Economistas, ganadores del Premio Nobel e investigadores de grandes empresas de tecnología defienden políticas inmediatas para preparar trabajadores, gobiernos e instituciones.
La inteligencia artificial puede provocar una transformación económica mayor y más rápida que la Revolución Industrial, según una alerta internacional divulgada este lunes, 13.
Más de 200 investigadores y economistas firmaron una declaración conjunta sobre los posibles impactos de la tecnología.
Entre los participantes están 15 ganadores del Premio Nobel, además de investigadores y representantes de OpenAI, Anthropic y Google.
-
Misiles hipersónicos de China: la carrera militar gana fuerza, y el país podría tener 5.000 misiles aire-aire de largo alcance, 700 misiles balísticos intercontinentales y 5.000 misiles de crucero para 2035.
-
Cómo es la preparación extrema de los astronautas chinos que van a pasar un año en el espacio y ayudar a China a llegar a la Luna hasta 2030
-
El movimiento FIRE, que promueve la independencia financiera y la jubilación anticipada, ha ganado fuerza en Brasil y atrae a inversores que ahorran de manera extrema para vivir de sus ingresos antes de los 60.
-
Tumba de 3.000 años descubierta en el sur de Egipto sorprende a arqueólogos cerca de Luxor, preserva trazos arquitectónicos en el patio y puede revelar detalles sobre Paser, hombre ligado a las dinastías 19 y 20, mientras el país utiliza hallazgos históricos para reavivar el turismo cultural.
Según el documento, gobiernos y líderes del sector tecnológico necesitan crear políticas e instituciones capaces de enfrentar los cambios económicos causados por la IA.
Especialistas alertan para transformación acelerada
La declaración afirma que la inteligencia artificial puede ampliar la productividad y transformar diferentes sectores de la economía.
Sin embargo, este cambio podría ocurrir en un período mucho más corto que otras grandes revoluciones tecnológicas.
El vapor, la electricidad y los ordenadores, por ejemplo, permitieron que las sociedades tuvieran décadas para adaptar empresas, profesiones e instituciones.
La inteligencia artificial, sin embargo, podría ofrecer solo unos pocos años para esta preparación.
Ante esto, los especialistas defienden que los gobiernos no esperen a que los impactos aparezcan para comenzar a elaborar medidas.
Mercado de trabajo está entre las principales preocupaciones
La posible pérdida de empleos a gran escala aparece entre los principales riesgos destacados por los signatarios.
Además, empresas, trabajadores e instituciones públicas podrían enfrentar cambios profundos en las relaciones laborales.
Por esta razón, la declaración pide investigaciones más amplias sobre los efectos económicos de la inteligencia artificial.
El documento también propone el desarrollo inmediato de políticas destinadas a garantizar que la tecnología beneficie a toda la sociedad.
Entre las principales medidas defendidas están:
- Ampliación de las investigaciones sobre los impactos económicos de la IA;
- Creación de políticas para acompañar cambios en el mercado laboral;
- Desarrollo de instituciones preparadas para enfrentar riesgos sociales;
- Protección de trabajadores afectados por la automatización;
- Distribución más amplia de los beneficios económicos de la tecnología.
Economista alerta para pocos años de adaptación
Anton Korinek, profesor de la Universidad de Virginia, destacó la velocidad de los cambios provocados por la inteligencia artificial.
“El vapor, la electricidad y las computadoras dieron a las sociedades décadas para adaptarse. La IA puede darnos solo unos pocos años”, afirmó.
En marzo, Korinek pasó a integrar el equipo de investigación económica de Anthropic.
Según el economista, políticas e instituciones necesitan ser estructuradas antes de que la transformación económica esté completamente en marcha.
“No podemos improvisar nuestra estrategia y nuestras instituciones en medio de la transformación; esperar por la certeza significa llegar demasiado tarde”, completó.
Iniciativa reúne economistas y líderes de la tecnología
Anton Korinek organizó la iniciativa junto a los economistas Erik Brynjolfsson, Ajay Agrawal y Tom Cunningham.
Además, la declaración recibió firmas de representantes influyentes del sector de inteligencia artificial.
La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, está entre los firmantes.
El científico jefe de Google DeepMind, Jeff Dean, también participó en la iniciativa.
El cofundador de Anthropic, Jack Clark, firmó el documento junto a integrantes del equipo económico de la empresa responsable del chatbot Claude.
Nobel de Economía apoyan declaración
La iniciativa también recibió el apoyo de importantes ganadores del Premio Nobel.
Entre ellos están Michael Spence, Daron Acemoglu y Simon Johnson.
Los expertos defienden que la preparación institucional ocurra antes de que los efectos económicos de la IA se vuelvan más difíciles de manejar.
Consecuentemente, gobiernos, empresas e investigadores necesitan discutir desde ya cómo proteger a los trabajadores y distribuir los beneficios de la tecnología.
La preparación anticipada puede reducir riesgos sociales
La declaración refuerza que la inteligencia artificial podrá alterar rápidamente la producción, los empleos y el funcionamiento de las instituciones.
Por eso, la ausencia de planificación podrá ampliar desigualdades y dificultades en el mercado laboral.
Al mismo tiempo, políticas adecuadas podrán ayudar a la sociedad a aprovechar los beneficios económicos de la innovación.
La advertencia central de los expertos es clara: esperar por certezas absolutas podría hacer que los gobiernos reaccionen demasiado tarde.
En su opinión, ¿los gobiernos ya deberían crear políticas para proteger a los trabajadores de los impactos de la inteligencia artificial? ¡Deje su comentario!
