Investigadores de la Universidad de Iowa publicaron en Science Advances un estudio que muestra que los Neandertales poseían HAQERs, regiones del ADN que influyen en el habla 200 veces más que el resto del genoma, secuencias de lenguaje que surgieron antes de la separación entre Homo sapiens y Neandertales hace 550 mil a 765 mil años.
Los Neandertales podrían haber sido capaces de hablar, y la evidencia más reciente para esta hipótesis no proviene de huesos del oído ni de moldes craneales, sino de fragmentos específicos del ADN que ejercen una influencia desproporcionada sobre la capacidad lingüística humana. Un estudio publicado en la revista Science Advances identificó regiones genómicas denominadas HAQERs (regiones evolucionadas rápidamente por ancestros humanos) que, aunque representan menos del 0,1% del genoma, impactan las habilidades del habla 200 veces más que cualquier otra secuencia genética analizada. El dato crucial es que los Neandertales también poseían estas regiones, posiblemente de forma incluso más acentuada que los humanos modernos, lo que significa que nuestros parientes extintos tenían la infraestructura biológica necesaria para desarrollar algún tipo de comunicación compleja.
El coautor del estudio, el psiquiatra y neurocientífico Jacob Michaelson, de la Universidad de Iowa, afirma que este descubrimiento hace cada vez más difícil sostener la antigua duda sobre si los Neandertales realmente hablaban. Michaelson explica que no existe un único «gen del lenguaje»: lo que determina las diferencias individuales en la capacidad del habla es el efecto colectivo de variaciones distribuidas por múltiples puntos del genoma, y los HAQERs son precisamente los fragmentos donde estas variaciones producen el impacto más significativo. El análisis genético de 350 niños que realizaron pruebas de lenguaje durante los primeros años escolares confirmó que los HAQERs influían en el rendimiento lingüístico con una intensidad sin parangón en ninguna otra región del ADN, un patrón que se mantuvo cuando el estudio se amplió a más de 100 mil individuos de todo el mundo.
Qué son los HAQERs y por qué vinculan a los Neandertales con el lenguaje

Los HAQERs no son genes propiamente dichos, sino elementos reguladores que controlan cuándo y cómo se activan determinados genes en el organismo.
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Esta distinción es fundamental porque significa que los HAQERs no producen proteínas directamente, sino que funcionan como interruptores que deciden en qué momento del desarrollo cerebral ciertos genes entran en acción, influyendo en la formación de las estructuras neuronales que sustentan el habla.
El descubrimiento de que menos del 0,1% del ADN ejerce un impacto 200 veces mayor sobre el lenguaje que el resto del genoma reformula la comprensión científica sobre cómo evolucionó la capacidad de hablar en el linaje humano.
Los datos indican que los HAQERs surgieron después de la separación entre los ancestros humanos y los chimpancés, ocurrida hace entre seis y ocho millones de años, pero antes de la división entre Homo sapiens y Neandertales, estimada entre 765 mil y 550 mil años atrás.
Esta cronología es lo que conecta a los Neandertales con el lenguaje: si las regiones genómicas responsables del habla ya existían en el ancestro común que dio origen tanto a los humanos modernos como a los Neandertales, ambas especies heredaron la maquinaria biológica capaz de sustentar una comunicación compleja.
La presencia de los HAQERs en el genoma neandertal no prueba que hablaran, pero elimina el argumento de que no poseían los recursos genéticos para hacerlo.
Cómo descubrieron los científicos la conexión entre el ADN y el habla en los Neandertales

