La Global OTEC, empresa del Reino Unido, instaló en las aguas de las Islas Canarias la primera plataforma flotante del mundo capaz de generar electricidad continua a partir del calor del océano. El sistema aprovecha la diferencia de temperatura entre la superficie caliente y las profundidades frías del Atlántico para accionar turbinas 24 horas al día, sin depender de condiciones meteorológicas. La plataforma fue diseñada para resistir huracanes, produce energía libre de emisiones de carbono y también desaliniza agua dulce.
El océano acaba de convertirse en una planta eléctrica que funciona día y noche. La empresa británica Global OTEC logró lo que ninguna otra había hecho antes: instalar en el Atlántico, en las aguas de la Plataforma Oceánica de las Islas Canarias, un sistema flotante que extrae energía directamente del calor del océano. La tecnología, llamada Conversión de Energía Térmica Oceánica, aprovecha la diferencia de temperatura entre la superficie caliente del mar y sus profundidades heladas para evaporar un líquido especial, accionar una turbina y generar electricidad de forma continua. No es un prototipo en laboratorio: está en el océano, funcionando.
Lo que hace relevante este logro es lo que resuelve. A diferencia de la energía eólica y solar, que dependen del viento y la luz solar y se detienen cuando cambian las condiciones, la energía del océano es constante. La diferencia de temperatura entre la superficie y las profundidades permanece estable 24 horas al día, 365 días al año. Los expertos llaman a esto «energía de base», el tipo de generación que puede alimentar redes eléctricas sin intermitencia, algo que ninguna fuente renovable común podía ofrecer hasta ahora sin baterías de almacenamiento.
Cómo la plataforma transforma el calor del océano en electricidad
El sistema funciona en un circuito cerrado que explora la física básica de la termodinámica. El agua caliente de la superficie del océano calienta un líquido con propiedades químicas especiales que hierve a temperaturas muy bajas. Al hervir, este líquido se transforma en vapor, que acciona una turbina generadora de electricidad. Luego, el agua fría captada de las profundidades del océano por una tubería enfría el vapor, que vuelve al estado líquido y reinicia el ciclo.
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El proceso se repite indefinidamente mientras haya diferencia de temperatura entre la superficie y las profundidades, lo que en el océano tropical es una condición permanente. La principal innovación de Global OTEC fue mover la plataforma al mar en lugar de construir instalaciones en la costa. Prototipos terrestres anteriores requerían kilómetros de tubería para bombear agua fría desde las profundidades hasta la tierra, encareciendo el proyecto hasta hacerlo inviable. Al instalar la plataforma directamente en el océano, la empresa eliminó el 80% de la tubería necesaria y creó un modelo que, por primera vez, parece escalable para uso comercial.
Por qué las Islas Canarias fueron el lugar elegido

La plataforma fue instalada en la PLOCAN, la Plataforma Oceánica de las Islas Canarias, infraestructura gestionada por un consorcio financiado por el gobierno español y el gobierno regional. Las aguas canarias ofrecen la combinación de factores que la tecnología de energía del océano requiere: temperatura superficial elevada, profundidades accesibles con agua fría y condiciones regulatorias favorables para pruebas de tecnología marítima.

Las Islas Canarias se han convertido en un polo tecnológico internacional para energía offshore. Además del proyecto de Global OTEC, la región recibirá hasta finales de 2026 el demostrador flotante de energía eólica WHEEL, liderado por la empresa española ESTEYCO. El Ministerio de Ciencia e Innovación de España reconoce al archipiélago como una de las principales ubicaciones europeas para el desarrollo y validación de tecnologías en el océano.
La salvación para islas que dependen de diésel
El proyecto no fue concebido para alimentar grandes redes eléctricas continentales. El enfoque son los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que hoy dependen de generadores a diésel contaminantes y caros para su electricidad. El consorcio europeo PLOTEC, que financia el desarrollo, estima que existen más de 25 gigavatios de capacidad a diésel en islas tropicales que podrían ser sustituidos por energía del océano.
Además de generar electricidad sin emisiones de carbono, la plataforma ofrece un beneficio adicional valioso para territorios insulares: la desalinización de agua dulce. El agua fría captada de las profundidades puede ser utilizada en el proceso de desalinización, proporcionando dos recursos esenciales, electricidad y agua potable, a partir de una única infraestructura. La plataforma fue diseñada específicamente para resistir tormentas tropicales extremas, condición obligatoria para operar en regiones en la ruta de los huracanes.
Lo que falta para que la energía del océano se vuelva comercial
Dan Grech, fundador y CEO de Global OTEC, afirmó que este es el momento en que la tecnología sale de los entornos controlados y entra en el mundo real. El próximo paso de la empresa es instalar el primer módulo de energía comercial en Hawái, mercado insular que reúne todas las condiciones que la tecnología del océano exige.
La transición del prototipo a la escala comercial es históricamente el punto en que tecnologías prometedoras fallan. Grech compara la curva de aprendizaje de la energía del océano con la de la energía solar y eólica, que llevaron décadas para reducir costos a niveles competitivos. La diferencia es que la plataforma ya está operativa en el Atlántico, generando electricidad real. Para un sector que pasó décadas prometiendo que el océano sería la batería del futuro, tener un sistema funcionando es un logro que cambia el nivel de la conversación.
¿Sabías que es posible generar electricidad 24 horas al día usando solo la diferencia de temperatura del océano? ¿Crees que esta tecnología puede funcionar en la costa brasileña, donde el agua es caliente todo el año? Cuéntanos en los comentarios.


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