Nuevo Material Desarrollado en Arabia Saudita Permite Enfriamiento Pasivo de los Paneles Solares, Aumenta la Eficiencia, Reduce Costos y Prolonga la Vida Útil
La energía solar enfrenta un desafío conocido: el sobrecalentamiento de los paneles. Más del 75% de las instalaciones solares del mundo utilizan células que convierten solo el 20% de la luz solar en electricidad. El resto se pierde en calor o reflexión, perjudicando la eficiencia y acelerando el desgaste de los equipos.
Para enfrentar este problema, un equipo internacional, liderado por la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah (KAUST), en Arabia Saudita, creó un material innovador. Promete mejorar el rendimiento y la durabilidad de los paneles solares sin la necesidad de electricidad adicional.
El nuevo material está compuesto por un polímero acrílico barato y cloruro de litio. Su principal característica es ser higroscópico, es decir, absorbe humedad del aire durante la noche y la libera durante el día. Este proceso permite el enfriamiento pasivo de los paneles solares.
-
Enquanto hidrelétricas perdem capacidade pela evaporação causada pelo calor nos reservatórios, las Filipinas instalan paneles solares flotantes en los propios lagos de las plantas, generando energía, reduciendo la evaporación en hasta un 70% y enfriando los paneles para aumentar la eficiencia eléctrica al mismo tiempo.
-
Google construye en Minnesota la mayor batería iron-air del mundo con 300 MW y 30 GWh para almacenar energía durante 100 horas seguidas.
-
Pequeñas y flexibles hidroeléctricas pueden cambiar el juego de la energía limpia al generar electricidad en ríos antes ignorados, sin requerir grandes represas ni alterar agresivamente el flujo del agua.
-
Dongfang rompe récord mundial y fabrica turbina eólica de 26 MW en China con palas de 137 metros que giran tan lentamente que parecen detenidas en el horizonte.
Durante las pruebas realizadas en el desierto saudí, los paneles con el nuevo recubrimiento registraron una reducción de temperatura de 9,4 °C en comparación con los paneles convencionales.
Este enfriamiento resultó en un aumento del 12% en la producción de electricidad y triplicó la vida útil de los paneles. Además, el costo de generación de energía se redujo en un 20%.
Las pruebas también se realizaron en regiones frías y lluviosas de los Estados Unidos. En estas condiciones, el material demostró eficiencia similar, probando su capacidad de operar en diferentes climas y consolidándose como una solución global.
El material presenta otras ventajas importantes. No requiere el uso de ventiladores, bombas o sistemas activos de enfriamiento, que consumen energía y requieren mantenimiento constante.
Su fabricación es simple y no utiliza productos químicos tóxicos o procesos industriales especializados. Además, puede aplicarse fácilmente en instalaciones solares ya existentes.
El proyecto fue liderado por el profesor Qiaoqiang Gan, especialista en materiales que promueven el enfriamiento pasivo en diversas aplicaciones, como invernaderos y dispositivos electrónicos.
La investigación también contó con la colaboración del laboratorio del profesor Stefaan De Wolf, conocido por sus avances en eficiencia fotovoltaica. Juntos, validaron la tecnología en condiciones reales y extremas.
La adopción de este material puede tener un impacto positivo en el medio ambiente. Con la vida útil prolongada de los paneles, se disminuye la necesidad de reemplazos frecuentes, reduciendo la generación de residuos electrónicos, el consumo de materias primas y las emisiones asociadas a la producción de los equipos.
Además, la innovación permite expandir la energía solar en regiones de climas extremos, donde antes la tecnología era inviable. También ofrece una alternativa segura para aplicaciones térmicas industriales, sustituyendo materiales contaminantes como el amianto.
La creación de este material representa un avance significativo para hacer la energía solar más eficiente, económica y sostenible a escala global.
Con información de EcoInventos.

¡Sé la primera persona en reaccionar!