Proyecto Ecológico Reutiliza Neumáticos y Botellas Retiradas de la Bahía de Guanabara e Integra Educación Ambiental con Turismo Local
La ciudad de Magé, situada en la Baixada Fluminense, presentó el 5 de junio de 2025 una de las mayores cascadas de agua artificial sostenible del continente.
Esta estructura pionera, construida con 40 toneladas de residuos como neumáticos de camión, botellas PET y poliestireno recogidos de la Bahía de Guanabara, comenzó a funcionar en el Eco Resort Castelinho, ubicado en el distrito de Santo Aleixo.
Con 25 metros de altura y abastecida por un sistema autónomo de captación y tratamiento de agua de lluvia, la cascada se destaca por unir ocio, conciencia ambiental e inclusión social.
Según el creador del proyecto, el empresario André Marinho de Moraes, el objetivo siempre ha sido crear una propuesta que promoviera desarrollo sin agredir la naturaleza.
Él refuerza que la iniciativa también pretende abrir nuevas puertas para el turismo sostenible en la región. Durante la inauguración, aproximadamente 200 alumnos de escuelas públicas y privadas participaron de un paseo educativo por el lugar.
La apertura definitiva al público debe ocurrir a finales de 2025, con entradas que se venderán en el futuro.
El valor de la inversión permanece en secreto, aunque la ejecución ya ha despertado atención nacional por su carácter innovador y ambientalmente responsable.
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Estructura Ecológica Construida con Residuos Reciclados y Apoyo de Pescadores Locales
Desde el inicio, la construcción de la cascada contó con la colaboración activa de pescadores artesanales.
Fueron ellos quienes se encargaron de la retirada de los materiales de las laderas y los manglares de la Bahía de Guanabara, en recolectas realizadas hasta tres veces por semana.
En colaboración con el proyecto Águas da Guanabara, la acción logró recolectar, a lo largo de tres años, cerca de 1.300 toneladas de residuos sólidos.
Gran parte de esta basura adquirió un nuevo propósito al conformar las piedras de la cascada artificial, hechas internamente de materiales reciclables y revestidas de concreto.
Se estima que alrededor de 6 mil neumáticos, además de plásticos y poliestireno, hayan sido reutilizados.
Además, el terreno antes era un césped sin utilidad, pero pasó por un extenso proceso de reforestación.
Hasta ahora, ya se han plantado 12 mil plántulas de especies nativas y frutales, como pitangueiras, ingás y goiabeiras.
A pesar de ocupar solo el 1% del área total de 3,35 millones de metros cuadrados del terreno, la cascada respeta íntegramente las normas ambientales y contribuye a la recuperación de la vegetación local.
Seguimiento Ambiental Garantiza Legalidad y Preservación de la Biodiversidad
El Ibama reconoció oficialmente el Eco Resort Castelinho como área de liberación de fauna silvestre.
Además, la unidad cuenta con seguimiento técnico de la APA Petrópolis, perteneciente al ICMBio, asegurando total conformidad con las directrices de preservación de la biodiversidad.
El proyecto representa una referencia nacional. Genera un impacto positivo en la comunidad y cumple con la legislación vigente.
El proyecto promueve la interacción consciente entre la población y la naturaleza.
Los creadores planificaron cada etapa para evitar impactos negativos en la fauna y flora locales.
Educación Ambiental como Herramienta de Transformación y Valoración del Territorio
Entre los próximos pasos, el Eco Resort prepara la instalación de un Centro de Educación Ambiental. Con previsión de inauguración en 2026, el espacio debe albergar senderos pedagógicos adaptados para niños, salas de taller, viveros de plantas nativas e incluso un mariposario interactivo.
La propuesta busca ofrecer actividades continuas y gratuitas para estudiantes de la red municipal, fortaleciendo la concienciación desde la infancia.
El enfoque está en la formación de una generación conectada con la naturaleza.
“Queremos que los jóvenes no solo visiten el bosque, sino que aprendan a protegerlo, observarlo y valorarlo como parte de su historia”, destaca el responsable del proyecto.
Por este motivo, la construcción del centro está siendo planificada con criterios de accesibilidad, inclusión social y seguimiento pedagógico.
Los talleres y vivencias previstas también contemplan la capacitación de jóvenes de la región para actuar como guías ambientales, ampliando el impacto social del proyecto.
La intención es garantizar que los beneficios generados superen los límites del turismo y se consoliden como política educacional y ambiental para el municipio.
Turismo Sostenible Impulsa Economía y Restaura la Autoestima de la Población Local
La Prefeitura de Magé, por lo tanto, reconoce oficialmente el proyecto como un vector de transformación ecológica y económica.
Como destacó Bruno Lourenço, secretario municipal de cultura, turismo y eventos, la iniciativa, además, tiene potencial para posicionar al municipio como referencia en turismo ambiental en el estado de Río de Janeiro.
“La propuesta está completamente alineada con la identidad de Magé, un territorio privilegiado por las bellezas naturales y la diversidad biológica”, resalta.
El poder público, por ello, también considera que el Eco Resort y su cascada sostenible representan un modelo replicable, sobre todo para municipios que, de igual manera, enfrentan desafíos relacionados con el desempleo y la degradación ambiental.
Como afirmó André Marinho, el objetivo, sobre todo, siempre ha sido crear algo que pudiera ser copiado, adaptado y multiplicado en otras comunidades.
Así, además de preservar el ecosistema y promover la educación, el proyecto, consecuentemente, también fortalece la autoestima de los habitantes al transformar basura en oportunidades.
De esta manera, el ejemplo de Magé refuerza que, incluso en áreas con un historial de vulnerabilidad, todavía es posible generar desarrollo de manera justa, equilibrada y duradera.


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