La metodología del estudio combinó la genética con pruebas prácticas de lenguaje. Los investigadores analizaron el material genético de 350 niños que pasaron por evaluaciones de habilidades lingüísticas a lo largo de los primeros años escolares, comparando el rendimiento en las pruebas con la presencia y la variación de los HAQERs en el ADN de cada participante.
El resultado mostró una correlación que superaba en 200 veces la influencia de cualquier otra región genómica sobre las mismas habilidades, proporción que se confirmó cuando el análisis se expandió a una muestra global de más de 100 mil personas.
La replicación a escala mundial es lo que confiere robustez al descubrimiento. Cuando un patrón genético aparece en una muestra de 350 niños, puede ser una coincidencia estadística; cuando se mantiene en más de 100 mil individuos de diferentes poblaciones, etnias e idiomas, la relación entre los HAQERs y el lenguaje adquiere el estatus de evidencia sólida.
Para los Neandertales, esto significa que las mismas regiones genómicas que determinan variaciones en la capacidad lingüística de los humanos modernos ya estaban presentes en nuestros parientes hace cientos de miles de años, período en el que los Neandertales ocupaban Europa y Asia con organización social, cultura material y comportamientos que sugieren una cognición avanzada.
Por qué los HAQERs dejaron de evolucionar y qué revela esto sobre los Neandertales
Un dato intrigante del estudio es que los HAQERs han permanecido relativamente estables en los últimos 20 mil años, interrumpiendo la tendencia de que las características ventajosas continúen evolucionando por presión natural.
La explicación propuesta por los investigadores implica un límite físico: los HAQERs influyen en el crecimiento del cerebro y, consecuentemente, del cráneo, pero el tamaño de la cabeza de los bebés no puede aumentar indefinidamente porque cráneos más grandes harían el parto cada vez más arriesgado para la madre.
Los primeros humanos habrían alcanzado tempranamente un punto máximo en el desarrollo cerebral compatible con un parto seguro, y a partir de ahí los HAQERs se estabilizaron porque cualquier aumento adicional en el tamaño del cerebro generaría un costo reproductivo mayor que el beneficio lingüístico.
Esta limitación se aplicaba igualmente a los Neandertales. Con cerebros que eran en promedio incluso más grandes que los de los Homo sapiens, los Neandertales pueden haber enfrentado el mismo límite evolutivo, y la estabilidad de los HAQERs en el genoma compartido sugiere que ambas especies alcanzaron una capacidad lingüística similar antes de seguir caminos evolutivos distintos.
Si los Neandertales tenían los HAQERs, tenían el cerebro y tenían una organización social que demandaba comunicación coordinada, la pregunta «¿hablaban?» comienza a parecer menos una duda y más una confirmación que solo espera el adjetivo correcto para describir qué tipo de lengua utilizaban.
Lo que el descubrimiento sobre los Neandertales cambia en la comprensión del lenguaje humano
El estudio reformula la cronología del lenguaje como capacidad biológica. Si las bases genéticas del habla surgieron antes de la separación entre humanos y Neandertales, hace más de 550 mil años, el lenguaje deja de ser un atributo exclusivo del Homo sapiens y pasa a ser una herencia compartida con al menos una especie hermana que desarrolló cultura, enterró a sus muertos y produjo arte rupestre en cuevas europeas.
La implicación es que la capacidad de comunicación compleja no surgió en los últimos 200 mil años junto con el Homo sapiens, sino que se remonta a un período muy anterior de la evolución de los homínidos.
Para la ciencia, el descubrimiento abre puertas e impone cautela en igual medida. No todos los especialistas están de acuerdo en que los HAQERs surgieron originalmente para favorecer el lenguaje: algunos argumentan que estas secuencias pueden estar ligadas al crecimiento cerebral de forma más amplia, y que la conexión con el habla sería una consecuencia secundaria de cerebros más grandes y complejos.
Independientemente de este matiz, el hecho de que los Neandertales portaran los mismos tramos de ADN que hoy determinan habilidades lingüísticas en humanos es una evidencia que la paleontología no puede ignorar, y que acerca aún más a dos especies que la ciencia tradicional trató durante décadas como categóricamente diferentes.
Y usted, ¿cree que los Neandertales hablaban una lengua? ¿Cree que este descubrimiento cambia la forma en que vemos a nuestros ancestros? Deje su opinión en los comentarios.

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