Pintura ultrapreta para coches creada por Nipsea Group absorbe el 99,9% de la luz y hace que la carrocería pierda formas y profundidad visual.
Imagina mirar un coche y no poder distinguir bien sus curvas, pliegues o incluso la profundidad de la carrocería. Esa es la propuesta de una pintura ultrapreta para coches desarrollada por Nipsea Group, empresa de Singapur, capaz de absorber el 99,9% de la luz visible.
El resultado crea un efecto tan intenso que el automóvil parece perder su forma tridimensional. Desde ciertos ángulos, la carrocería deja de parecer una superficie metálica y pasa a parecer una especie de vacío oscuro en movimiento.
La tecnología combina nanotubos de carbono con pigmentos especiales y debería aparecer inicialmente en modelos de lujo en China. Antes de llegar a los coches comunes, sin embargo, aún necesita superar desafíos relacionados con el calor, la seguridad nocturna y el costo de producción.
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Coche parece perder curvas y volumen
La curiosidad está en la forma en que nuestros ojos ven un vehículo. En una pintura convencional, la luz golpea la carrocería y parte de ella regresa al observador. Son esos reflejos los que ayudan a mostrar el diseño del capó, la curvatura de los guardabarros y los pliegues de las puertas.
Con la pintura ultrapreta para coches, casi toda la luz es absorbida. Sin suficientes reflejos, los detalles quedan ocultos y la carrocería aparenta ser plana.

Incluso un automóvil lleno de líneas y recortes puede parecer solo una silueta oscura. De ahí surge la comparación con un “agujero negro” sobre ruedas.
Tecnología usa nanotubos de carbono
El efecto no se logra solo con un pigmento negro convencional. Nipsea Group utilizó nanotubos de carbono combinados con pigmentos especiales para aumentar la absorción de la luz.
El desarrollo se inspiró en materiales como el Vantablack, conocido por crear superficies extremadamente oscuras, pero la tecnología fue adaptada para su aplicación en el sector automotriz. Esto requiere que el revestimiento soporte situaciones comunes en el uso de un coche, como humedad y exposición al ambiente.
Según el equipo involucrado en el desarrollo, el material ya ha sido sometido a evaluaciones en ambientes con alta humedad y ha mostrado un rendimiento estable.
Modelos de lujo deben recibir la novedad primero
El estreno comercial de la pintura ultra negra para coches debe ocurrir en vehículos de lujo vendidos en China. La elección tiene sentido por el carácter exclusivo de la tecnología. La producción aún involucra materiales complejos y caros, lo que dificulta su utilización inmediata en automóviles de gran volumen.
En modelos de alto estándar, el efecto visual puede funcionar como un diferencial tan importante como ruedas especiales, acabado interior o detalles exclusivos de carrocería. En lugar de solo cambiar el color del vehículo, la pintura altera la manera en que el propio diseño es percibido.
¿El coche puede volverse casi invisible por la noche?
Es precisamente ahí donde surge una de las mayores dudas. Si la pintura absorbe casi toda la luz, un automóvil con este acabado puede volverse muy difícil de ver en ambientes oscuros.
Durante la noche, la ausencia de reflejos puede ocultar parte de la carrocería y perjudicar la percepción de otros conductores, motociclistas y peatones.
Esto no significa que el coche desaparecería completamente, ya que luces, vidrios, ruedas y otros componentes seguirían siendo visibles. Aun así, el efecto extremo requeriría soluciones adicionales de seguridad antes de una aplicación más amplia.

Negro extremo también puede aumentar el calor
Otra preocupación involucra la temperatura. Las superficies oscuras absorben más luz, y una pintura capaz de retener el 99,9% de ella puede favorecer el calentamiento de la carrocería.
En la práctica, esto puede afectar el confort interno, principalmente cuando el vehículo permanece expuesto por largos períodos.
Por lo tanto, no basta con crear el negro más intenso posible. La tecnología también necesita evitar que el efecto visual transforme el interior del automóvil en un ambiente excesivamente caliente.
Producción en masa aún es un desafío
Los nanotubos de carbono son esenciales para el resultado, pero también representan una de las principales dificultades del proyecto. Manipular este material en grandes cantidades requiere procesos sofisticados. Esto aumenta los costos y complica la producción a escala industrial.
Por este motivo, aún puede llevar tiempo hasta que la pintura ultranegra para coches aparezca en modelos populares o en grandes líneas de montaje. La llegada inicial al segmento de lujo funciona como una forma de probar la tecnología a menor escala y con mayor margen para absorber los costos.
Investigadores quieren hacer la pintura aún más oscura
Incluso con una absorción del 99,9% de la luz, el equipo liderado por Zhiwei Liu pretende avanzar. Los investigadores estudian maneras para aumentar la proporción de nanotubos de carbono en la fórmula, lo que podría reducir aún más la cantidad de luz reflejada.
El cambio haría que el efecto visual fuera aún más radical, pero también podría ampliar los desafíos relacionados con el calor, el costo y la fabricación. Es decir, la carrera no es solo para crear un color negro. El objetivo es desarrollar una superficie que prácticamente elimine la percepción de luz.

La pintura ultranegra para coches transforma la pintura en algo más que una elección de color. El acabado interfiere en la forma en que se percibe el vehículo, esconde líneas de la carrocería y crea una apariencia que parece salida de una película de ciencia ficción.
Si se resuelven los problemas de seguridad, temperatura y producción, el recurso podría abrir un nuevo frente en el diseño automotriz. En ese escenario, el negro dejaría de ser solo un color clásico y pasaría a funcionar como una tecnología capaz de hacer que un coche parezca casi invisible.
Con información de CanalTech
