Sinal sísmico misterioso fue detectado minutos antes de la erupción de un volcán en Tonga, revelando un fenómeno sin precedentes que sorprendió al mundo
La erupción del volcán Tonga, en 2022, marcó la historia como uno de los eventos naturales más extremos de la era moderna. Pero, antes de su impacto devastador, un sinal sísmico misterioso llamó la atención de los científicos. Este descubrimiento reciente puede traer nuevas perspectivas para prever grandes eventos volcánicos en el futuro.
El misterio del sinal sísmico
Quince minutos antes de la gigantesca erupción del volcán el 15 de enero de 2022, dos estaciones de monitoreo captaron una onda sísmica intrigante. Los especialistas describen el fenómeno como un «precursor sísmico», indicando que algo grandioso estaba a punto de suceder.
Según el estudio publicado en Geophysical Research Letters, esta onda fue registrada a cerca de 750 kilómetros del volcán, un hecho raro, ya que señales de este tipo generalmente solo son detectadas cerca del epicentro.
-
Arqueólogos abren en Saqqara, en Egipto, sepultura sellada hace 4.300 años con momia cubierta de oro a 15 metros de profundidad
-
Greenpeace lanza en mayo una expedición de un mes al Ártico para mapear a 3.000 metros ecosistemas antes de que la minería submarina llegue.
-
Corea del Norte enfrenta atascos por primera vez en la historia y los residentes de Pyongyang ya tienen dificultades para estacionar, con placas amarillas de autos particulares por todas partes y analistas estimando que el número de vehículos privados podría superar los 20 mil el próximo año.
-
De la Luna al cantero: La tecnología de impresión 3D de la NASA ahora levanta edificios en la Tierra con rapidez récord y desperdicio cero
La investigación sugiere que el colapso de una área frágil en la corteza oceánica, debajo de la pared de la caldera del volcán, fue el gatillo. Esta falla habría permitido que el agua del mar y el magma entraran en contacto, desencadenando una explosión catastrófica.
Erupción de un volcán con impacto global

La erupción del volcán Tonga liberó una energía comparable a cinco de las mayores explosiones nucleares subterráneas de Corea del Norte. Las consecuencias fueron monumentales:
Meg-tsunami: Olas de hasta 90 metros de altura, nueve veces mayores que el tsunami de 2011 en Japón.
Destrucción atmosférica: Pérdida del 5% de la capa de ozono en la región del Pacífico.
Tormenta eléctrica: Más de 2,6 mil rayos por minuto, visibles incluso desde el espacio.
Impacto climático: Enfriamiento de 4°C en la estratosfera tropical.
El evento en el volcán también provocó una onda de Rayleigh, una vibración acústica inusual que se mueve por la superficie sólida. Este fenómeno, a menudo asociado con terremotos, se destacó por su intensidad sin precedentes.
¿Qué aprendimos con el sinal sísmico?
Para los investigadores, el descubrimiento del sinal sísmico abre camino para avances cruciales en la predicción de erupciones. La detección de ondas similares en eventos futuros puede posibilitar alertas anticipadas, salvando vidas y reduciendo daños.
La investigación sobre la erupción del volcán Tonga refuerza cómo la ciencia está cada vez más cerca de descifrar los misterios de la Tierra y utilizar este conocimiento para mitigar desastres naturales de proporciones colosales.

¡Sé la primera persona en reaccionar!