Construida entre 1908 y 1922 en Ponte da Barca, la central eléctrica Electra do Lima conserva dos unidades generadoras originales de 8750 kVA, elementos arquitectónicos de época y una trayectoria que pasó por la operación privada, nacionalización por la EDP y transferencia al municipio para posible uso como museo
Construida entre 1908 y 1922, la Electra do Lima, en Ponte da Barca, reúne dos unidades generadoras originales de 8750 kVA, arquitectura industrial preservada y un historial que va de la operación privada a la nacionalización por la EDP, antes del cierre en los años 1990.
La central eléctrica Electra do Lima, en Ponte da Barca, en el norte de Portugal, guarda dos unidades generadoras originales de 8750 kVA y permanece como raro vestigio de la arqueología industrial construida entre 1908 y 1922.

Central eléctrica nació en período de dificultades económicas
La antigua central hidroeléctrica reversible comenzó a operar como empresa privada en abril de 1922, tras un proceso de construcción prolongado. El retraso estuvo ligado a las dificultades económicas enfrentadas por Portugal durante la Primera Guerra Mundial.
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El edificio pertenece a una época en que las instalaciones industriales también recibían cuidado arquitectónico. Por eso, la Electra do Lima aún llama la atención no solo por la función energética, sino por la apariencia de fábrica concebida casi como una catedral.
Ubicada junto al Río Lima, llamado Limia en español, la central eléctrica fue bautizada con referencia al curso de agua internacional. El río nace en Monte Talariño, en Ourense, en España, y desemboca en el Atlántico en Viana do Castelo, en Portugal.
Equipos preservan parte de la historia energética
Las dos unidades generadoras originales entraron en funcionamiento en 1922 y 1923. Cada una tenía capacidad de 8750 kVA, dato que ayuda a dimensionar la importancia técnica de la instalación a principios del siglo XX.
En la segunda mitad de la década de 1960, la central produjo más de 300 kWh. Después de décadas de operación privada, la Electra do Lima fue nacionalizada en 1980 y pasó a integrar la Electricidade de Portugal, la EDP.
La central eléctrica dejó de operar a mediados de la década de 1990. Más tarde, fue transferida a la Cámara Municipal de Ponte da Barca, con el propósito de ser aprovechada como museo.
Interior abandonado revela valor de preservación
Un video publicado por el blog Exploring the Unbeaten Path mostró recientemente el interior de la antigua planta. Las imágenes exhiben indicadores antiguos, estructuras aún conservadas y equipos que sobrevivieron al período de abandono.
Entre los elementos más destacados está una escalera de hierro forjado, símbolo de una época en la que la estética formaba parte del lenguaje industrial. El entorno natural también refuerza el contraste entre patrimonio técnico y paisaje.
A pesar del aspecto abandonado, la antigua central eléctrica parece mantener buena parte de su integridad visual. Hoy, su acervo despierta interés por reunir ingeniería, arquitectura, memoria y paisaje fluvial en el mismo espacio histórico.
Hay referencia a planes de restauración, lo que puede permitir nuevo uso público a una estructura ligada a la historia de la energía en Portugal.

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