Informe de IGU, Arpel y Olade señala que Vaca Muerta puede abastecer a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia por décadas, pero depende de obras multimillonarias en gasoductos, procesamiento y almacenamiento
Vaca Muerta puede convertirse en el eje de una nueva integración energética en América del Sur, pero el avance depende de más de US$ 10 mil millones en obras de transporte, procesamiento y almacenamiento de gas. Informe de IGU, Arpel y Olade señala la formación argentina como fuente capaz de abastecer a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia en las próximas décadas.
Vaca Muerta concentra gas suficiente para cambiar el comercio regional
La formación localizada en Neuquén aparece en el estudio como el principal recurso para sostener una nueva etapa de circulación de gas natural entre países sudamericanos.
El informe estima que los recursos recuperables de Vaca Muerta equivalen a entre 45 y 124 años del consumo conjunto actual de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia.
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Ese volumen es el punto central de la oportunidad señalada por las entidades. La región ya posee parte relevante de la infraestructura de interconexión construida, pero muchos gasoductos internacionales siguen subutilizados.
En total, se han desarrollado 16 gasoductos internacionales en América del Sur en las últimas décadas. Para los autores, el principal obstáculo no ha sido la ausencia de ductos, sino la falta de excedentes de gas para exportación a escala suficiente.
La expansión de la producción en Vaca Muerta podría comenzar a cambiar este panorama. Argentina ampliaría exportaciones y reduciría importaciones de GNL, mientras que los países vecinos podrían acceder a una fuente adicional de abastecimiento.

Obras multimillonarias son señaladas como condición para exportar más gas
Para transformar este potencial en flujo comercial constante, el informe destaca la necesidad de inversiones en transporte, procesamiento y almacenamiento.
Las obras mencionadas incluyen corredores de exportación, ampliación de sistemas existentes e instalaciones para acompañar el crecimiento de la producción.
Una de las prioridades es la ampliación del sistema de la Transportadora de Gas del Norte y la optimización de la reversión del Gasoducto Norte. El proyecto está estimado en alrededor de US$ 2,3 mil millones.
Según el estudio, esta iniciativa permitiría generar hasta 5,5 millones de metros cúbicos diarios de exportaciones garantizadas para Chile, Bolivia y Brasil. La ganancia estaría ligada al mejor aprovechamiento de la infraestructura ya existente.
Otra obra estratégica es la expansión del sistema Centro-Oeste y del gasoducto GasAndes. El costo estimado es de US$ 1,4 mil millones, con capacidad para elevar las exportaciones garantizadas a Chile hasta 16 millones de metros cúbicos por día durante todo el año.
Brasil aparece como mercado clave para la expansión regional
La integración con Brasil requeriría inversiones aún mayores. El informe menciona la necesidad de completar el corredor hasta Uruguaiana y construir nueva infraestructura entre Neuquén y La Carlota para asegurar suministro constante de gas de Vaca Muerta.
Las obras relacionadas con esta alternativa sumarían alrededor de US$ 4,5 mil millones. Brasil es tratado por los autores como el mercado más relevante para una futura expansión regional.
El estudio señala que el país busca reducir el costo del gas para impulsar su reindustrialización. Incluso con la intención de ampliar su propia producción en los próximos años, Brasil sigue interesado en acceder a suministros competitivos provenientes de Argentina.
Además de la infraestructura de transporte, el informe cita inversiones en instalaciones de procesamiento y separación de líquidos.
Estas estructuras son consideradas indispensables para sostener el crecimiento productivo de Vaca Muerta y abastecer futuros proyectos de exportación de GNL.
Entre los ejemplos mencionados está la iniciativa anunciada por TGS para desarrollar instalaciones de procesamiento en origen, con una inversión estimada en US$ 3 mil millones.
Producción no convencional ya cambió el escenario argentino
El crecimiento de Vaca Muerta ya ha tenido un impacto directo en la matriz de gas de Argentina. La producción de gas no convencional pasó de 17 millones de metros cúbicos por día en 2015 a 90 millones en 2025.
Con este avance, el gas no convencional pasó a representar más del 60% de la producción argentina de gas.
El aumento compensó la fuerte caída del gas convencional en el país y abrió camino para la reanudación de las exportaciones a los vecinos.
Hoy, Chile es el principal destino del gas argentino, aunque los volúmenes exportados aún están por debajo de la capacidad disponible de interconexión.
La ampliación de ductos y sistemas podría aumentar este suministro de manera garantizada a lo largo del año.
Bolivia aparece en otro papel dentro de este rediseño. El informe señala que el país enfrenta una caída pronunciada en la producción y podría dejar de tener excedentes para exportación a principios de la próxima década.
En este escenario, el transporte de gas argentino a Brasil surge como alternativa para monetizar la capacidad ociosa de los gasoductos bolivianos a través de servicios de tránsito. Esto también ayudaría a evitar la subutilización de infraestructura ya construida.
Para los autores, la combinación entre recursos abundantes, gasoductos existentes y demanda por energía competitiva abre una oportunidad inédita de integración energética.
El avance, sin embargo, depende de inversiones, acuerdos a largo plazo y viabilidad comercial.
Esta materia fue elaborada con base en información del informe de la International Gas Union, de Arpel y de Olade, con datos, números y declaraciones preservados conforme al material consultado.


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