Ciudad maya Minanbé reúne pirámide, palacios, canales y 14 monumentos en un área de 16 hectáreas preservada en la selva de México.
Una ciudad maya preservada por más de mil años fue identificada en un área de difícil acceso en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en el estado de Campeche, en México. Bautizada como Minanbé, la ciudad maya ocupa aproximadamente 16 hectáreas y reúne una pirámide-templo, palacios, edificios ceremoniales, canales de agua, altares y monumentos con inscripciones.
El descubrimiento ofrece a los investigadores registros producidos en los siglos que precedieron al colapso de las ciudades mayas en las Tierras Bajas. Una de las piezas encontradas presenta la fecha de 849 d.C., mientras que otro monumento puede haber sido producido a finales del siglo 7.
Además de la cantidad de estructuras, el estado de conservación llamó la atención del equipo. Minanbé no presenta señales aparentes de saqueos y se destaca como el primer sitio arqueológico identificado por el equipo en los últimos tres años que se ha mantenido preservado, sin indicios visibles de intervenciones externas.
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Monumentos ayudan a reconstruir los últimos siglos de la ciudad
En total, los arqueólogos localizaron 14 estelas y altares distribuidos por la ciudad maya Minanbé. Las piezas poseen figuras, símbolos y elementos del calendario maya que pueden ayudar a esclarecer el papel político y religioso ejercido por el asentamiento.
Cientos de fotografías de los monumentos fueron enviadas al epigrafista Octavio Esparza Olguín, responsable de analizar las inscripciones preservadas.
Una de las estelas presenta la escena de un personaje ejecutando a otro con el uso de una lámina, posiblemente un cuchillo o hacha. La inscripción asociada a la pieza registra el año de 849 d.C., sugiriendo que muchos de los monumentos esculpidos fueron producidos poco antes del declive de las ciudades mayas en las Tierras Bajas.
Otro altar presenta la imagen de un gobernante con adornos en el pecho, pulseras, collares y tocado de plumas. Un elemento del calendario grabado en la pieza apunta al final del siglo 7, lo que la convierte en el monumento más antiguo encontrado en el sitio hasta el momento.
La diferencia entre las fechas demuestra que la ciudad permaneció activa por un período prolongado y recibió nuevas construcciones y monumentos en momentos distintos de su historia.

Pirámide-templo supera 12 metros de altura
La mayor construcción identificada en Minanbé es una pirámide-templo con más de 12 metros de altura, dimensión equivalente a la de un edificio de tres o cuatro pisos.
El edificio sigue el patrón arquitectónico conocido como Río Bec, reconocido por el acabado detallado de las construcciones y por la presencia de elementos ornamentales típicos del período Clásico Tardío.
Dentro del templo, los investigadores encontraron una estela con símbolos aún preservados. El arqueólogo Vitan Vujanović destacó que nunca había encontrado un ejemplar similar con inscripciones tan bien conservadas a lo largo de sus investigaciones.
La presencia de la pirámide, sumada a los palacios, plazas y monumentos, indica que la ciudad maya Minanbé desempeñaba una función relevante en la región durante su período de mayor actividad.
Plataforma de piedra no tiene equivalente conocido
Entre las estructuras que más llaman la atención en el sitio está una amplia plataforma construida con bloques de piedra y caliza. Su superficie presenta elementos decorativos formados por dibujos, trazos y piezas circulares esculpidas.
Según el arqueólogo Alberto Vázquez, la estructura posee características particulares y, hasta el momento, no ha sido relacionada con construcciones similares encontradas en otros sitios antiguos.
Una de las esculturas en piedra posee cerca de 1,5 metros de diámetro y supera dos metros de altura. En ella, es posible observar dos figuras involucradas en una escena que puede tener carácter ritual.
Los personajes sostienen un recipiente mientras reciben una sustancia que los investigadores interpretan como un líquido. Según el arqueólogo Lino Espinoza Garcia, el contexto indica que este elemento puede representar un fluido de naturaleza sagrada, posiblemente agua.
La estructura amplía las cuestiones sobre los rituales realizados en la ciudad y sobre la función que la plataforma ejercía dentro del conjunto urbano.
Plazas, palacios y canales ocupan 16 hectáreas
La exploración reveló que Minanbé no estaba formada solo por construcciones aisladas. El asentamiento poseía una organización urbana compleja, distribuida por cerca de 16 hectáreas.
Los arqueólogos identificaron plazas rodeadas por palacios, terrazas, edificios religiosos y áreas ceremoniales. Un sistema de canales también formaba parte de la infraestructura local.
La presencia de estas estructuras muestra que los antiguos habitantes modificaron el territorio para satisfacer las necesidades de la población.
Para el arqueólogo Ivan Šprajc, quien lideró el equipo responsable del descubrimiento, el área fue ampliamente transformada para permitir la producción agrícola. La ciudad habría alcanzado su apogeo durante el período Clásico Tardío.
En ese momento, las ciudades mayas de las Tierras Bajas reunían entre 9 millones y 11 millones de habitantes.

