Con Más De R$ 15 Mil Millones Invertidos Desde 2012, Placas Solares Avanzan Sobre Áreas Rurales En Paraná Y Mato Grosso Del Sur, Impulsadas Por El Agronegocio Y La Búsqueda De Energía Más Barata Y Estable.
El escenario del campo brasileño está cambiando. Donde antes había soja, caña o pasto, ahora aparecen filas de placas solares. La transformación es visible, sobre todo en el noroeste de Paraná. Y no se trata solo de una tendencia ambiental. Es una estrategia comercial.
El productor Mauro Dias Lima, de Paranavaí, decidió arrendar parte de la propiedad para una planta solar. La lógica es simple. Diversificar ingresos y reducir riesgos. “Es una opción más de renta”, explica Mauro. “Antes, arrendábamos para caña, soja, yuca. Hoy, tenemos placas solares produciendo energía en lugar de cultivo.”
Así, el agronegocio pasa a actuar también como generador de energía limpia. Además de la producción de alimentos, el campo ahora “planta” electricidad.
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Paraná Se Destaca En La Generación Con Placas Solares
El movimiento no es aislado. Paraná ya ocupa la tercera posición en el ranking nacional de generación solar, con 8,7% de la producción brasileña, según la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar). Queda detrás solo de São Paulo, con 15,5%, y de Minas Gerais, con 12,2%.

De acuerdo con Liciany Ribeiro, directora ejecutiva de Absolar, la región noroeste del estado concentra diversas plantas. El clima favorece. La proximidad a las redes de distribución también. “Son inversores que construyen las plantas y venden la energía a cooperativas. Esto hace viable el proceso y asegura energía más barata y accesible para el consumidor final.”

Desde 2012, el sector solar en Paraná ha movido más de R$ 15,2 mil millones. Además, generó alrededor de 99 mil empleos directos e indirectos. Los números llaman la atención y ayudan a explicar por qué más productores están adoptando placas solares.
Mato Grosso Del Sur Lidera La Adopción En El Agro
Mientras tanto, en Mato Grosso del Sur, el avance es aún más acelerado. Según un estudio de la startup 77Sol, el estado lidera el ranking nacional de generación solar distribuida.
La explicación pasa por el propio perfil del campo. Productores de leche, cerdos y aves dependen de energía constante. Caídas u oscilaciones pueden causar perjuicios. “Productores de leche, cerdos y aves enfrentan oscilaciones constantes en la red eléctrica. Para ellos, la energía solar, junto con sistemas de almacenamiento, garantiza estabilidad, evitando pérdidas y perjuicios”, afirma Germano Lima Rodrigues Caires, de Evo Brasil – Energía Fotovoltaica y presidente de la Frente Sur-Mato-Grossense de Generación Distribuida.
Además, el estado tiene una de las tarifas de energía más altas del país. Por lo tanto, invertir en placas solares se vuelve financieramente atractivo.
Tecnología Amplía Ganancias Y Reduce Riesgos
Con la expansión, crece también el uso de sistemas híbridos. Ellos combinan placas solares con baterías e inversores especiales. El objetivo es almacenar energía producida durante el día para uso nocturno o en períodos de baja generación.
“Es un avance esencial para el agro”, explica el ingeniero Marcelo Niendicker. “Las baterías reducen la dependencia de la red eléctrica y eliminan el uso de generadores de diésel, permitiendo una operación más sostenible y rentable.”
Datos de la Agencia Internacional de Energía indican que el precio de las baterías ha caído un 85% en los últimos años. Esto impulsa aún más el mercado. La expectativa es que la adopción de baterías de litio crezca un 30% al año hasta 2030.
Al mismo tiempo, empresas internacionales amplían su presencia en Brasil, trayendo tecnología y certificaciones. El campo, que siempre ha sido sinónimo de producción de alimentos, ahora asume un papel estratégico en la transición energética.

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