Un brote de gastroenteritis a bordo de un crucero de Ambassador Cruise Line dejó a más de 1,7 mil personas confinadas en el barco atracado en Burdeos, Francia, tras la muerte de un pasajero de 92 años. Según información divulgada por el portal de la NSC, cerca de 50 viajeros, en su mayoría británicos e irlandeses, presentaron problemas gastrointestinales, y las autoridades francesas confirmaron este miércoles (13) que el caso no tiene conexión con el hantavirus.
Quien operaba el crucero era la Ambassador Cruise Line, compañía británica cuyo barco partió de las Islas Shetland, en el Reino Unido, el 6 de mayo con destino a España. Cuando el brote alcanzó su pico: el 11 de mayo, cuando la embarcación hacía escala en la ciudad francesa de Brest, con pasajeros presentando vómitos y diarrea intensos. Cómo evolucionó la situación: el anciano de 92 años murió antes de que el barco llegara al puerto, y las autoridades de salud determinaron el confinamiento de todos los 1,7 mil ocupantes a bordo mientras se realizaban análisis en el hospital de Burdeos. Por qué el caso ganó repercusión: el brote ocurre semanas después del episodio del MV Hondius, otro crucero que registró tres muertes por sospecha de hantavirus en la travesía entre Argentina y África, lo que llevó a las autoridades a investigar inicialmente si había conexión entre los dos eventos.
Las pruebas iniciales a bordo descartaron la presencia de norovirus, el patógeno más común en brotes gastrointestinales en barcos de crucero. Las autoridades de salud francesas enviaron muestras al hospital de Burdeos, donde se están realizando análisis más detallados para identificar el agente causante de la enfermedad. Hasta el miércoles, el barco permanecía atracado en Burdeos sin medidas de seguridad en tierra, y algunos pasajeros tomaban fotos de la ciudad del suroeste de Francia desde una de las cubiertas, en un contraste entre el confinamiento sanitario y el paisaje turístico alrededor.
La cronología del brote en el crucero
El crucero partió de las Islas Shetland el 6 de mayo y debía continuar rumbo a España con escalas en ciudades francesas a lo largo de la costa atlántica. Los primeros síntomas gastrointestinales entre los pasajeros aparecieron durante la navegación y se intensificaron en los días siguientes, alcanzando el pico el 11 de mayo cuando el barco hacía escala en Brest. En ese momento, casi 50 personas ya presentaban vómitos y diarrea, y el pasajero de 92 años que fallecería ya se encontraba en condición grave.
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La muerte del anciano ocurrió antes de que el barco llegara al puerto de Burdeos, donde la embarcación atracó y permaneció bajo monitoreo de las autoridades de salud francesas. La decisión de mantener a los 1,7 mil ocupantes confinados a bordo se tomó como medida preventiva mientras los exámenes de laboratorio no identificaran el agente causante. Para los pasajeros que planeaban desembarcar en Burdeos y continuar su viaje por tierra, el confinamiento transformó lo que debería ser una parada turística en una espera sanitaria sin plazo definido.
No es hantavirus: lo que las autoridades descartaron
La primera preocupación de las autoridades francesas al tomar conocimiento del brote en el crucero fue verificar si había conexión con el hantavirus que mató a tres personas en el MV Hondius. Las autoridades descartaron esa posibilidad, afirmando que el caso en el barco de Ambassador Cruise Line no tiene relación con el brote en el crucero que navegó entre Argentina y Cabo Verde. El hantavirus provoca un síndrome cardiopulmonar grave, distinto de los síntomas gastrointestinales predominantes en el brote actual.
Las pruebas iniciales realizadas a bordo también descartaron la presencia de norovirus, el patógeno responsable de la mayoría de los brotes en cruceros en el mundo. El norovirus es altamente contagioso y se propaga rápidamente en ambientes cerrados con gran concentración de personas, como barcos, escuelas y asilos. El hecho de que las pruebas hayan dado negativo para norovirus plantea la cuestión de qué agente causó los síntomas en casi 50 pasajeros y si el responsable es una bacteria, otro virus o una contaminación alimentaria.
