La británica BEDEO creó un sistema que elimina motor, cambio y cardán de un Land Rover Defender clásico e instala motores eléctricos.
La electrificación de coches clásicos normalmente sigue una receta conocida: se quita el motor de combustión, se instala un motor eléctrico en el compartimento delantero y gran parte de la transmisión original sigue en funcionamiento. La empresa británica BEDEO, sin embargo, decidió abandonar completamente este concepto y presentar una solución que prácticamente reinventa la arquitectura mecánica de un automóvil clásico.
En abril de 2024, la compañía lanzó el programa Reborn Electric: Icons, iniciado con un Land Rover Defender clásico convertido a un sistema formado por cuatro motores eléctricos instalados directamente en las ruedas. Con esta configuración, el vehículo elimina componentes como motor de combustión, caja de cambios, diferenciales, cardán y semiejes, manteniendo prácticamente la misma apariencia externa, pero utilizando una arquitectura totalmente diferente a la original.
Según BEDEO, se trata del primer sistema comercial de retrofit para coches clásicos basado en motores instalados en las ruedas.
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Cuatro motores sustituyen prácticamente toda la transmisión del Defender
El proyecto utiliza la tecnología ProteanDrive, desarrollada por Protean Electric, empresa perteneciente al grupo BEDEO.
En lugar de concentrar toda la fuerza en un único motor eléctrico, cada rueda recibe su propio conjunto motriz. De esta forma, el par se aplica directamente donde el vehículo toca el suelo, prescindiendo de diversos componentes mecánicos tradicionales responsables de transmitir la potencia del motor a las ruedas.
En la práctica, dejan de existir elementos como caja de cambios, árbol de transmisión (cardán), diferenciales y semiejes. La simplificación de la transmisión reduce el número de piezas móviles y libera espacio dentro del chasis para acomodar baterías y otros sistemas eléctricos.
Cada rueda pasa a controlar su propia potencia
Otra consecuencia de esta arquitectura es que cada motor puede ser controlado de forma independiente. Esto permite utilizar sistemas de torque vectoring, tecnología que distribuye automáticamente la fuerza entre las cuatro ruedas según la necesidad de adherencia en curvas, terrenos irregulares o situaciones de baja tracción.
Según Protean Electric, este control individual mejora la estabilidad, aumenta la eficiencia energética y permite respuestas mucho más rápidas que los sistemas mecánicos convencionales, ya que cada rueda recibe comandos electrónicos en tiempo real.
Potencia supera con creces a la de los antiguos Defender
Aunque mantiene prácticamente la misma carrocería, el rendimiento cambia completamente. El conjunto eléctrico entrega aproximadamente 360 kW, equivalentes a cerca de 483 caballos de potencia, número muy superior al de los Defender clásicos equipados con motores diésel o gasolina de las primeras generaciones.

La alimentación se realiza mediante una batería de 75 kWh, que ofrece una autonomía estimada de 247 kilómetros según el ciclo europeo WLTP.
El cargador a bordo de 22 kW permite una carga completa en aproximadamente cinco horas, mientras que la carga rápida opcional de 50 kW reduce este tiempo a cerca de 90 minutos.
Ingeniería busca preservar el peso y el comportamiento original de los modelos Defender clásicos
Agregar una batería de gran capacidad normalmente aumenta significativamente el peso de un vehículo.
Para minimizar este efecto, BEDEO afirma que la eliminación del conjunto mecánico tradicional compensa buena parte de la masa añadida por las baterías. Según la empresa, el objetivo fue mantener el peso total y la distribución de masas cercanos a los del Defender original, preservando sus características de conducción y uso fuera de carretera.
La empresa también destaca que la ausencia de componentes como cardán y diferenciales libera espacio bajo el vehículo, permitiendo una integración más eficiente del nuevo sistema eléctrico.
Motores instalados en las ruedas pasaron años siendo probados
Motores instalados dentro de las ruedas siempre han despertado interés en la industria automotriz por eliminar diversos componentes mecánicos, pero también enfrentan desafíos importantes.

Como están expuestos directamente a las vibraciones, impactos, agua, polvo y barro, estos motores necesitan soportar condiciones mucho más severas que los motores eléctricos convencionales instalados en el centro del vehículo.
Según BEDEO, la tecnología utilizada en el Defender fue desarrollada a lo largo de varios años y ya acumula más de 60 millones de kilómetros de operación en diferentes aplicaciones comerciales desde 2009.
La empresa afirma además que sus motores pasaron por programas extensivos de validación antes de ser aplicados al proyecto Reborn Electric: Icons.
La conversión mantiene la apariencia clásica del Defender
Externamente, pocos cambios delatan que el vehículo dejó de utilizar un motor de combustión. La carrocería, los guardabarros, el diseño del capó y prácticamente todos los elementos que hicieron del Defender uno de los utilitarios más conocidos del mundo permanecen preservados.

La estrategia de BEDEO es precisamente permitir que los propietarios continúen conduciendo modelos clásicos sin alterar su identidad visual, sustituyendo solo el conjunto mecánico por una solución eléctrica de emisiones locales cero.
El proyecto debe expandirse a otros coches clásicos
El Defender fue solo el primer vehículo elegido para inaugurar el programa Reborn Electric: Icons. Según BEDEO, la tecnología podrá ser adaptada futuramente para otros automóviles clásicos, utilizando la misma arquitectura basada en motores instalados en las ruedas.
En junio de 2025, la empresa anunció una asociación con la restauradora Monarch Defender para llevar esta tecnología al mercado norteamericano, ampliando la oferta de conversiones para clientes interesados en preservar vehículos históricos mientras adoptan sistemas de propulsión eléctrica.

