Mineradora Canadiense Expande Actividades en el Valle del Jequitinhonha y Genera Críticas por Alto Consumo de Agua en Región Seca, Denuncias de Contaminación y Alerta de Impactos Ambientales y Sociales en las Comunidades Locales.
La mineradora canadiense Sigma Lithium, instalada en el Valle del Jequitinhonha (MG), tiene autorización para captar 3,6 millones de litros por día del río Jequitinhonha y, según la Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento Básico (ANA), solo pasó a estar obligada al automonitoreo mensual en 1 de julio de 2025, con envío de los informes en enero de 2026.
Mientras tanto, vecinos de las ciudades de Araçuaí e Itinga, en un escenario de sequía recurrente, denuncian “apartheid hídrico” y reportan empeoramiento en la calidad del agua del arroyo Piauí, según un informe publicado por el periódico O Tempo este jueves (18).
Consumo de Agua y Transparencia de los Datos
En las redes sociales, la empresa se presenta como productora de “litio verde” y afirma operar con bajo consumo hídrico.
-
Científicos encontraron el ingrediente más codiciado de las baterías escondido dentro del mineral que todo el mundo creía inútil — y el descubrimiento podría acabar con la necesidad de abrir nuevas minas de litio…
-
Entre 4 kilómetros de profundidad, descensos de 90 minutos y calor que supera los 60 °C, una operación solo sigue activa gracias al bombeo de hielo líquido: ¿hasta dónde llega la resistencia de los trabajadores en la mina más profunda del planeta?
-
Parece Australia, pero es Pará: la ciudad amazónica que se convirtió en uno de los mayores polos de cobre de Brasil y entró en la ruta global de los minerales críticos de la transición energética.
-
Mientras EE. UU. van a la Luna en busca de energía, China explora en silencio una piedra abundante en la Tierra capaz de generar energía durante los próximos 60 mil años.
En publicaciones, cita uso de “30 m³ por hora”, lo que equivaldría a 720 mil litros diarios.
En una nota enviada al informe, sin embargo, la propia Sigma reconoció que, en 2024, operó con 80 m³/h – cerca de 1,9 millones de litros por día – captados en Jequitinhonha, volumen que dice recircular internamente en gran parte.
La compañía sostiene que su “consumo real” es inferior al límite de la autorización y que la tasa de captación no aumentará con la expansión planeada.

Sequía Histórica y Ciudades Vulnerables
Araçuaí e Itinga aparecen como municipios altamente sensibles a los cambios climáticos en el Índice Mineiro de Vulnerabilidad Climática (IMVC) de 2024, elaborado por Semad.
Entre 2020 y 2024, el Valle del Jequitinhonha registró cientos de decretos de situación de emergencia por sequía y estiagem, colocando la región entre las más afectadas del estado de Minas, de acuerdo con balances oficiales de la Defensa Civil.
En este contexto, movimientos sociales, investigadores y autoridades reunidos en el evento Clímax 2025 formaron una coalición para exigir reglas más estrictas para el sector del litio, de acuerdo con investigaciones del periódico O Tempo.
Arroyo Piauí en el Foco de las Quejas
La comunidad de Piauí Poço Dantas, en Itinga, vecina a las operaciones, informa cambios en el arroyo Piauí, afluente de la margen derecha del Jequitinhonha.
Los vecinos afirman que el agua se volvió turbia y que la recreación en el curso de agua dejó de ser posible.
“Hoy no hay forma de hacerlo, con esta agua fangosa”, dijo la vecina Maura Ribeiro dos Santos, 56, en entrevista concedida al periódico O Tempo.
También hay quejas sobre la disminución de la productividad del suelo en las áreas limítrofes de la mina.
Fiscalización y “Apartheid Hídrico”
La coalición de Clímax 2025 acuñó el término “apartheid hídrico” para describir la desigualdad de acceso al agua entre operaciones industriales y comunidades.
El grupo afirma que, mientras la empresa dispone de autorización para grandes volúmenes, las familias sobrevivirían con pocos litros por día y dependerían de camiones cisterna, considerados insuficientes por los vecinos.
La ANA confirmó que no disponía de informes de uso anteriores a la obligatoriedad de 2025 e informó que la minera deberá enviar el automonitoreo correspondiente al período a partir de enero de 2026.
