Inspirado en el histórico Evento de Carrington, el experimento europeo simuló una tormenta solar de clase X45 para evaluar los efectos devastadores sobre sistemas vitales de la Tierra
Una simulación inédita de la ESA (Agencia Espacial Europea) mostró lo que podría suceder con la Tierra en caso de una supertormenta solar. El experimento recreó condiciones similares a las del Evento de Carrington, ocurrido en 1859, y reveló un escenario caótico, con colapso total de los sistemas de comunicación y energía eléctrica en todo el planeta.
Supertormenta solar: Prueba extrema inspirada en el Evento de Carrington
Investigadores europeos decidieron recrear la tormenta solar más intensa jamás registrada para entender cómo la humanidad reaccionaría ante un fenómeno de tal magnitud.
El equipo de expertos de la ESA, en Darmstadt, Alemania, utilizó el modelo del Evento de Carrington como base para la simulación, ya que en ese momento los telégrafos de todo el mundo dejaron de funcionar.
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El ejercicio científico integra los preparativos para el lanzamiento del satélite Sentinel-1D, previsto para el 4 de noviembre.
El objetivo era probar la capacidad de respuesta de un equipo espacial privado ante cualquier tipo de navegación a través de satélites.
La simulación utilizó una tormenta de clase X45, la más alta en la escala utilizada para medir la potencia de las erupciones solares.
Según la ESA, una explosión solar de este nivel tardaría solo ocho minutos en alcanzar la Tierra, viajando a la velocidad de la luz.
El colapso de las comunicaciones y de la energía
El primer impacto sería en las comunicaciones. Los sistemas de radar y seguimiento caerían inmediatamente, dejando el GPS y otros instrumentos de localización inoperantes.
A partir de esto, la simulación mostró que las auroras polares se extenderían por latitudes inusuales, llegando incluso al sur de Sicilia, en Italia.
Al mismo tiempo, la red eléctrica sufriría daños severos. La sobrecarga provocada por el flujo electromagnético causaría apagones a gran escala.
El aumento repentino de radiación dañaría componentes electrónicos y reduciría la vida útil de equipos sensibles.
El escenario se volvería aún peor porque los satélites serían directamente afectados. El coordinador de modelación del clima espacial de la ESA, Jorge Amaya, explicó que ninguna nave estaría a salvo.
Incluso los satélites en órbitas bajas, más protegidos por el campo magnético de la Tierra, serían afectados. “Una explosión de la magnitud del Evento de Carrington no dejaría ninguna nave espacial segura”, afirmó.
Lecciones e importancia de la simulación de una supertormenta solar
Los investigadores destacaron que la prueba no fue solo un ejercicio teórico. Proporciona datos esenciales para preparar protocolos de emergencia y reforzar la seguridad de las comunicaciones y de la red eléctrica global.
Según Amaya, “simular el impacto de tal evento es similar a prever los efectos de una pandemia: sentiremos su impacto real solo después del evento, pero necesitamos estar preparados y tener planes para reaccionar de inmediato”.
La ESA cree que los resultados permitirán mejorar los servicios de meteorología espacial de Europa y fortalecer la vigilancia del clima solar.
El Sol está volviendo más activo
En los últimos años, la actividad solar ha aumentado de manera consistente. La NASA identificó una intensificación gradual después del mínimo histórico registrado en 2008.
Este proceso resulta en fenómenos como eyecciones de masa coronal y tormentas solares, capaces de afectar directamente el espacio y la Tierra.
En mayo de 2024, una tormenta solar considerada la más fuerte en más de dos décadas provocó auroras en diversas regiones de Europa y de Oceanía.
Actualmente, vivimos el Ciclo Solar 25, iniciado en 2020, y los científicos estiman que el próximo — el Ciclo 26, entre 2029 y 2032 — podría ser aún más intenso.
Con información de Tilt.UOL.

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