Pequeño en tamaño, eléctrico en la propuesta y útil incluso fuera de las calles, el Mitsubishi eK Cross EV muestra cómo los kei cars japoneses están entrando en una nueva fase
Mitsubishi actualizó en Japón el eK Cross EV, un pequeño coche eléctrico urbano que llama la atención por tres puntos: precio bajo para los estándares de los eléctricos, dimensiones menores que las de un subcompacto vendido en Brasil y una nueva toma capaz de alimentar equipos externos.
De acuerdo con Mitsubishi Motors, la versión renovada comienza en 2.446.400 yenes, pero puede salir por 1.872.400 yenes al consumidor japonés que tenga acceso al subsidio local para vehículos de energía limpia. En conversión directa, ese valor se aproxima a la franja de R$ 60 mil, aunque no incluye impuestos, costos de importación o cualquier precio para el mercado brasileño.
El modelo será lanzado en Japón el 25 de junio de 2026 y forma parte de la categoría de los kei cars, vehículos ultracompactos creados para uso urbano, bajo costo de propiedad y mejor aprovechamiento del espacio en las ciudades japonesas. La actualización trajo cambios visuales, mejoras internas y reforzó una función que aumenta la utilidad del coche además del transporte diario.
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La principal novedad es la adopción de una toma AC100V, estándar japonés, con potencia máxima de 1.500 W. En la práctica, esto permite que el eK Cross EV funcione como una especie de powerbank sobre ruedas, alimentando electrodomésticos, herramientas ligeras, equipos de camping o dispositivos en situaciones de emergencia.
El precio llama la atención, pero existe un detalle importante detrás de los R$ 60 mil
El valor que más llama la atención en el Mitsubishi eK Cross EV es el precio efectivo de 1.872.400 yenes en la versión G Business Package, obtenido tras la aplicación del subsidio japonés de 574.000 yenes. Sin este incentivo, el precio de lista de la misma versión es de 2.446.400 yenes.

Según Mitsubishi, la línea renovada va de 2.446.400 yenes a 3.214.200 yenes, siempre con batería de 20 kWh y tracción 2WD. La configuración intermedia G cuesta 2.662.000 yenes, mientras que la versión P, más equipada, llega a 3.214.200 yenes.
Por eso, la comparación con coches populares vendidos en Brasil debe hacerse con cuidado. El valor cercano a R$ 60 mil es una conversión directa del precio subsidiado en Japón, no una previsión de precio nacional. Hasta el momento, no hay anuncio de venta del Mitsubishi eK Cross EV en Brasil.
Aun así, el caso muestra un contraste relevante. Mientras el mercado brasileño aún enfrenta precios altos en los eléctricos de entrada, Japón avanza con una solución menor, urbana y más racional, hecha para desplazamientos cortos y uso cotidiano.
Un eléctrico más pequeño que un Kwid, pero diseñado para aprovechar cada centímetro

El Mitsubishi eK Cross EV mide 3,39 m de longitud, 1,47 m de ancho, 1,60 m de altura y 2,49 m de distancia entre ejes. Es un coche muy compacto, hecho para calles estrechas, espacios pequeños y desplazamientos urbanos.
Para efectos de comparación, es más pequeño que un Renault Kwid en longitud y ancho, pero más alto. Esta carrocería vertical ayuda a compensar el tamaño reducido y mejora el aprovechamiento interno, algo típico de los kei cars japoneses.
La categoría sigue reglas estrictas en Japón, con límites de tamaño y propuesta de uso urbano. En el caso del eK Cross EV, Mitsubishi apuesta por una cabina alta, buen espacio para pasajeros y un paquete eléctrico compacto para mantener el coche dentro de esta fórmula.
El resultado es un vehículo que no intenta competir con SUVs más grandes ni con eléctricos de larga autonomía. Apunta a otro público: quienes necesitan un coche pequeño, silencioso, económico en el uso diario y fácil de estacionar.
Batería de 20 kWh y autonomía de 180 km apuntan a la rutina urbana
La batería del eK Cross EV tiene una capacidad de 20 kWh y ofrece una autonomía de hasta 180 km en el ciclo WLTC, estándar usado en Japón. La propia Mitsubishi afirma que este rango es suficiente para el uso cotidiano, como ir al trabajo, hacer compras y circular dentro de la ciudad.