1,7 mil personas confinadas en Burdeos
El confinamiento de más de 1,7 mil personas a bordo de un crucero atracado en una de las ciudades más turísticas de Francia crea una situación que mezcla emergencia sanitaria con inconveniente logístico. Pasajeros que pagaron por un viaje de ocio por las costas británica y francesa se encuentran impedidos de desembarcar, dependiendo de resultados de laboratorio que están siendo procesados en el hospital de Burdeos. La incertidumbre sobre el agente causante del brote impide que las autoridades definan un plazo para la liberación.
Para la ciudad de Burdeos, que vive del turismo y del enoturismo, tener un crucero en cuarentena en el puerto no es exactamente el tipo de publicidad deseada. Al mismo tiempo, la respuesta de las autoridades francesas al confinar el barco demuestra una postura de precaución que se intensificó tras el episodio del MV Hondius. En un momento en que los brotes en barcos están bajo escrutinio internacional, liberar un crucero sin identificar el patógeno sería un riesgo que ninguna autoridad sanitaria europea está dispuesta a correr.
Brote en cruceros: una secuencia que preocupa
El brote en el crucero de Ambassador Cruise Line es el segundo episodio grave en barcos de pasajeros en pocas semanas. El MV Hondius, operado por la holandesa Oceanwide Expeditions, registró tres muertes con sospecha de hantavirus durante la travesía entre Ushuaia y el continente africano, llevando al envío de paracaidistas británicos a la isla de Tristán de Acuña para atender a un pasajero aislado. Ahora, otro barco enfrenta un brote diferente, pero igualmente capaz de confinar a cientos de personas y generar repercusión internacional.
La secuencia de episodios reaviva el debate sobre protocolos sanitarios en barcos de crucero. Embarcaciones que transportan miles de personas en ambientes cerrados por días o semanas son, por definición, ambientes propicios para la propagación de enfermedades infecciosas. La ventilación compartida, los comedores colectivos y las áreas de recreo comunes crean condiciones que favorecen la transmisión de patógenos entre pasajeros. Cuando un brote estalla en alta mar, las opciones de respuesta están limitadas por la distancia de los hospitales y la imposibilidad de aislar completamente a los enfermos dentro del barco.
Un pasajero de 92 años y un viaje que no terminó como planeado
El pasajero de 92 años que murió durante el brote en el crucero es la cara más trágica de un episodio que afectó a decenas de personas. Los ancianos son particularmente vulnerables a episodios graves de gastroenteritis, ya que la deshidratación causada por vómitos y diarrea intensos puede comprometer rápidamente el funcionamiento de órganos ya debilitados por la edad. En un barco de crucero, donde el acceso a cuidados hospitalarios completos es limitado, la evolución de un cuadro gastrointestinal puede volverse irreversible antes de que el paciente pueda llegar a un hospital en tierra.
La muerte ocurrió antes de que el barco atracara en Burdeos, lo que significa que el pasajero falleció en alta mar o durante la aproximación al puerto. Para la familia de la víctima y para los demás pasajeros que presenciaron el agravamiento de la situación, la experiencia transforma un viaje de placer en trauma. Para la Ambassador Cruise Line, la muerte de un pasajero durante un brote a bordo plantea cuestiones sobre los protocolos de respuesta médica y sobre la capacidad del barco para manejar emergencias sanitarias que afectan a decenas de personas simultáneamente.
Un crucero atracado y una investigación en curso
El crucero de la Ambassador Cruise Line permanece atracado en Burdeos con más de 1,7 mil personas a bordo, esperando la conclusión de los análisis de laboratorio que identificarán el agente causante del brote. La muerte de un pasajero de 92 años, la enfermedad de casi 50 viajeros y el descarte de hantavirus y norovirus componen un cuadro que aún no tiene explicación definitiva. Las autoridades francesas mantienen el confinamiento como medida de precaución hasta que los resultados lleguen del hospital de Burdeos.
¿Embarcarías en un crucero en este momento, considerando los brotes recientes? Cuéntanos en los comentarios qué opinas del confinamiento de los pasajeros en Burdeos, si crees que los protocolos sanitarios en barcos son suficientes y cómo evalúas la secuencia de episodios en cruceros en las últimas semanas. Queremos escuchar tu opinión.

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