Lejos de cualquier masa de tierra, el Punto Nemo se ha convertido en el principal cementerio espacial del planeta, recibiendo escombros de satélites, naves y estaciones orbitales, mientras que la ISS ya tiene un destino previsto para 2031
El Punto Nemo, un área aislada en el Pacífico, se ha convertido en el destino final de los desechos orbitales desde la década de 1970 por estar lejos de cualquier tierra y reducir los riesgos sobre las regiones habitadas. Este lugar debería ser el destino de la Estación Espacial Internacional muy pronto.
El punto más distante de cualquier tierra
Oficialmente llamado polo de inaccesibilidad oceánica, el Punto Nemo se encuentra en la parte del planeta más alejada de las masas de tierra. La soledad es tan extrema que, en algunos momentos, los humanos más cercanos están en órbita.
Esta distancia ha transformado la región en una ruta segura para el descarte controlado de objetos espaciales. La NASA y la ESA utilizan el lugar para dirigir los escombros de naves, satélites y estructuras orbitales al final de su vida útil.
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El tema fue abordado por SpaceToday, que tiene 2,3 millones de suscriptores y explicó cómo el punto estratégico llegó a ser conocido como el mayor cementerio espacial del mundo.
¿Por qué el Punto Nemo casi no tiene vida?
El Punto Nemo es considerado un desierto biológico. La región se encuentra aislada en el Giro del Pacífico Sur, donde las corrientes dificultan la entrada de nutrientes esenciales para sustentar la biodiversidad.
Un estudio de la NOAA confirma que la vida allí es casi inexistente debido a este aislamiento extremo. Sin suficiente alimento y lejos de los ecosistemas costeros, el fondo marino se ha convertido en un reposo silencioso para la tecnología humana.
Entre los factores se encuentran las corrientes giratorias que impiden la llegada de material orgánico, una profundidad de unos 4 km, una presión aplastante y la distancia de fuentes naturales de nutrientes.
Cómo los satélites son guiados hasta el Pacífico Sur
El descarte en el Punto Nemo depende de cálculos matemáticos de trayectoria precisos. Cuando un objeto espacial llega al final de su misión, los controladores de vuelo activan los motores para que la reentrada atmosférica ocurra sobre el Pacífico Sur.
Durante la caída, gran parte de la estructura se quema con el calor de la fricción. Solo las partes resistentes, hechas de titanio o acero inoxidable, sobreviven al fuego antes de hundirse en las aguas oscuras.
Este proceso evita que los escombros peligrosos caigan en áreas habitadas. Por ello, la ubicación remota se ha convertido en una solución práctica para lidiar con equipos orbitales que no pueden permanecer en el espacio.
Lo que ya reposa en el fondo del océano
Desde la década de 1970, cientos de objetos espaciales han sido derribados en esta región. El Punto Nemo guarda parte metálica de la exploración humana, con restos desde pequeños satélites hasta grandes laboratorios orbitales.
La estructura más famosa ligada al lugar es la Estación Mir, la legendaria estación rusa. Fue fragmentada y hundida con precisión calculada después de décadas de operación orbital, convirtiéndose en el hito más icónico de este cementerio espacial.
El destino planeado para la Estación Espacial Internacional
La Estación Espacial Internacional tiene su retiro programado para alrededor de 2031. Según los planes de la NASA, la ISS será guiada directamente al Punto Nemo, en una operación descrita como sin precedentes.
Debido al tamaño colosal de la ISS, la maniobra será un desafío para la ingeniería espacial moderna. El objeto más grande jamás construido por el hombre en el espacio debería convertirse en un monumento submarino en el Pacífico.
Con información de BMC News.


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