La marca también cita un estudio propio según el cual cerca del 80% de los usuarios de kei cars y compactos recorren hasta 50 km por día. En este escenario, el pequeño eléctrico podría funcionar por más de un día sin necesidad de recarga, dependiendo del uso, del tráfico, del clima y del estilo de conducción.
El conjunto entrega 64 cv y un torque de 195 Nm, cifra que ayuda en los arranques urbanos. Aunque la potencia parezca modesta, el torque instantáneo de los eléctricos tiende a favorecer salidas rápidas a baja velocidad, justamente donde un coche urbano más trabaja.
La recarga también fue pensada para la rutina. Desde el lanzamiento original, Mitsubishi informa que el modelo puede ser cargado en un enchufe normal de 200 V en Japón o en carga rápida, capaz de llevar la batería hasta el 80% en cerca de 40 minutos, según las condiciones de uso.
La función powerbank transforma el pequeño Mitsubishi en fuente de energía
La novedad más curiosa de la actualización es el enchufe en el panel inferior, capaz de proporcionar hasta 1.500 W. Este recurso permite usar la energía almacenada en la batería para encender equipos externos, algo útil en campamentos, actividades al aire libre, pequeños trabajos y falta de energía.

En la práctica, el eK Cross EV pasa a tener una función parecida a la de un generador portátil, pero sin motor de combustión encendido. Mitsubishi informa que el enchufe es un ítem de fábrica opcional y fue pensado para ampliar la utilidad del coche en situaciones del día a día y emergencias.
El modelo también se ajusta a la lógica V2L, sigla para vehicle to load, cuando la energía del vehículo alimenta aparatos externos. En sistemas V2H, con equipo específico, un coche eléctrico puede incluso transferir energía a una residencia, ayudando temporalmente en caso de apagón.
Este tipo de función ha ganado importancia en países sujetos a desastres naturales o cortes de energía. En Japón, donde terremotos y tifones forman parte de la realidad, un coche capaz de almacenar energía y alimentar equipos puede ser más que un medio de transporte.
Visual renovado intenta hacer el kei car más moderno sin abandonar la simplicidad
En el visual, Mitsubishi rediseñó la parte delantera del eK Cross EV. El coche ganó un frente más limpio, líneas más continuas e iluminación LED en la parrilla, reforzando la apariencia de vehículo eléctrico.
El tradicional lenguaje visual más agresivo de la marca fue suavizado. Con esto, el modelo deja de parecer solo una miniatura de SUV y pasa a tener una identidad más amigable, orientada al uso urbano y familiar.
Por dentro, la actualización trajo mejoras de acabado y conveniencia. La versión P recibió más entradas USB, con dos puertos Type-C y uno Type-A, mientras que las versiones G y G Business Package ahora tienen al menos un puerto Type-C como estándar.
Mitsubishi también amplió equipos de confort, como calefacción de volante y asientos delanteros en la versión G. Otro refuerzo fue la alerta de asiento trasero, que avisa al conductor sobre la posibilidad de haber dejado una persona u objeto olvidado en la parte trasera.
Por qué este kei car eléctrico importa incluso lejos de Brasil
El Mitsubishi eK Cross EV difícilmente sería vendido en Brasil por el mismo precio visto en Japón. Además de la diferencia de impuestos, logística, cambio y normas locales, el valor subsidiado depende de una política pública japonesa específica.
Aun así, el coche muestra una dirección interesante para el mercado de eléctricos. En lugar de buscar siempre baterías enormes, rendimiento deportivo y carrocerías grandes, Mitsubishi apuesta por un eléctrico pequeño, simple, urbano y multifuncional.
Esta propuesta puede tener sentido en grandes ciudades, donde la autonomía extrema no siempre es el principal problema. Para mucha gente, precio, espacio para estacionar, bajo consumo y practicidad pesan más que la potencia elevada o el tamaño de un SUV.
El eK Cross EV muestra que el coche eléctrico de entrada puede ser más útil cuando deja de ser solo un vehículo y pasa a funcionar también como una fuente de energía móvil. En Japón, esta idea ya está tomando forma en un modelo más pequeño que muchos populares brasileños.
¿Tendrías un coche eléctrico pequeño, con 180 km de autonomía y función powerbank, si se vendiera en Brasil por un precio competitivo? Deja tu opinión en los comentarios y cuéntanos si un kei car así tendría sentido en tu rutina.

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