Kalmar suministra 6 máquinas eléctricas de 400 kWh para operación en Guarujá, en el Puerto de Santos, marcando un avance en la logística sin diésel en Brasil.
El 28 de abril de 2026, el fabricante finlandés Kalmar Corporation confirmó un pedido para Brasil que llama la atención por su tamaño y por el cambio tecnológico que implica: seis manipuladores eléctricos de contenedores vacíos serán enviados a Lechman Terminais para operar en un depósito de contenedores en Guarujá, en los alrededores del Puerto de Santos, en el estado de São Paulo. Según el comunicado oficial de Kalmar, el pedido fue registrado en el segundo trimestre de 2026, con entrega prevista para el primer trimestre de 2027.
El pedido incluye equipos eléctricos capaces de apilar contenedores hasta en siete alturas y equipados con baterías de 400 kWh, capacidad descrita por el fabricante como suficiente para garantizar la continuidad operativa más allá de un turno completo de trabajo. La operación marca el primer pedido de la nueva generación de manipuladores eléctricos de contenedores vacíos de Kalmar en América Latina, reforzando la entrada de la electrificación pesada en un área estratégica de la logística portuaria brasileña, donde la productividad, la emisión local cero y la reducción de CO₂ comienzan a competir con máquinas tradicionalmente impulsadas por diésel.
Equipos eléctricos de gran tamaño llegan al Puerto de Santos y marcan un avance en la electrificación logística en Brasil
La llegada de estos equipos representa más que una simple actualización de flota. Se trata de un movimiento alineado con una tendencia global de electrificación de operaciones portuarias, impulsada por metas ambientales, eficiencia energética y reducción de costos operativos a largo plazo.
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Los manipuladores adquiridos están destinados a contenedores vacíos, una etapa esencial de la logística portuaria. Estos equipos son responsables de organizar, apilar y redistribuir contenedores dentro de patios logísticos, garantizando la fluidez en la operación.
La principal diferencia radica en la sustitución del motor diésel por un sistema totalmente eléctrico, eliminando las emisiones directas de gases y reduciendo el ruido operativo, un factor relevante en áreas cercanas a zonas urbanas.
En el caso del Puerto de Santos, este cambio ocurre en uno de los entornos más críticos de la logística brasileña, responsable de una parte significativa de las exportaciones e importaciones del país.
Baterías de 400 kWh permiten operación continua y reemplazan máquinas diésel en el patio
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la capacidad energética de los equipos. Cada manipulador cuenta con baterías de aproximadamente 400 kWh, un volumen comparable al de vehículos eléctricos pesados utilizados en minería y transporte industrial.

Este nivel de capacidad permite que las máquinas operen por largos períodos sin necesidad de recarga frecuente, manteniendo una productividad similar o incluso superior a los modelos diésel.
Además, los sistemas eléctricos ofrecen importantes ventajas operativas, como respuesta instantánea de torque, mayor precisión en los movimientos y menor necesidad de mantenimiento mecánico.
Esto significa menos paradas, mayor previsibilidad operativa y reducción de costos a lo largo del tiempo, factores decisivos en entornos portuarios de alta intensidad.
Capacidad de apilamiento de hasta siete alturas amplía la eficiencia del uso del espacio en la terminal
Otro aspecto técnico destacado de los equipos es la capacidad de apilamiento. Las máquinas pueden organizar contenedores vacíos en pilas de hasta siete unidades de altura, aumentando significativamente la densidad de almacenamiento en el patio.
Este factor es crucial en áreas portuarias, donde el espacio disponible es limitado y altamente valorado. Cuanto mayor sea la capacidad de apilamiento, mayor será la eficiencia del uso del área y menor la necesidad de expansión física.
La combinación entre electrificación y alta capacidad de apilamiento transforma estos equipos en activos estratégicos para terminales logísticas, especialmente en regiones con gran volumen de movimiento.
En el caso de Guarujá, la operación se inserta en uno de los principales polos logísticos del país, conectado directamente al Puerto de Santos.
La transición a equipos eléctricos acompaña la tendencia global de reducción de emisiones en puertos
La sustitución de máquinas diésel por equipos eléctricos está alineada con una agenda global de descarbonización del sector logístico. Puertos en diferentes partes del mundo están adoptando tecnologías similares para reducir emisiones y cumplir con exigencias ambientales cada vez más estrictas.
Aunque Brasil aún se encuentra en una etapa inicial en este proceso, proyectos como este indican un cambio gradual en el perfil de las operaciones.
La electrificación portuaria no elimina completamente las emisiones de la cadena logística, pero reduce significativamente la contaminación local, especialmente en áreas urbanas y densamente pobladas.
Además, el cambio contribuye a las metas corporativas de sostenibilidad y puede influir en la competitividad internacional de los puertos brasileños.
El Puerto de Santos concentra operaciones estratégicas y aumenta la presión por la modernización tecnológica
El Puerto de Santos es el mayor complejo portuario de América Latina y desempeña un papel central en el comercio exterior brasileño. Su operación involucra grandes volúmenes de contenedores, granos, combustibles y cargas industriales.
Esta escala impone desafíos constantes de eficiencia, infraestructura y sostenibilidad. La introducción de equipos más modernos es una de las formas de abordar estos desafíos.
La adopción de tecnología eléctrica en operaciones críticas indica que la modernización ya no es opcional, sino parte de la estrategia de competitividad, especialmente ante la creciente demanda global de cadenas logísticas más eficientes y menos contaminantes.
Los equipos de Kalmar refuerzan la presencia global del fabricante en el sector portuario
Kalmar, fabricante responsable de los equipos, es una de las principales empresas del mundo en el suministro de soluciones para el movimiento de cargas. Con sede en Finlandia, la compañía opera en puertos, terminales intermodales y operaciones industriales en diversos continentes.
El suministro a Brasil refuerza la presencia de la empresa en América Latina y acompaña la tendencia de expansión de tecnologías eléctricas en mercados emergentes.
Este tipo de contrato también indica que el país comienza a entrar en el radar de inversiones en equipos de última generación, siguiendo movimientos ya observados en puertos de Europa, Asia y América del Norte.
El proyecto aún depende de la infraestructura de recarga e integración energética para alcanzar el máximo rendimiento
A pesar de las ventajas, la operación de equipos eléctricos a gran escala exige una infraestructura adecuada. Esto incluye sistemas de recarga, gestión de energía e integración con la red eléctrica local.
La implementación completa del proyecto dependerá de la capacidad del terminal para soportar esta demanda energética, garantizando que las máquinas operen sin interrupciones.
Este es uno de los principales desafíos de la electrificación logística, especialmente en países donde la infraestructura eléctrica aún presenta limitaciones en algunas regiones. Aun así, el avance indica que el sector está dispuesto a enfrentar estas barreras a cambio de ganancias operacionales y ambientales.
Ante este cambio, ¿cree usted que la logística portuaria brasileña está lista para abandonar el diésel a gran escala, o la infraestructura seguirá siendo el principal obstáculo para esta transición en los próximos años?

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