El aislamiento protegió la ciudad maya Minanbé de saqueos
La ubicación de Minanbé ayudó a mantener sus construcciones y monumentos protegidos a lo largo de los siglos.
Otros sitios de la región pueden ser alcanzados por antiguos senderos utilizados durante la explotación de madera. En el área del nuevo descubrimiento, sin embargo, esos caminos no existen.
Para llegar al lugar, el equipo necesitó abrir un paso por casi cinco kilómetros de vegetación cerrada. El recorrido hizo la expedición más difícil, pero también ayudó a explicar por qué el asentamiento permaneció alejado de saqueadores.
El arqueólogo Lino Espinoza Garcia calificó el hallazgo como único y sin precedentes. Por su parte, Šprajc destacó que el sitio no presentaba indicios visibles de retirada ilegal de piezas o daños provocados por invasores.
El nombre elegido para la ciudad surgió justamente de esta condición geográfica. Minanbé deriva de una expresión del maya yucateco que puede ser traducida aproximadamente como “no hay camino”.
LiDAR reveló construcciones bajo la vegetación
La localización de la ciudad maya Minanbé comenzó antes de que los investigadores entraran en la selva.
El equipo utilizó imágenes producidas por tecnología LiDAR, que permite identificar alteraciones en el relieve incluso cuando el terreno está cubierto por vegetación densa.
El análisis aéreo reveló formas que podrían corresponder a construcciones antiguas. A partir de estas indicaciones, los arqueólogos organizaron la expedición y recorrieron el área en campo.
El levantamiento permitió localizar plazas, plataformas, pirámides y otras estructuras que no podrían ser observadas directamente bajo la cobertura de la selva.
Después de alcanzar el sitio, los investigadores registraron los monumentos y reunieron imágenes detalladas para que las inscripciones fueran examinadas por especialistas.

Descubrimiento amplía conjunto de ciudades encontradas por el equipo
Minanbé integra una serie de ciudades mayas identificadas en expediciones lideradas por Ivan Šprajc. Entre los otros sitios encontrados por el grupo está Ocomtún.
El trabajo combina levantamiento tecnológico, exploración terrestre y análisis de monumentos. Las condiciones de la selva, sin embargo, hacen que cada misión sea físicamente exigente.
Šprajc ya relató que pensó varias veces en terminar las temporadas de investigación debido a las dificultades. Para el arqueólogo, sin embargo, encontrar un nuevo sitio representa una recompensa capaz de compensar el esfuerzo realizado durante las expediciones.
En el caso de Minanbé, el aislamiento permitió que el equipo llegara a un área con monumentos aún preservados y sin marcas aparentes de saqueo.

Ciudad preserva registros próximos al colapso maya
Las inscripciones encontradas hacen que la ciudad maya Minanbé sea especialmente importante para el estudio del período Clásico Tardío.
La estela datada de 849 d.C. coloca parte de los monumentos en una fase cercana al colapso de las ciudades mayas en las Tierras Bajas. Ya la pieza del final del siglo 7 muestra que la ocupación y las actividades ceremoniales comenzaron mucho antes.
Los palacios, canales, altares y edificios religiosos revelan una sociedad que organizó el espacio, alteró el paisaje para producir alimentos y erigió estructuras monumentales.
La ausencia de saqueos también preservó información que podría haber desaparecido con la remoción o destrucción de las piezas. Con los registros fotográficos y el análisis de las inscripciones, los investigadores podrán avanzar en la interpretación de los gobernantes, los rituales y los acontecimientos representados en los monumentos.
Escondida por una vegetación que obligó al equipo a abrir su propio camino, la ciudad maya Minanbé permaneció fuera de las rutas modernas por más de un milenio. El mismo aislamiento que dificultó su descubrimiento ayudó a conservar un conjunto arqueológico capaz de revelar nuevos detalles sobre los últimos siglos de una de las grandes civilizaciones de las Américas.
Con información de Aventuras na História
