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La NASA capturó por satélite un volcán submarino en erupción en el Mar de Bismarck, en el Pacífico, y ahora los científicos esperan para ver si una nueva isla nacerá allí frente a las cámaras, un fenómeno muy raro de observar en vivo desde el espacio.

Escrito por Bruno Teles
Publicado el 20/06/2026 a las 06:01
Actualizado el 20/06/2026 a las 06:03
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Desde el 8 de mayo de 2026, un volcán submarino entró en erupción en el Mar de Bismarck, al norte de Papúa Nueva Guinea, y la NASA sigue todo por satélite. Las plumas de vapor y la piedra pómez flotando plantean una pregunta rara: ¿estamos viendo nacer una nueva isla en tiempo real?

Hay cosas que la humanidad casi nunca ha podido ver suceder en vivo, y una de ellas es el nacimiento de una isla. Pues eso es exactamente lo que la NASA podría estar presenciando ahora, en el Océano Pacífico. Desde el 8 de mayo de 2026, un volcán submarino entró en erupción en el Mar de Bismarck, al norte de Papúa Nueva Guinea, y los satélites de la agencia capturaron el fenómeno desde el espacio, según un informe de Discover. La pregunta que mueve a los científicos es directa y emocionante: ¿surgirá tierra firme donde hoy solo hay mar?

La propia NASA admite la rareza del momento. Según Jim Garvin, científico jefe del Goddard Space Flight Center de la agencia, el equipo está ansioso por ver si una nueva isla está a punto de nacer, algo que raramente se ha podido observar por satélite mientras ocurre. Es decir, más que una erupción, lo que está en juego es la oportunidad de presenciar, en tiempo casi real, un proceso geológico que suele llevar toda una vida para aparecer.

Cómo la NASA capturó el volcán desde el espacio

La NASA capturó por satélite un volcán submarino en erupción en el Mar de Bismarck y espera ver si una nueva isla nacerá en vivo en el Pacífico.
imagen de satélite 

El descubrimiento fue casi un trabajo de detective. La primera señal llegó el 8 de mayo de 2026, cuando sismómetros registraron un pequeño enjambre de terremotos en una región remota del Mar de Bismarck. Un día después, los satélites Aqua y Terra, de la NASA, capturaron imágenes de plumas blancas y ricas en vapor ascendiendo del océano hacia la atmósfera. Era la firma clásica de un volcán submarino entrando en actividad allá abajo, en el fondo del mar.

Las pistas se fueron sumando. Otro satélite, el Suomi NPP, operado por la NASA junto con la agencia NOAA, detectó anomalías térmicas cubriendo varios kilómetros cuadrados de océano, indicando calor intenso proveniente de la erupción. Poco después, surgieron extensas franjas de piedra pómez, esa roca volcánica tan llena de burbujas de aire que flota, dibujando rastros en las corrientes de la superficie. Juntando sismos, plumas, calor y piedra flotante, la NASA montó el cuadro de un volcán submarino en plena erupción, incluso sin que nadie haya visto la explosión de cerca.

Dónde está ocurriendo, el Mar de Bismarck y la Dorsal de Titán

La NASA captó por satélite un volcán submarino en erupción en el Mar de Bismarck y espera ver si una nueva isla va a nacer en vivo en el Pacífico.
imagen de satélite 

Vale situar el escenario del fenómeno. El Mar de Bismarck se encuentra en el suroeste del Pacífico, al norte de Papúa Nueva Guinea, en una cuenca oceánica marcada por fallas, actividad tectónica y erupciones. La erupción actual está concentrada a unos 130 kilómetros al sureste de la Isla de Manus, en una estructura sumergida conocida como Dorsal de Titán, y curiosamente cerca del lugar de otra erupción submarina registrada en la misma región en 1972.

Este detalle geográfico ayuda a explicar parte del misterio. Se trata de un área poco mapeada, en la que los científicos aún no saben con total certeza qué estructura exacta está en erupción bajo el agua. El fondo del mar sigue siendo una de las fronteras menos conocidas del planeta, y un volcán submarino activo en un punto remoto del Mar de Bismarck muestra cómo aún hay mucho por descubrir justo debajo de la superficie. La NASA, con sus satélites, se ha convertido en los ojos que faltaban para esta región olvidada.

Cómo nace una isla volcánica y por qué es tan raro ver

El proceso detrás de una nueva isla es grandioso y lento. Un volcán submarino va expulsando lava y material del fondo del mar, que se acumula capa sobre capa hasta, en algunos casos, romper la superficie del agua y formar tierra firme. Cuando esto ocurre frente a instrumentos modernos, es oro para la ciencia, porque permite estudiar desde cero cómo nace un pedazo de mundo. Fue a esta oportunidad que la NASA se refirió al hablar de algo raramente observado por satélite mientras ocurre.

Lo que hace todo aún más especial es la ventana de observación. La mayoría de las erupciones submarinas ocurren lejos de ojos y sensores, en la oscuridad del océano profundo, y terminan sin que nadie se dé cuenta. Captar una con plumas visibles, anomalías térmicas y piedra pómez flotando, todo al mismo tiempo y acompañado por satélite, es inusual. Por eso el caso del Mar de Bismarck emocionó tanto a los investigadores: es la oportunidad de presenciar, casi en directo, un capítulo de la formación geológica de la Tierra.

¿Va realmente a nacer una isla? El asterisco honesto

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Aquí entra la parte que exige tener los pies en la tierra. Detectar un volcán submarino en erupción no garantiza que realmente vaya a surgir una nueva isla. Para eso, el material necesita acumularse lo suficiente para vencer la profundidad del agua y sobresalir por encima de la superficie, lo que no siempre ocurre. La erupción puede perder fuerza antes de eso y dejar todo sumergido, sin tierra a la vista al final de la historia.

Y hay un segundo asterisco. Incluso si una nueva isla llega a formarse, puede ser efímera, como la propia NASA considera. Islas nacidas de erupciones suelen estar hechas de material suelto y frágil, y el mar, con sus olas y corrientes, muchas veces deshace la recién nacida en semanas o meses, a menos que lava endurecida la proteja. Por eso los científicos siguen monitoreando el Mar de Bismarck con atención, sabiendo que tanto forma parte del guion el surgimiento como la desaparición de esta posible nueva isla.

Una ventana rara para ver la Tierra construyéndose

Al final, lo que la NASA está observando en el Mar de Bismarck es una rara ventana para ver la Tierra construyéndose en tiempo real. Un volcán submarino en erupción, plumas subiendo del océano, piedra pómez flotando y la expectativa de que una nueva isla pueda nacer ante los satélites es el tipo de espectáculo geológico que pocas generaciones han tenido la oportunidad de presenciar. Incluso si ninguna tierra firme perdura, el registro del proceso ya es valioso para la ciencia.

Y tú, ¿te gustaría ver por primera vez en la vida una isla naciendo del mar, captada por satélite, o crees que la naturaleza aún esconderá ese volcán submarino en el fondo del Mar de Bismarck sin entregar tierra firme? Cuéntanos en los comentarios qué despertó en ti este fenómeno seguido por la NASA.

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Bruno Teles

Hablo sobre tecnología, innovación, petróleo y gas. Actualizo diariamente sobre oportunidades en el mercado brasileño. Con más de 7.000 artículos publicados en los sitios web CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil y Obras Construção Civil. ¿Sugerencias de temas? Envíalas a brunotelesredator@gmail.com

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