Un Rolls-Royce Ghost de la primera generación apareció en video del canal Ace1Whips con ruedas flotantes de 30 pulgadas, neumáticos de perfil bajo, pintura roja con capó, techo y maletero negros, manteniendo detalles cromados e interior en cuero negro, pero alterando profundamente la imagen original del sedán de lujo
El Rolls-Royce Ghost que aparece en video publicado por el canal Ace1Whips llama la atención por un contraste difícil de ignorar: un sedán de lujo conocido por su apariencia sobria fue transformado con ruedas flotantes de 30 pulgadas, pintura llamativa y proporciones que cambian completamente su presencia en las calles.
Ghost antiguo gana ruedas de 30 pulgadas
El coche mostrado no pertenece a la generación más reciente del modelo. Se trata de un Rolls-Royce Ghost de la primera generación, Serie I, producido en algún momento entre 2009 y 2014. La base original se compartía con el BMW Serie 7 de la época, el F01, además de los modelos Wraith y Dawn.
La modificación más evidente está en las ruedas. El sedán recibió un conjunto rojo y cromado de 30 pulgadas, instalado con neumáticos de perfil bajo para que cupieran bajo los arcos de las ruedas. El efecto visual es inmediato y domina la apariencia del vehículo.
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Las llamadas ruedas flotantes refuerzan el estilo extravagante del proyecto. En lugar de la discreción normalmente asociada al Ghost, el coche pasa a transmitir una propuesta de personalización extrema, más cercana a una exhibición visual que a una preservación del diseño original.
Pintura roja cambia el visual del Rolls-Royce
Además de las ruedas, el vehículo exhibe pintura roja, con capó, techo y tapa del maletero en negro. Los detalles cromados originales se mantuvieron, creando una combinación que mezcla elementos de fábrica con una transformación externa bastante llamativa.
El contraste es grande porque el Ghost nació como un sedán de lujo de alto estándar, con porte imponente y líneas más discretas. En la versión mostrada, la personalización altera la lectura del coche y hace que el conjunto parezca más radical.
Por dentro, el interior revestido en cuero negro fue preservado como parte de la configuración observada en el video. A pesar de eso, el material base apunta que los cambios probablemente comprometieron la sensación de conducción, alejando el coche del comportamiento esperado en un sedán de lujo.
Sedán de lujo tenía motor V12 de 6,6 litros
Antes de las alteraciones visuales, el Rolls-Royce Ghost ya era un coche de grandes dimensiones y alto rendimiento. En la configuración regular, medía 5.399 milímetros de longitud. En la versión de distancia entre ejes alargada, llegaba a 5.569 milímetros.
El peso en orden de marcha rondaba las dos toneladas y media, o cerca de 5.500 libras. Bajo el capó, el modelo utilizaba un motor V12 de 6,6 litros, con 563 caballos de fuerza, equivalentes a 571 cv y 420 kilovatios.
El par motor era de 780 Nm, o 575 lb-ft. Con este conjunto, el Ghost aceleraba de 0 a 100 km/h en aproximadamente cinco segundos. El motor era una versión modificada del V12 N74 de BMW, acoplado a una transmisión automática ZF de ocho velocidades.
La modificación altera la propuesta original del Ghost
La transformación muestra cómo una personalización puede cambiar completamente la identidad de un coche. El Rolls-Royce Ghost original combina tamaño, motor V12, acabado refinado y una imagen de sedán ejecutivo. Con ruedas de 30 pulgadas, la prioridad visual pasa a ser otra.
El resultado divide opiniones justamente porque altera un modelo asociado al lujo discreto. Las ruedas enormes, la pintura roja y negra y el conjunto cromado hacen que el coche sea imposible de pasar desapercibido.
La elección también destaca una diferencia central entre personalización y restauración: aquí, el objetivo no parece ser preservar la elegancia original, sino crear un coche de presencia visual absoluta.
Aunque mantiene elementos originales, el Ghost presentado en el vídeo ya no transmite la misma lectura de fábrica. La modificación crea un ejemplar orientado al impacto visual inmediato, aunque plantea dudas sobre confort, estabilidad y fidelidad al concepto original.
