Conozca los trámites y la trayectoria de los estudiantes del IF Baiano que crearon el BioLuz, sistema innovador de bioelectricidad usando botellas PET.
La 12ª edición del Solve for Tomorrow Brasil, una prestigiosa competencia de Samsung enfocada en la metodología STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), seleccionó como uno de los 20 semifinalistas nacionales el proyecto BioLuz, desarrollado por cinco estudiantes del 2º año de la Educación Secundaria del IF Baiano, Campus Alagoinhas.
La iniciativa ecológica, que nació en agosto de 2025 bajo la dirección de la joven Michele dos Santos (16 años) y la mentoría del profesor José Honorato Ferreira Nunes, tiene como objetivo solucionar los problemas de movilidad y seguridad causados por la falta de iluminación pública en comunidades vulnerables.
El dispositivo innovador fue concebido para captar electrones libres mediante cables y electrodos de cobre y zinc insertados en vasos reciclados, extrayendo la bioelectricidad generada por la simbiosis entre las raíces vegetales y microorganismos del suelo.
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Los obstáculos científicos enfrentados por los estudiantes
Para que los estudiantes alcanzaran este nivel práctico de desarrollo, el grupo necesitó superar barreras complejas de conocimiento técnico.
Como estaban en el segundo año de la Educación Secundaria, los jóvenes científicos aún no dominaban conceptos matemáticos y físicos de electricidad, reacciones de oxidorreducción o disciplinas de Botánica y Biología celular, superando el déficit con colaboración y apoyo de docentes de Química y Física.

Además, la estructuración conceptual de la idea impuso dificultades para el orientador del IF Baiano.
La búsqueda de información científica confiable se topó con la barrera del idioma, ya que gran parte de los artículos consolidados sobre bioelectricidad estaban publicados en plataformas extranjeras, lo que exigió cuidados extras con palabras clave y largos períodos de búsqueda influenciados por algoritmos.
El factor tiempo también demandó sacrificios, obligando al equipo a conciliar las tareas escolares tradicionales con las pruebas del aparato.
Competencia nacional y la autonomía juvenil
El estímulo al pensamiento crítico y a la independencia de los jóvenes científicos en la resolución de demandas reales de la sociedad es el pilar central del programa de ciudadanía corporativa que premió al grupo baiano.
De acuerdo con el director de ESG y Ciudadanía Corporativa de Samsung para América Latina, Helvio Kanamaru, el involucramiento en la investigación genera impactos profundos:
«El gran brillo del programa es esa curiosidad y el desarrollo del proyecto que ellos hacen y con eso generamos autonomía y protagonismo para los jóvenes, porque ellos aprenden a aprender. Desarrollan una curiosidad y pensamiento crítico que no se detiene en esta edición, sino que sigue para el resto de la vida y para los varios desafíos que enfrentarán a lo largo del tiempo.»
La conquista trajo enorme entusiasmo para los coautores adolescentes de 16 años. El estudiante Thiago Menezes relató que la participación en la iniciativa despertó un afecto muy grande por la investigación, generando una experiencia inolvidable.
En el mismo sentido, la estudiante Natália São Pedro celebró el fuerte potencial del dispositivo, considerando el proyecto un bagaje valioso que llevará para toda la vida.
La confección de los módulos de captación transcurrió de forma colaborativa durante las horas libres de los jóvenes del curso técnico integrado en Informática.
Los inventores realizaban los ajustes operacionales y la corrección de fallas los viernes y en los intervalos entre las clases cotidianas.
Con el fin de abaratar los costos y garantizar alta eficiencia sostenible, el grupo empleó materiales de desecho recogidos en la comunidad.

El equipo de captura está compuesto por:
- Botellas plásticas vacías de lejía que actúan como recipientes para el suelo.
- Electrodos de cobre estratégicamente enterrados en la tierra.
- Electrodos de zinc posicionados para recoger las corrientes eléctricas.
El funcionamiento del circuito y la automatización planificada
Aunque el prototipo está en su fase de laboratorio primaria centrada en encender una pequeña lámpara de LED, el objetivo central de la ingeniería es viabilizar el suministro eléctrico a gran escala.
La dinámica se basa en aprovechar la simbiosis del suelo, en la cual microorganismos descomponen la materia orgánica liberada por las plantas y generan energía limpia.

En la etapa subsecuente de desarrollo del BioLuz, la energía será procesada por un circuito inteligente automatizado.
El mecanismo utilizará una placa Arduino combinada con sensores LDR, responsables de identificar la disminución de la luz natural y activar las lámparas de LED de forma automática, dirigiendo la carga excedente a baterías de bajo costo para sostener la iluminación a lo largo de toda la noche.
Tras consolidar la validación del aparato en el escenario nacional, el liderazgo de la investigación trazó nuevas metas estratégicas estructuradas para el año 2026.
El profesor José Honorato, que acumula experiencia enseñando en ramas técnicas de Informática y Agroindustria desde 2013 en el IF Baiano, evalúa los caminos para registrar la propiedad del invento, priorizando, sin embargo, los beneficios pedagógicos y el intercambio gratuito con grupos vulnerables.
Con información de CREA-BA
