Nueva tecnología china utiliza agua de mar y calor industrial para generar agua dulce, hidrógeno y salmuera rica en minerales, con un costo reportado por debajo de 1 dólar por metro cúbico.
China presentó en Rizhao, en la provincia de Shandong, un sistema experimental que utiliza agua de mar y calor residual de industrias cercanas para producir agua dulce, hidrógeno y salmuera rica en minerales.
Según el South China Morning Post, con base en información de la prensa provincial china, la instalación produce agua a aproximadamente 2 yuanes por metro cúbico, un valor equivalente a unos 0,28 dólares.
El proyecto fue presentado como una unidad de integración entre desalinización y producción de hidrógeno.
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Según la publicación, la planta opera con agua de mar y calor de baja temperatura liberado por siderúrgicas y petroquímicas de la región, en lugar de depender únicamente de energía eléctrica convencional.
Tecnología china combina agua de mar, calor industrial e hidrógeno
La instalación en Shandong sigue un modelo en el que el agua de mar no se utiliza únicamente como fuente para obtener agua dulce.
El sistema también aprovecha el proceso para generar hidrógeno y separar una salmuera con potencial de uso industrial, según la cobertura realizada a partir de datos divulgados en China.
En la operación descrita por la prensa, el calor residual de industrias cercanas se incorpora al proceso.
Este reaprovechamiento reduce la necesidad de desechar esa energía térmica y permite que parte del tratamiento del agua se integre a la producción de hidrógeno.
La electrólisis directa del agua de mar es un desafío técnico porque las sales y otros compuestos presentes en el ambiente marino pueden acelerar la corrosión, dañar componentes y reducir la estabilidad de los equipos.
Por ello, reportajes especializados señalan que la prueba china fue seguida con atención por implicar una operación continua y el uso directo de agua marina.
El sistema fue descrito como un proyecto piloto de 110 kilovatios.
Según Hydrogen Insight, la unidad operó por más de 500 horas y produjo hidrógeno directamente del agua de mar, sin la etapa convencional de desalinización antes de la electrólisis.

El costo del agua desalinizada depende de la operación integrada
El valor de aproximadamente 0,28 dólares por metro cúbico es el principal dato asociado al proyecto.
Sin embargo, este costo fue presentado dentro de un modelo integrado, en el que el agua dulce es solo uno de los productos obtenidos en el sistema.
Esto significa que la comparación con plantas tradicionales de desalinización debe considerar las condiciones específicas de la instalación de Rizhao.
El uso de calor residual, la producción de hidrógeno y el aprovechamiento de la salmuera forman parte del cálculo económico divulgado por la prensa china y reproducido por medios internacionales.
En plantas convencionales, la desalinización suele ser evaluada principalmente por el volumen de agua producido, el consumo de energía y los costos de operación y mantenimiento.
En el caso chino, el proyecto añade otros ingresos potenciales al proceso, como el hidrógeno y materiales derivados de la salmuera.
Por este motivo, el costo informado no puede ser tratado como una tarifa universal aplicable a cualquier región costera.
La viabilidad económica depende de la proximidad a polos industriales, de la disponibilidad de calor reaprovechable, de la estabilidad de los equipos y de la existencia de demanda para los subproductos.
Agua dulce, hidrógeno y salmuera salen del mismo proceso
Según el South China Morning Post, la unidad puede procesar 800 toneladas de agua de mar por año y entregar 450 metros cúbicos de agua dulce ultrapura, 192 mil metros cúbicos estándar de hidrógeno y 350 toneladas de salmuera rica en minerales.
El mismo reportaje afirma que el agua obtenida podría ser utilizada en refrigeración industrial o para uso residencial.
La producción de hidrógeno también fue destacada en la información divulgada.
El consumo informado es de 4,2 kilovatios-hora por metro cúbico de hidrógeno, un dato que indica un rendimiento cercano al de los procesos convencionales de electrólisis, según la cobertura especializada.
A pesar de ello, la clasificación del hidrógeno como “verde” depende del origen de la electricidad utilizada en el proceso.
En términos técnicos, esta etiqueta suele asociarse a la electrólisis alimentada por fuentes renovables o de bajas emisiones.
Cuando la energía proviene de una red con una participación relevante de combustibles fósiles, la evaluación ambiental requiere un análisis específico de la matriz utilizada.
La salmuera, a su vez, aparece en el proyecto como un insumo para la industria química marina.
En los sistemas convencionales, este residuo requiere un control ambiental, principalmente debido a la concentración de sales y la forma de desecho en el entorno costero.
En el modelo divulgado en Rizhao, la propuesta es reducir el desecho y dirigir parte de este material para uso industrial.
Sin embargo, la efectividad de esta etapa depende de la composición de la salmuera, la escala de producción y la capacidad de absorción de la industria local.

Proyecto de desalinización en Chile tiene otro diseño
El debate sobre la tecnología china ocurre en paralelo a la expansión de proyectos de desalinización en países afectados por la sequía.
En Chile, la región de Coquimbo avanzó con una planta destinada al abastecimiento humano y a usos múltiples, pero el proyecto no es la misma tecnología presentada en Shandong.
Sacyr Water formalizó, en abril de 2026, la adjudicación de la planta desalinizadora de Coquimbo.
Según la empresa, el proyecto prevé una inversión cercana a los 318 millones de dólares, una capacidad inicial de 800 litros por segundo y la posibilidad de expansión a 1.200 litros por segundo.
La compañía informa que la obra debe beneficiar a más de 540 mil personas en las comunas de La Serena y Coquimbo.
El proyecto es promovido por la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas de Chile y busca reforzar el abastecimiento en una de las regiones del país afectadas por la escasez hídrica.
Infrastructure Finance & Investment también informó que el Ministerio de Obras Públicas chileno concedió a Sacyr Agua el contrato para diseñar, financiar, construir y operar la planta.
El contrato prevé un plazo de operación de 21 años a partir de la puesta en marcha provisional.
Empresas chinas llegaron a ser citadas entre los grupos interesados en concesiones y proyectos de infraestructura en Chile, pero no hay confirmación de que China Road and Bridge Corporation o China Harbour Engineering Company participen en la ejecución de la planta de Coquimbo.
La información confirmada es que la concesión de la desalinizadora fue adjudicada a Sacyr Agua.

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