En Brasil, una crisis en el mercado laboral está dejando empresas con vacantes abiertas mientras muchos prefieren el trabajo informal. Con tasas de desempleo bajas, la economía muestra un cambio en el perfil de los trabajadores.
Brasil se enfrenta a un paradoja intrigante en el mercado laboral: mientras surgen innumerables vacantes de empleo, la dificultad para ocupar estas posiciones aumenta cada día. Las informaciones son del portal Zero Hora.
Este fenómeno es especialmente evidente en Río Grande del Sur, donde las empresas reportan una escasez creciente de trabajadores dispuestos a ocupar cargos con contrato formal.
En medio de esta realidad, muchos brasileños optan por la informalidad, atraídos por promesas de una renta más alta y mayor flexibilidad en el día a día.
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El trabajo informal crece y atrae cada vez más brasileños
Marco Antônio Ebel, un residente de Esteio, en Río Grande del Sur, es un ejemplo de cómo las nuevas posibilidades de trabajo han transformado la vida de muchas personas.
Con 32 años, cambió su cargo de carnicero en un supermercado, regido por la CLT, para convertirse en conductor de aplicaciones y repartidor.
Actualmente, Ebel trabaja entre 10 y 12 horas diarias, normalmente sin días libres durante la semana, pero, para él, las ganancias son justificables.
«Para mí, esta cuestión de tener prácticamente el doble de ingresos todos los meses, y a veces más, termina compensando el hecho de no tener vacaciones y la licencia pagada», comenta Marco Antônio.
Él representa una nueva generación de trabajadores que, en lugar de buscar vacantes formales, se aventuran en el mercado informal, aprovechando las oportunidades generadas por las tecnologías, como las aplicaciones de transporte y las ventas en plataformas de e-commerce.
La tasa de desempleo es baja, pero la búsqueda de trabajo formal disminuye
Brasil, en 2024, registró una tasa de desempleo de 6,6%, la más baja desde 2012.
En Río Grande del Sur, este índice fue aún más bajo, alcanzando 4,5%.
A primera vista, esto podría sugerir un escenario positivo, pero la dificultad de las empresas para encontrar candidatos para sus vacantes formales revela otro lado de la historia.
Según especialistas, la escasez de mano de obra está directamente ligada al hecho de que muchos trabajadores prefieren actuar en la informalidad, donde encuentran más flexibilidad y, muchas veces, una remuneración superior a la ofrecida en empleos formales.
Conforme Rodolpho Tobler, economista e investigador del FGV Ibre, la actual tasa de desempleo se mantiene, en parte, por la decisión de muchos brasileños de no buscar más empleos con contrato formal.
«Esta informalidad voluntaria, y no por necesidad, acaba ayudando a mantener la tasa de desempleo baja, pues el trabajador deja de buscar un trabajo formal», afirma el especialista.
Innovaciones tecnológicas como impulsoras de la informalidad
La evolución de las tecnologías, especialmente las aplicaciones de transporte y el comercio en plataformas de ventas digitales, ha sido crucial para el aumento de la informalidad en el mercado laboral.
Según datos de la Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios Contínua (Pnad Contínua), del IBGE, aproximadamente 6 millones de personas están empleadas en Río Grande del Sur, siendo 1,9 millones de ellas en el mercado informal.
Entre 2021 y 2024, el número de trabajadores en la informalidad creció 20,5%, mientras que los empleos formales aumentaron 10,3%.
Trabajadores informales buscan mayores ingresos, pero enfrentan desafíos
Aunque la informalidad ha atraído a muchos trabajadores en busca de una remuneración superior a la ofrecida en el mercado formal, la diferencia salarial entre los dos tipos de empleo ha disminuido.
En 2019, un trabajador formal ganaba, en promedio, 40% más que un informal.
Sin embargo, al final de 2024, esta diferencia cayó al 19%.
Datos del IBGE confirman que, aunque el salario promedio de los trabajadores informales en Río Grande del Sur es menor, esta diferencia ha ido disminuyendo a lo largo de los años, especialmente en sectores con menor cualificación profesional.
Para Rodolpho Tobler, esta elección por la informalidad es especialmente atractiva para trabajadores con menos cualificación, que tienen dificultad en encontrar oportunidades de crecimiento en el mercado formal.
«El trabajador informal recibe, muchas veces, un monto mensual superior al que recibiría como trabajador formal, compensando la falta de protección social», explica el economista.
Perfil de los trabajadores informales: escolaridad y cualificación impactan la elección
La Pnad Contínua revela que la informalidad en el mercado laboral es más frecuente entre personas con menor escolaridad.
En el último trimestre de 2024, 42,3% de los trabajadores con educación primaria completa estaban en la informalidad.
Este índice cayó a 26,8% entre aquellos con educación secundaria completa y a 17,4% entre los con educación superior.
Estos datos muestran que, cuanto mayor es la cualificación, menor es la probabilidad de que el trabajador opte por la informalidad.
Cambio en las relaciones laborales tras la pandemia
El escenario laboral en Brasil también ha cambiado debido a una transformación en las relaciones entre empleador y empleado, especialmente tras la pandemia de Covid-19.
La búsqueda de mayor flexibilidad y autonomía ha llevado a muchos trabajadores a preferir modelos laborales que permitan más libertad de horario, como es el caso de los conductores de aplicaciones y los autónomos que gestionan sus propios negocios en las redes sociales.
«Puedo estar disponible a cualquier hora del día y, si es necesario, compensar por la noche. Esto facilita mucho, especialmente para quienes tienen hijos pequeños y necesitan llevarlos a la escuela o al médico», explica Marco Antônio Ebel, quien, además de conductor, es repartidor.
La pandemia aceleró este cambio en el comportamiento del trabajador, que ahora valora la posibilidad de gestionar mejor su tiempo y su vida personal.
El regreso al mercado formal: el deseo de estabilidad
A pesar de las ventajas de la informalidad, algunos trabajadores optan por regresar al mercado formal, en busca de beneficios como la estabilidad y la protección social garantizadas por la CLT.
Jaime Machado, de Porto Alegre, es un ejemplo de ello.
Conductor de aplicaciones desde hace cuatro años, está realizando un curso técnico en enfermería para cualificarse y buscar un empleo formal, con la esperanza de garantizar derechos como vacaciones, licencia médica y la seguridad de un salario fijo.
«Quiero saber que, si me enfermo y no trabajo un día, seguiré recibiendo, y también tener la posibilidad de descansar con la familia, sin tener que trabajar 10 horas al día, como hago hoy», destaca Jaime.
¿Qué pueden hacer las empresas para atraer trabajadores formales?
La Asociación Brasilera de Recursos Humanos de Río Grande del Sur (ABRH-RS) señala que las empresas necesitan adaptarse para atraer a los trabajadores de regreso al mercado formal.
Según Pedro Fagherazzi, presidente de la asociación, es fundamental que las empresas destaquen los beneficios de la CLT, como la estabilidad en el empleo y las posibilidades de progreso en la carrera.
«Reforzar los beneficios de la cartera firmada e invertir en salarios por encima del mínimo, capacitación profesional y promociones dentro de la empresa son estrategias esenciales para atraer a estos trabajadores», destaca Fagherazzi.

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