Investigación liderada por Embrapa desarrolla plantas resistentes para misiones espaciales y para enfrentar los cambios climáticos en la Tierra
Brasil avanza en una nueva frontera científica al desarrollar superplantas capaces de crecer en el espacio y en condiciones adversas.
La iniciativa integra el programa Artemis, liderado por Estados Unidos desde 2012, según datos de la NASA.
Además, la investigación es conducida por Embrapa, con apoyo de la Agencia Espacial Brasileña (AEB) y participación de 22 instituciones científicas.
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No fue solo el corazón debilitado: después de 10 días en el espacio profundo, los astronautas de la misión Artemis II regresaron con la columna expandida entre 5 y 7 centímetros, músculos atrofiados, alteraciones en el equilibrio y exposición a una radiación nunca antes medida con tanta precisión en un vuelo tripulado.
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El Ministerio de Salud amplía el uso de la membrana amniótica en el SUS y apuesta por un trasplante innovador para acelerar el tratamiento de la diabetes y recuperar lesiones oculares.
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Este planeta cambió de color, se encogió tras perder capas y ahora puede explotar: una estrella con más de 1.500 veces el radio del Sol intriga a los astrónomos desde 2014 y puede convertirse en una supernova en cualquier momento.
De esta forma, el objetivo es garantizar producción de alimentos eficiente en escenarios extremos, tanto en el espacio como en la Tierra.
Superplantas brasileñas ganan fuerza en el programa Artemis
Inicialmente, el proyecto integra la Red Space Farming Brazil, orientada al desarrollo de plantas más productivas y resistentes.
Para ello, los investigadores utilizan variabilidad genética, ampliando la eficiencia en el uso de agua, energía y nutrientes.
Según Alessandra Fávero, de Embrapa, la investigación permite simular condiciones climáticas futuras y seleccionar genotipos más adaptados.
Al mismo tiempo, el programa Artemis reúne actualmente 56 países y ya ha consumido 93 mil millones de dólares en 13 años, según auditoría de la NASA.
Batata dulce y garbanzo lideran pruebas iniciales
En este momento, las pruebas se centran en la batata dulce y el garbanzo, debido a su menor exigencia de agua y calor.
Además, otras especies deben ser incorporadas gradualmente, incluyendo plantas orientadas a la producción de medicamentos y fibras.
Así, el proyecto amplía el potencial de la agricultura en ambientes con recursos limitados.
Al mismo tiempo, los resultados pueden beneficiar regiones vulnerables y reforzar la seguridad alimentaria global.
Desafíos de cultivar plantas en el ambiente espacial
Por otro lado, cultivar vida fuera de la Tierra implica desafíos significativos.
«`htmlUno de los principales obstáculos es la radiación ionizante cósmica, capaz de comprometer estructuras biológicas.
Ante esto, los científicos desarrollan envolturas protectoras para preservar las plantas.
Mientras tanto, las condiciones espaciales se simulan en laboratorios brasileños.
En 2024, se realizaron pruebas en el Hábitat Marte, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN).
En este ambiente, plántulas de tomate fueron cultivadas con sistemas hidropónicos y aeropónicos, sin uso de suelo.
Pruebas espaciales avanzan con cohetes y la ISS
En abril de 2025, semillas fueron enviadas al espacio en un cohete de Blue Origin, empresa de Jeff Bezos.
Durante cinco minutos, estuvieron expuestas a la microgravedad y luego pasaron por análisis genético.
Posteriormente, en agosto de 2025, plantas como fresas y orquídeas fueron enviadas a la Estación Espacial Internacional (ISS).
Según Fávero, la primera fase del proyecto dura cinco años, seguida de pruebas en órbita terrestre y, después, en el espacio profundo.

Brasil también invierte en misión lunar con el SelenITA
Paralelamente, el país desarrolla el nanosatélite SelenITA, previsto para lanzamiento en 2028, según la AEB.
El equipo estudiará campos magnéticos y el relieve de la Luna, especialmente en el polo sur.
El proyecto es conducido por el Instituto Tecnológico de Aeronáutica (ITA) en asociación con la NASA.
De acuerdo con la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), la iniciativa impulsa áreas como telecomunicaciones y navegación orbital.
Además, estas tecnologías ya se utilizan en el monitoreo de la Amazonía y en la vigilancia de fronteras.
Impactos en la Tierra y aplicaciones futuras
Los resultados de las investigaciones pueden aplicarse en ambientes áridos y de baja fertilidad.
Según el astrofísico Gabriel Rodrigues Hickel, de la Universidad Federal de Itajubá (Unifei), los beneficios se percibirán a mediano y largo plazo.
Él destaca que los avances espaciales ya han contribuido a tecnologías como telecomunicaciones vía satélite y diagnósticos médicos.
Así, el desarrollo de estas plantas puede transformar la agricultura en condiciones no ideales.
Ante este escenario, ¿puede Brasil liderar una nueva era en la producción de alimentos dentro y fuera de la Tierra?

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