Entienda cómo la expansión de fuentes renovables en Bahia afecta a la Chapada Diamantina, generando conflictos y transformaciones sociales
La Chapada Diamantina, situada en el estado de Bahia, se destaca como uno de los principales polos de generación de energía renovable de Brasil.
Según datos de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), hasta junio de 2025, la región concentra el 43% de los emprendimientos eólicos y solares de Bahia. Actualmente, hay 238 proyectos en operación y un total de 529 aprobados.
Esta expansión tiene como objetivo satisfacer la creciente demanda de fuentes limpias de energía. Esto se debe a la necesidad de reducir las emisiones de carbono y adaptarse al mercado de vehículos eléctricos.
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Se estima que, para 2050, Brasil necesitará más que duplicar su capacidad de generación energética. Esta necesidad es fundamental para que el país alcance sus metas de transición energética.
Conflictos con comunidades tradicionales e impactos sociales
A pesar de los beneficios ambientales asociados a las energías renovables, la implementación de estos proyectos en la Chapada Diamantina ha generado conflictos con comunidades tradicionales.
Estas comunidades incluyen indígenas, quilombolas y residentes de áreas conocidas como fondo y fecho de pasto. Todos han informado sobre la llegada abrupta de las empresas, sin consultas previas ni información clara.
Los impactos físicos también se sienten. Entre ellos están las grietas en las casas causadas por obras de infraestructura relacionadas con la instalación de los parques eólicos y solares.

Aumento de la minería y sus efectos ambientales
La demanda de minerales esenciales para la producción de equipos de energía renovable ha impulsado la minería en la Chapada Diamantina. Estos minerales incluyen estaño, germanio, plata, selenio, silicio, cobalto, cobre, tierras raras, hierro, manganeso y níquel.
De acuerdo con una investigación del Instituto Geografar de la Universidad Federal de Bahia (Ufba), ha habido un aumento del 35% en las solicitudes de investigación mineral en Bahia en los últimos cinco años.
Este crecimiento retoma la histórica explotación mineral de la región, que comenzó en los siglos XVI y XVII, y ahora reaviva los conflictos con las comunidades locales.
Estas poblaciones enfrentan impactos ambientales graves y alteraciones en sus modos de vida. Además, denuncian la ausencia de fiscalización y el avance desmedido de la minería.
Movilización de mujeres en defensa de los territorios
En respuesta a estos desafíos, mujeres de la Chapada Diamantina se han movilizado para defender sus territorios. Buscan preservar sus modos de vida ante la presión de grandes proyectos.
Los días 7 y 8 de marzo de 2025, aproximadamente 60 mujeres se reunieron en Piatã y en la Comunidad Quilombola de la Bocaina. El evento, llamado Encuentro de Mujeres en Movimiento: La Energía de la Chapada, reunió a diversas liderazgos.
Durante el encuentro, se debatieron los impactos de la transición energética desde una perspectiva de género. La propuesta también fortaleció redes de resistencia local.
Necesidad de diálogo y políticas públicas inclusivas
La expansión de la matriz energética renovable en la Chapada Diamantina, por lo tanto, evidencia la urgencia de políticas públicas más inclusivas. Además, es necesario conciliar el desarrollo con la protección de los derechos de las comunidades tradicionales.
Para ello, es esencial, ante todo, establecer mecanismos de consulta previa y participación social. Solo así, con transparencia y diálogo constante, será posible garantizar que los proyectos, en consecuencia, respeten los intereses locales.
Por lo tanto, es necesario monitorear los impactos sociales y ambientales de la minería y de la generación de energía. Esto permitirá la creación de políticas efectivas que promuevan la justicia socioambiental.
Preservar los ecosistemas locales es tan importante como garantizar el acceso a la energía. De esta forma, la transición energética podrá llevarse a cabo de manera justa, sostenible y realmente democrática.

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