El periódico O Tempo también señaló que la empresa habría orientado a los vecinos a evitar el consumo del agua del arroyo por riesgos de irritación en la piel, ofreciendo camiones cisterna como alternativa, medida considerada insuficiente por las comunidades.
Alerta del MPF sobre Impactos en el Curso del Agua
A principios de septiembre, el Ministerio Público Federal recomendó a la Agencia Nacional de Minería (ANM) la suspensión y revisión de autorizaciones de investigación y extracción de litio en la región, citando fallas como la ausencia de consulta previa a pueblos indígenas, quilombolas y comunidades tradicionales.
Informes técnicos del MPF señalaron riesgo de descenso del nivel de agua del arroyo Piauí debido a la ubicación de dos cavas y registraron la proximidad de las pilas de estéril de Sigma en tramos a menos de 100 metros del curso hídrico.
Para el fiscal de la República Helder Magno da Silva, “es deber del Estado garantizar el derecho a la consulta previa, libre e informada”.
Expansión en Análisis y Aumento de la Área Ocupada
La Sigma busca licenciamiento para ampliar la Fase 2 del Proyecto Grota do Cirilo, con propuesta que duplica la capacidad anual de producción.
Con la ampliación, el área ocupada pasaría a 342 hectáreas, incluyendo 192,3 ha destinados a pilas de estéril y 149,7 ha de supresión vegetal para extracción, dimensión comparada a cerca de 480 gramados del Mineirão.
En 2024, la empresa informó haber extraído 1,5 millón de toneladas de mineral, resultando en 270 mil toneladas de concentrado de óxido de litio. La diferencia se compone de pilas de material estéril visibles en el paisaje local.
Disputa sobre Método de Extracción y Volumen de Desechos
Investigadores de UFMG, Unimontes y UFVJM analizaron estudios de la propia minera y señalaron que, aunque exista minería subterránea de litio a pocos kilómetros de allí, la Sigma optó por extracción a cielo abierto, método que, según los especialistas, genera una proporción mucho mayor de desechos y demanda más área para pilas de estéril.
Comparan el escenario con el de una minera vecina que actúa en subsuelo desde hace tres décadas, con menor ocupación territorial e impacto visual.
En una evaluación técnica, el ingeniero de minas Hernani Mota de Lima explica, de forma general, que la extracción a cielo abierto “cambia de forma considerable el paisaje local”, con mayor generación de polvo y ruido cuando no hay control adecuado, aunque la elección también dependa de la geología y la geometría del cuerpo mineral.
Lo Que Dicen la Empresa y los Organismos Ambientales
En respuesta, la Sigma afirma haber seguido “integralmente” el rito del licenciamiento y defiende que la extracción a cielo abierto ofrece “mayor transparencia” y facilidad de fiscalización, por tratarse de operaciones visibles para la sociedad y reguladores.
La compañía lista como razones técnicas y socioambientales la preservación de la APP del arroyo Piauí, mantenimiento de modos de vida ribereños y la posibilidad de operar dos frentes para repartir la CFEM entre Araçuaí e Itinga.
Sobre el agua, dice que recicla la mayor parte del volumen captado a través de sistemas internos de reaprovechamiento.
La Semad y la Feam informaron que la ampliación está en análisis técnica.
Según las autoridades, la legislación exige la evaluación de alternativas tecnológicas y locacionales y la definición del método de extracción considera factores como profundidad y geometría de la mina, relación estéril/mineral y presencia de recursos hídricos subterráneos.
El organismo afirma haber realizado cuatro inspecciones para sustentar la decisión.
Calidad del Agua y Monitoreo
La minera declara que monitorea mensualmente la calidad del arroyo Piauí desde la fase preoperacional, con análisis por empresas independientes.
Informa que, antes del inicio de las actividades, ya había niveles elevados de coliformes fecales y altas concentraciones naturales de hierro, manganeso y aluminio, compatibles con la litología de la región.
Los vecinos, por su parte, atribuyen a la minería el empeoramiento más reciente del agua y dicen haber sido orientados a evitar el consumo directo del arroyo.
La verificación conclusiva de estas alegaciones depende de informes públicos con series históricas y parámetros comparables, aún no disponibles.
En una región bajo estrés hídrico y con expansión mineral en curso, ¿qué mecanismos de control, transparencia y participación social necesitan entrar en juego para garantizar el uso equilibrado del agua y la seguridad de las comunidades?

Seja o primeiro a reagir!