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Un tipo de suelo que ocupa apenas el 3% de la Tierra puede liberar más carbono que todos los bosques del planeta, y los científicos advierten que la degradación de los turberas puede transformar este reservorio silencioso en una bomba climática global.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 23/04/2026 a las 11:13
Actualizado el 23/04/2026 a las 11:14
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Las turberas ocupan el 3% de la Tierra, pero almacenan más carbono que los bosques y pueden convertirse en una fuente masiva de CO₂ si se degradan.

En febrero de 2025, en un reportaje publicado el 13 de febrero por The Guardian, volvió a cobrar fuerza una alerta que ya venía siendo reforzada por evaluaciones internacionales: las turberas, hoy consideradas uno de los mayores almacenes naturales de carbono del planeta, pueden transformarse en una fuente gigantesca de emisiones si continúan siendo drenadas, quemadas o degradadas.

Estos ecosistemas cubren solo alrededor del 3% de la superficie terrestre, pero concentran algo en torno al 30% del carbono orgánico del suelo y, según referencias de la FAO y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, almacenan más carbono que todos los bosques del mundo combinados. Por eso, las turberas han pasado a ocupar una posición cada vez más estratégica en el debate sobre el futuro del clima global.

El punto crítico de la alerta no está solo en el volumen de carbono almacenado, sino en el riesgo de liberación rápida de este stock si esos ambientes son drenados, quemados o degradados.

Qué son las turberas y por qué acumulan tanto carbono a lo largo de miles de años

Las turberas son ecosistemas formados en áreas saturadas de agua, donde la descomposición de la materia orgánica ocurre de forma extremadamente lenta.

En estas condiciones, restos de plantas se acumulan a lo largo de miles de años, formando la llamada turba, un material rico en carbono. Este proceso crea verdaderos depósitos naturales de carbono, que permanecen almacenados mientras el ambiente continúe húmedo y estable.

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La clave de este almacenamiento está en la falta de oxígeno. En ambientes anegados, la descomposición es limitada, impidiendo que el carbono sea liberado en forma de dióxido de carbono.

Esto transforma a las turberas en uno de los sistemas más eficientes de captura y almacenamiento de carbono del planeta.

La cantidad de carbono almacenada supera a los bosques y coloca a las turberas como pieza central en el equilibrio climático

Estudios científicos indican que las turberas almacenan aproximadamente 600 mil millones de toneladas de carbono, un valor superior al total presente en la biomasa de todos los bosques terrestres.

Este número coloca a estos ecosistemas como uno de los mayores “cofres” de carbono de la Tierra. La importancia estratégica de las turberas radica precisamente en esta capacidad de mantener carbono fuera de la atmósfera por períodos extremadamente largos, reduciendo el impacto sobre el calentamiento global.

No obstante, esta misma característica representa un riesgo potencial.

Cuando se degradan, las turberas liberan carbono acumulado durante miles de años en poco tiempo

El equilibrio de las turberas depende directamente de la presencia constante de agua. Cuando estos ambientes son drenados para agricultura, explotación o expansión urbana, el suelo entra en contacto con el oxígeno.

Este proceso activa la descomposición de la materia orgánica acumulada, liberando carbono en forma de CO₂. Lo que llevó miles de años en ser almacenado puede liberarse en décadas o incluso años.

Además, las turberas secas se vuelven altamente inflamables.

Los incendios en turberas son particularmente problemáticos porque pueden quemar por debajo de la superficie, liberando grandes cantidades de carbono de forma continua.

Los incendios en turberas ya muestran un impacto real en las emisiones globales

Eventos recientes demuestran el potencial impacto de estos ecosistemas. Los incendios en turberas en Indonesia, por ejemplo, ya han sido responsables de emisiones de carbono comparables a las de países enteros en determinados períodos.

Estos episodios muestran que la degradación de las turberas no es una hipótesis futura, sino un proceso ya en marcha.

La liberación de carbono no ocurre solo durante incendios, sino también de forma continua en áreas drenadas.

Solo una fracción de las turberas del planeta está protegida

A pesar de su importancia, una parte significativa de las turberas no cuenta con la protección adecuada. Estudios indican que solo alrededor del 17% de estos ecosistemas se encuentran dentro de áreas protegidas.

Esto significa que la mayor parte de estas reservas de carbono están expuestas a actividades humanas, como la agricultura, la minería y la expansión urbana. Esta baja protección aumenta el riesgo de degradación a gran escala.

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Las turberas están distribuidas en diferentes regiones del planeta, incluyendo:

  • Regiones boreales, como Canadá y Rusia
  • Áreas tropicales, como Indonesia y la Amazonía
  • Zonas templadas en Europa

Esta distribución global significa que el impacto de su degradación no es local, sino planetario. Además, diferentes regiones presentan desafíos específicos, desde cambios climáticos hasta presión económica.

Las turberas también influyen en el agua, la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas

Además de su papel climático, las turberas desempeñan funciones ambientales importantes. Ayudan a regular el ciclo del agua, actuando como esponjas naturales que almacenan y liberan agua gradualmente.

También son hábitats para diversas especies de plantas y animales. La degradación de estos ecosistemas no solo afecta el carbono, sino todo el equilibrio ambiental local.

El calentamiento global añade un factor adicional de riesgo. El aumento de la temperatura y las alteraciones en el régimen de lluvias pueden secar las turberas, haciéndolas más vulnerables a la degradación.

Esto crea un ciclo de retroalimentación: el cambio climático degrada las turberas, que liberan carbono, intensificando el calentamiento. Este tipo de interacción se considera uno de los riesgos más complejos en los sistemas ambientales.

Las turberas representan uno de los mayores riesgos invisibles del sistema climático

A diferencia de los bosques o los glaciares, las turberas no son fácilmente visibles como elementos críticos del clima. No aparecen en imágenes icónicas ni reciben la misma atención pública.

Sin embargo, su importancia es comparable o incluso superior en términos de impacto climático. Esta invisibilidad contribuye a la falta de políticas específicas de protección.

Las turberas ocupan el 3% de la Tierra, pero almacenan más carbono que los bosques y pueden convertirse en una fuente masiva de CO₂ si se degradan.
Las turberas ocupan el 3% de la Tierra, pero almacenan más carbono que los bosques

Si las turberas pasan de ser reservorios a fuentes de carbono, el impacto puede ser significativo. La liberación de cientos de miles de millones de toneladas de carbono tendría un efecto directo en la concentración de gases de efecto invernadero.

Esto puede acelerar el cambio climático, afectando la temperatura, los eventos extremos y los sistemas naturales. Además, el proceso puede ser difícil de revertir.

¿Crees que el mundo está preparado para proteger uno de los mayores reservorios de carbono que casi nadie ve?

El caso de las turberas plantea una cuestión central sobre el futuro del clima. Uno de los mayores depósitos de carbono del planeta permanece en ambientes poco conocidos y poco protegidos, pero con potencial para impactar el clima global.

La transformación de estos ecosistemas en una fuente de emisiones no es inevitable, pero depende de las decisiones sobre el uso del suelo, la conservación y la gestión ambiental.

La pregunta que permanece es directa: ¿hasta qué punto el mundo está preparado para proteger un recurso invisible que puede definir el ritmo del cambio climático en las próximas décadas?

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Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

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