Oscilaciones recientes del petróleo, causadas por tensiones en Irán y Venezuela, aumentan las incertidumbres sobre el precio de los combustibles en Brasil en un año sensible para la economía.
El inicio del año estuvo marcado por fuertes oscilaciones en el mercado internacional de petróleo, movimiento que volvió a presionar el debate sobre el precio de los combustibles en Brasil. Las variaciones recientes del barril están directamente ligadas a las tensiones geopolíticas que involucran a grandes productores, como Irán y Venezuela, y crean un ambiente de incertidumbre para posibles reajustes en el mercado interno.
Este escenario se vuelve aún más delicado por ocurrir al comienzo de un año electoral, cuando las alteraciones en el precio de la gasolina y del diésel suelen tener un impacto político y social elevado.
Caídas expresivas interrumpen secuencia de alzas del petróleo
Tras cinco sesiones consecutivas de valorización, el mercado cambió de dirección el jueves (15/1). El barril del Brent registró una caída del 4,14%, siendo negociado a US$ 63,76. Por su parte, el WTI cerró el día cotizado a US$ 59,19, con un retroceso del 4,56%.
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La secuencia anterior de alzas había sido sostenida principalmente por las incertidumbres relacionadas a Irán, uno de los mayores productores globales de petróleo. El país enfrenta una ola de protestas contra el actual gobierno, lo que generó temores sobre posibles interrupciones en la oferta.
Señales políticas reducen tensiones y alivian el mercado
El movimiento de caída ganó fuerza tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Él señaló que no pretende atacar a Irán, a pesar de haber manifestado apoyo a las recientes manifestaciones en el país. La declaración fue interpretada como un factor de alivio inmediato para el mercado internacional.
Otro elemento que contribuyó a la cambio de humor fue la posición de Venezuela. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, indicó que pretende implementar reformas para atraer inversiones y aumentar la producción de petróleo. Según Rodríguez, el país produjo 1,2 millones de barriles por día en diciembre.
Expectativa de sobreoferta vuelve al radar global
Con el enfriamiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, sumado a la perspectiva de aumento de la oferta venezolana, el mercado volvió a considerar un escenario de sobreoferta de la materia prima. Estas proyecciones ya se venían dibujando para 2026 e indicaban tendencia de caída en los precios del petróleo.
Antes de las recientes crisis geopolíticas, la materia prima seguía una trayectoria de desvalorización. La reanudación de este movimiento refuerza las dudas sobre la sostenibilidad de las alzas observadas a principios de año.
Petrobras mantiene cautela ante la volatilidad
En Brasil, las oscilaciones del petróleo internacional aumentan las incertidumbres sobre cuándo Petrobras podrá revisar el precio de los combustibles. La estatal ha adoptado una política de “movimientos graduales”, evitando traspasar variaciones de corto plazo al consumidor final.
Actualmente, los precios del diésel permanecen inalterados desde mayo. En el caso de la gasolina, el último reajuste ocurrió en octubre. Aun así, en las últimas semanas, los valores practicados por Petrobras han estado por encima de las cotizaciones internacionales en diversas ocasiones.
Diferencia de precios abre espacio para importadores
Según la Asociación Brasileña de Importadores de Combustibles (Abicom), esta diferencia abrió espacio para la actuación de importadores. La entidad estima que, el 7 de enero, el litro de gasolina vendido por la estatal llegó a estar R$ 0,34 por encima del precio internacional. En el mismo día, el diésel estaba R$ 0,17 por encima de la paridad.
Ya el jueves (15), Abicom apuntó que la gasolina seguía R$ 0,22 por encima de los precios globales, lo que indicaría espacio para una reducción de alrededor del 8%. El diésel, por otro lado, estaba R$ 0,13 por debajo de la paridad internacional, con una diferencia estimada del 4%.
Formación del precio va más allá del barril de petróleo
Al definir el precio de los combustibles en las refinerías, Petrobras no considera solo la cotización del Brent o la paridad de exportación. La estatal también evalúa la evolución del cambio y la dinámica de la participación de mercado, factores que influyen directamente en su estrategia comercial.
Mientras tanto, el tema sigue siendo sensible para la población. Desde el 1 de enero de 2026, entraron en vigor los aumentos de los impuestos estatales, lo que ya pesa en el bolsillo del consumidor.
Aumento del ICMS presiona la inflación de los combustibles
El reajuste del ICMS tiene impacto directo en la inflación del diésel, de la gasolina y del gas de cocina (GLP). De esta manera, incluso ante la volatilidad internacional y posibles caídas en el petróleo, el precio de los combustibles en Brasil permanece rodeado de incertidumbres, combinando factores externos, decisiones internas y aumento de la carga tributaria.


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