el infrarrojo.

La zona habitable de Alpha Centauri A plantea la hipótesis teórica de lunas potencialmente habitables
La región donde se detectó el objeto coincide con la zona habitable de la estrella. Aunque un gigante gaseoso no puede albergar vida tal como la conocemos, existe una hipótesis teórica de que las lunas naturales alrededor de este tipo de planeta podrían tener condiciones adecuadas para el agua líquida.
Esta posibilidad sigue siendo especulativa y no confirmada. De los miles de exoplanetas ya descubiertos, la mayoría ha sido identificada por métodos indirectos.
La captura directa de imágenes de un planeta es un evento raro, especialmente en sistemas cercanos y alrededor de estrellas similares al Sol.
De confirmarse, este objeto sería uno de los exoplanetas directamente observados más cercanos a la Tierra.
El Telescopio Nancy Grace Roman podría ser decisivo para confirmar la existencia del objeto en los próximos años
Los investigadores han identificado una nueva ventana de observación para agosto de 2026, cuando el objeto podría volver a una posición favorable para su detección.
Además, el futuro Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, con tecnología coronográfica más avanzada, podrá confirmar la existencia del objeto con mayor precisión.
Ahora queremos saber: ¿el objeto detectado por el James Webb es realmente un planeta o solo un fenómeno aún no comprendido?
La detección inicial, seguida por la desaparición y las simulaciones, mantiene el caso abierto.
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