El PMI de S&P Global cayó a 47,7 en agosto, indicando contracción de la industria brasileña. La tarifa de EE. UU. y el crédito caro derriban pedidos y empleos, pero las empresas apuestan por tecnología y nuevos mercados para recuperar el aliento.
La industria brasileña atravesó un agosto de fuerte desaceleración, marcado por dos factores principales: la nueva barrera arancelaria impuesta por Estados Unidos a productos nacionales y el encarecimiento del crédito dentro del país.
El resultado fue la peor deterioración de las condiciones operativas en más de un año.
La encuesta de S&P Global muestra que el Índice de Gerentes de Compras (PMI) retrocedió a 47,7 puntos, frente a 48,2 en julio.
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Con este desempeño, el indicador se mantuvo por cuarto mes consecutivo por debajo de 50 puntos, umbral que diferencia expansión de contracción.
Exportaciones brasileñas bajo presión
El “tarifaço” estadounidense entró en vigor en agosto y afectó directamente sectores estratégicos de Brasil.
Productos como carnes, café, frutas y calzado —que representan el 36% de las exportaciones a EE. UU.— pasaron a pagar un recargo del 50%.
Otras mercancías también enfrentan una imposición de 25% a 50%.
Este escenario llevó a las empresas a informar la cancelación de contratos internacionales y una reducción en el volumen de pedidos, agravando el enfriamiento de la producción local.
Para intentar contener las pérdidas, el gobierno anunció crédito facilitado, postergación de impuestos y nuevos estímulos a las exportaciones.
La demanda interna también se debilita
No fue solo el mercado externo el que impactó en el desempeño.
Con las tasas de interés en niveles elevados, consumidores y empresas redujeron la demanda, lo que amplió la caída de pedidos.
Según la investigación, la contracción en la recepción de nuevos pedidos fue la más intensa de los últimos dos años.
La consecuencia directa fue la reducción de la actividad productiva por cuarto mes consecutivo.
El encogimiento también afectó al mercado laboral, con la mayor reducción de puestos desde abril de 2023.
Insumos más baratos alivian parte de los costos
En medio del cuadro adverso, hubo una noticia positiva: el costo de insumos cayó al nivel más bajo en 17 meses.
Solo sectores como químicos, alimentos, metales y electrónicos tuvieron ajustes, mientras que el acero, petróleo, algodón y celulosa se abarataron.
Esta reducción ayudó a algunas empresas a contener pérdidas.
La industria apuesta por recuperación a medio plazo
A pesar de la contracción, el sector industrial no ha perdido el optimismo.
La expectativa es que la diversificación de destinos para exportación, junto con la modernización del parque fabril y la inversión en tecnología, ayude a retomar el crecimiento en los próximos meses.

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