Adolescente de Curitiba ganó más de 40 kilos en pocos meses, presentó presión alta y descubrió un tumor benigno de menos de 1 centímetro.
Un cambio rápido y preocupante transformó la rutina de Gustavo de Oliveira, adolescente de Curitiba, aficionado del Athletico-PR y practicante de muay thai.
A principios de 2025, Gustavo pesaba menos de 70 kilos. Al final del mismo año, sin embargo, el adolescente ya había llegado a los 113 kilos.
El aumento de peso continuaba incluso con ejercicios frecuentes y cuidados con la alimentación. Detrás del cuadro estaba un tumor benigno en la hipófisis, ubicado en la base del cerebro.
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El pequeño tumor alteró la producción hormonal y provocó exceso de cortisol en el organismo. La condición recibió el diagnóstico de enfermedad de Cushing.
Dolores de cabeza y presión alta encendieron la alerta
Silmara de Oliveira, madre de Gustavo, percibió los primeros signos preocupantes en junio de 2025.
El adolescente se quejaba de dolores de cabeza desde hacía algunos días. Ante esto, la madre decidió medir la presión arterial con un aparato disponible en casa.
El resultado indicó presión elevada. La familia llegó a desconfiar de un posible defecto en el equipo.
Otros síntomas, sin embargo, ya llamaban la atención. Gustavo presentaba apetito excesivo y llegaba a comer tres platos en una sola comida.
Consultas con médicos y nutricionistas llevaron a la familia a ajustar la alimentación. Gustavo también practicaba hasta tres clases de muay thai por semana.
Los cuidados no impidieron el aumento de peso. Cuanto más la familia controlaba la dieta, más engordaba el adolescente.

Lesión en el tobillo llevó a una investigación más amplia
Una lesión sufrida durante un entrenamiento de muay thai cambió el rumbo de la historia en septiembre de 2025.
El tobillo de Gustavo se puso muy morado. La madre, entonces, decidió llevarlo a una sala de urgencias.
La radiografía no reveló ninguna fractura. La médica responsable, sin embargo, percibió que otros signos requerían una evaluación más detallada.
El adolescente retornó al día siguiente y fue encaminado al Hospital Pequeno Príncipe, referencia en atención pediátrica en Paraná.
La condición física ya estaba bastante comprometida. Gustavo relataba dificultades para andar, respirar y realizar tareas simples.
Exámenes confirmaron una enfermedad considerada rara
Se realizó una serie de exámenes para identificar la causa de los síntomas.
El diagnóstico definitivo surgió a mediados de octubre de 2025. Gustavo presentaba enfermedad de Cushing, condición rara entre niños y adolescentes.
Estimaciones internacionales citadas en el caso apuntan aproximadamente un nuevo diagnóstico por cada millón de niños por año.
Carlos Mattozo, neurocirujano del Hospital Pequeno Príncipe, explicó que el cuadro estaba relacionado al tumor benigno encontrado en la hipófisis.
¿Cómo el tumor alteró el cortisol de Gustavo?
La hipófisis produce la hormona ACTH, responsable de estimular las glándulas suprarrenales.
Estas glándulas se encuentran sobre los riñones y producen cortisol. En el caso de Gustavo, el tumor provocó una liberación excesiva de ACTH.
El organismo pasó, consecuentemente, a fabricar cortisol en niveles muy elevados.
Los principales efectos incluyeron:
- aumento acelerado de peso;
- hinchazón corporal;
- rostro más redondeado;
- acumulación de grasa en el tórax;
- presión arterial elevada;
- dificultad para respirar.
Mattozo afirmó que había tratado solo cuatro casos similares en casi 30 años de carrera.
Cirugía por las fosas nasales removió el tumor
El tratamiento indicado consistía en la extracción quirúrgica del tumor.
Gustavo se asustó al recibir la noticia. El adolescente imaginaba que los médicos necesitarían abrir el cráneo.
El procedimiento, sin embargo, fue realizado por las fosas nasales, con cámaras de fibra óptica y pequeños instrumentos.
El equipo médico alcanzó la hipófisis a través del hueso esfenoides, ubicado detrás de la nariz.
La cirugía tuvo lugar en diciembre de 2025, duró cerca de dos horas y fue considerada exitosa.

La recuperación exige reposición hormonal
La extracción del tumor interrumpió el estímulo anormal que mantenía la producción elevada de cortisol.
El organismo presentó una reducción repentina de la hormona. Gustavo tuvo cansancio, dolores de cabeza y alteraciones hormonales esperadas tras el procedimiento.
La recuperación incluyó exámenes frecuentes y reposición hormonal.
El exceso anterior de peso y cortisol dejó impactos en el hígado, los ojos, el corazón y la presión arterial.

Adolescente perdió 15 kilos y entró en remisión
Gustavo perdió aproximadamente 15 kilos durante el primer semestre de 2026.
El adolescente es considerado un paciente en remisión de la enfermedad de Cushing.
Serán necesarias evaluaciones anuales para verificar un posible regreso del tumor.
Casos como este refuerzan la importancia de investigar aumentos rápidos de peso acompañados por presión alta y otros síntomas.
Gustavo decidió compartir su experiencia para alertar a otras familias e incentivar una búsqueda más rápida del diagnóstico correcto.
Fuentes nominales: BBC News Brasil, Hospital Pequeno Príncipe, neurocirujano Carlos Mattozo, Gustavo de Oliveira y Silmara de Oliveira.
¿Cree que los cambios repentinos en el peso deberían llevar más rápidamente a una investigación hormonal? ¡Deje su opinión!
