La embarcación se convirtió en una especie de muestrario flotante: dos submarinistas canadienses embarcaron en Hawái y uno de ellos comparó el cambio a salir de un coche viejo a un Tesla. Pero la victoria está lejos de garantizada, porque la rival alemana tiene una reputación sólida y ha estado reforzando su propuesta con un paquete económico de peso.
Por primera vez en la historia, un submarino surcoreano cruzó el Océano Pacífico, navegando cerca de 14 mil kilómetros hasta Canadá, en una audaz demostración de fuerza. La travesía, la más larga jamás realizada por la flota submarina de Corea del Sur, no fue por casualidad: forma parte de la disputa por un contrato multimillonario para sustituir la envejecida flota de submarinos canadiense, una de las mayores decisiones militares del país en los últimos años.
La embarcación es el ROKS Dosan Ahn Changho, un submarino de 3.000 toneladas de la clase KSS-III, el primero de diseño y construcción totalmente surcoreanos. Partió de la Base Naval de Jinhae, en Corea del Sur, el 25 de marzo de 2026, hizo escalas en Guam y en Hawái y llegó a la base canadiense de Esquimalt, en Victoria, en la Columbia Británica, el 23 de mayo de 2026, marcando la primera travesía transpacífica de un submarino surcoreano en la historia.
Un viaje inédito por el Pacífico

Recorrer 14 mil kilómetros en mar abierto, a lo largo de cerca de dos meses, es una prueba de resistencia y confiabilidad que pocos submarinos del mundo pueden demostrar en la práctica, y no solo en el papel.
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Según la Marina surcoreana, la travesía destacó las capacidades operativas del submarino, sostenidas por sistemas confiables y por buenas condiciones de vida a bordo durante la larga jornada. La embarcación llegó acompañada de la fragata ROKS Daejeon y, tras los ejercicios conjuntos con Canadá, debe dirigirse a Hawái para participar en el RIMPAC 2026, el mayor ejercicio naval multinacional del mundo.
El contrato multimillonario en disputa
El trasfondo de toda esta demostración es el Proyecto Canadiense de Submarinos de Patrulla, sigla CPSP en inglés. Canadá quiere reemplazar sus submarinos de la clase Victoria, ya obsoletos, por hasta 12 nuevas embarcaciones, en un contrato de valor significativo. Las estimaciones varían bastante según la fuente y lo que se incluya, llegando a cifras de decenas de miles de millones de dólares cuando se suman adquisición, mantenimiento y sostenimiento a lo largo de décadas.
La nueva flota es considerada estratégica no solo para el Pacífico y el Atlántico, sino también para el Ártico, donde los submarinos necesitarían operar por largos períodos bajo el hielo, un requisito técnico nada trivial. La decisión final, a cargo del gobierno del primer ministro Mark Carney, se espera para alrededor de junio de 2026, y las autoridades canadienses han estado enfatizando la urgencia de renovar pronto la capacidad submarina del país.
Corea del Sur contra Alemania
La disputa está concentrada en dos finalistas, elegidos en agosto de 2025 tras la evaluación de cinco propuestas iniciales. Por un lado, el consorcio surcoreano formado por Hanwha Ocean y HD Hyundai Heavy Industries, que ofrece precisamente el submarino de la clase KSS-III, el mismo modelo que cruzó el Pacífico. Por otro, la alemana ThyssenKrupp Marine Systems, TKMS, apoyada por Alemania y Noruega, con su submarino Type 212CD.
El gran as coreano es el plazo: Hanwha promete entregar el primer submarino hasta 2032 y cuatro de ellos hasta 2035, mientras que el proyecto alemán estaría en una etapa más inicial de producción. Llevar físicamente el submarino hasta Canadá y entrenar junto a la Marina local es una forma poderosa de mostrar que el producto existe, funciona y ya opera, transformando la embarcación en una especie de escaparate flotante para los tomadores de decisiones canadienses.
La disputa está lejos de decidida
A pesar de la fuerte jugada de marketing surcoreana, sería un error dar la victoria por segura. La alemana TKMS tiene una reputación sólida y consolidada en diseño e ingeniería de submarinos, con modelos ya en servicio en varias marinas europeas, lo que pesa bastante en una decisión de este tipo y de tan largo plazo.
Además, la disputa va mucho más allá de la parte técnica. Según la prensa canadiense, Alemania habría reforzado su propuesta con un robusto paquete económico e industrial, involucrando inversiones en áreas como baterías para vehículos eléctricos y minería de tierras raras en territorio canadiense. Es decir, Canadá no evalúa solo cuál es el mejor submarino, sino también qué acuerdo trae más beneficios económicos para el país, lo que mantiene la competencia abierta.
El mensaje de una potencia naval emergente
Independientemente del resultado, la travesía ya cumple un papel importante para Corea del Sur, que se está consolidando como una potencia exportadora de equipos de defensa. Mostrar que su submarino es capaz de cruzar un océano entero y cooperar con una marina occidental es una carta de presentación valiosa para futuros contratos, dentro y fuera de América del Norte.
El episodio también refleja un momento de carrera armamentista naval en varias partes del mundo, con países reforzando sus flotas ante tensiones geopolíticas crecientes. La propia Corea del Sur ha estado ampliando sus capacidades militares en el mar, y el viaje del Dosan Ahn Changho sirve tanto como demostración comercial como mensaje estratégico sobre cuánto ha evolucionado su industria de defensa en las últimas décadas.
El viaje inédito del submarino surcoreano hasta Canadá es, al mismo tiempo, una hazaña naval y una sofisticada estrategia comercial, mostrando cómo la disputa por grandes contratos de defensa se decide también en la demostración práctica de capacidad. Resta saber si el esfuerzo será suficiente para superar la tradición alemana y los intereses económicos en juego. La decisión de Ottawa, esperada para las próximas semanas, revelará qué camino ha elegido Canadá para reconstruir su flota submarina.
¿Y tú, qué opinas de esta demostración de fuerza de Corea del Sur, llevando un submarino por 14 mil kilómetros hasta Canadá? ¿Crees que la estrategia garantizará el contrato o Alemania se llevará la mejor parte? Deja tu comentario, comparte tu opinión sobre esta disputa naval y comparte el artículo con quienes se interesan por defensa, tecnología militar y geopolítica.


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