1. Inicio
  2. / Agronegocios
  3. / ¿Un mundo sin cosechas? Drástico informe de la OMM muestra que el calor extremo ya supera los límites en el campo y amenaza cultivos, ganado, pesca y agua
Tiempo de lectura 4 min de lectura Comentarios 0 comentarios

¿Un mundo sin cosechas? Drástico informe de la OMM muestra que el calor extremo ya supera los límites en el campo y amenaza cultivos, ganado, pesca y agua

01/05/2026 a las 10:39
Actualizado 01/05/2026 a las 10:42
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

Olas de calor más frecuentes, intensas y largas amplían riesgos para cultivos, ganadería, pesca, agua y trabajadores rurales, presionando la productividad agrícola y haciendo de la adaptación una necesidad urgente en el campo

El calor extremo se ha convertido en un punto de inflexión en la agricultura, con olas de calor más frecuentes, intensas y largas en los últimos 50 años, afectando cultivos, animales, pesca, bosques y el sustento de millones.

El calor extremo se convierte en una nueva condición crítica

La agricultura siempre ha enfrentado condiciones difíciles, pero el escenario actual ya no encaja en la idea de un ciclo natural. El calor ya no aparece como un problema aislado y ha pasado a afectar la base del sistema agrícola.

Un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Meteorológica Mundial señala un aumento significativo en la frecuencia, intensidad y duración de las olas de calor en cinco décadas.

Este avance significa más que días de temperatura insoportable. También representa períodos prolongados de calor intenso, capaces de reducir la productividad agrícola y dificultar la planificación en el campo.

Un multiplicador de riesgos en el sistema agroalimentario

El calor extremo funciona como un multiplicador de riesgos. Aumenta problemas ya conocidos, como sequías, plagas, incendios y estrés hídrico, formando combinaciones que dificultan la producción agrícola.

Este efecto no se limita a los cultivos. La ganadería, la pesca y los bosques también sufren impactos, con consecuencias para la producción y para millones de personas que dependen del sector agroalimentario.

En términos agronómicos, el calor comienza a provocar pérdidas cuando se superan los límites críticos.

Muchos cultivos reducen la productividad por encima de los 30°C, mientras que la cebada y la patata aparecen como ejemplos sensibles.

Ganadería y trabajo también entran en alerta

En la ganadería, la situación preocupa. El estrés térmico puede comenzar a partir de los 25°C, perjudicando la ingesta de alimentos, la reproducción y la producción de leche o carne.

Los cerdos y las aves son más vulnerables a las temperaturas extremas, ya que no pueden regular su temperatura corporal de manera eficaz. Esto aumenta la presión sobre los sistemas productivos.

El calor extremo también afecta a los trabajadores rurales. En algunas regiones, los días en que el trabajo se vuelve imposible debido a las altas temperaturas pueden aumentar, afectando la productividad agrícola.

Agua, sequías repentinas y pesca bajo presión

En una fase en la que cada gota de agua cuenta, el calor agrava el escenario al elevar la evaporación y reducir la disponibilidad hídrica. Esta combinación puede provocar sequías repentinas, con poco tiempo de reacción.

Las altas temperaturas amenazan los ecosistemas acuáticos. El calentamiento reduce los niveles de oxígeno en el agua, pudiendo causar mortandad de peces y afectar la pesca y la seguridad alimentaria en varias regiones.

El impacto alcanza la cadena alimentaria. Campo, animales, agua, trabajadores y producción pesquera comienzan a sentir los efectos de una condición más dura y persistente.

La adaptación deja de ser una elección en el campo

Adaptarse al calor extremo se ha convertido en una necesidad. La primera decisión implica elegir cultivos y variedades más tolerantes a las altas temperaturas, ya que esta elección puede definir el éxito de la cosecha.

El calendario agrícola también cobra importancia. Cambiar las fechas de siembra en días o semanas puede evitar que el cultivo atraviese su fase más vulnerable en el pico de calor.

En el manejo, no hay soluciones mágicas, pero sí prácticas útiles. Cubrir el suelo, mejorar la irrigación y crear sombra reducen el estrés térmico en el cultivo, ofreciendo flexibilidad para proteger la cosecha.

Las alertas meteorológicas cambian la forma de trabajar. Con información, los productores pueden anticipar eventos y evitar respuestas tardías ante las olas.

El apoyo financiero puede definir la permanencia

No todos logran adaptarse al mismo ritmo. Seguros, apoyo y financiación se vuelven decisivos porque la adaptación tiene un costo y puede separar a quienes logran seguir produciendo de quienes abandonan la actividad.

La agricultura opera bajo una presión elevada, y repetir las prácticas de los últimos años ha dejado de ser suficiente. La producción no desaparecerá mañana, pero las señales indican una alta exigencia sin un cambio de rumbo.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Etiquetas
Romário Pereira de Carvalho

Já publiquei milhares de matérias em portais reconhecidos, sempre com foco em conteúdo informativo, direto e com valor para o leitor. Fique à vontade para enviar sugestões ou perguntas

Compartir en aplicaciones
Descargar aplicación para iOS
Descargar aplicación
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x