El presidente de Volkswagen en Brasil, Ciro Possobom, dijo que la entrada agresiva de fabricantes chinos como BYD está presionando precios y valores de reventa en el mercado brasileño. En una entrevista con Reuters, descartó una guerra de precios y afirmó que Volkswagen está bien posicionada para enfrentar la competencia.
El 18 de mayo de 2026, lunes, el presidente de Volkswagen en Brasil, Ciro Possobom, concedió una entrevista a la agencia Reuters y reconoció que los valores de reventa de los vehículos de la marca alemana han estado cayendo en el mercado nacional. Según el ejecutivo, la principal causa es la entrada agresiva de fabricantes chinos, destacando a BYD, que han estado ofreciendo modelos eléctricos e híbridos a precios más bajos en Brasil. Possobom afirmó, en la misma conversación, que Volkswagen cree estar bien posicionada para enfrentar este avance y adelantó que la empresa no pretende entrar en una guerra de precios con las rivales asiáticas.
La declaración se produce en un momento de transformación acelerada del sector automotriz brasileño. De acuerdo con datos de la consultora Focus2move publicados en abril de 2026, BYD subió cuatro posiciones en el ranking nacional de ventas hasta marzo, registrando un aumento del 73,6% en el año, mientras que el segmento de vehículos electrificados creció un 111,2% en el mismo período, con la marca china concentrando alrededor del 79,1% de las ventas de eléctricos en el país. A pesar de esta presión, Possobom mostró optimismo con el desempeño reciente de Volkswagen en Brasil en abril de 2026, mes que describió como fuerte y superior al resultado consolidado del primer trimestre.
Lo que Volkswagen en Brasil dijo sobre la presión de los chinos

En su declaración a Reuters, Possobom afirmó que nuevos entrantes han estado llegando al mercado brasileño de manera agresiva, ejerciendo presión a la baja sobre los precios practicados. Aun así, reforzó que Volkswagen cree estar en una posición favorable para enfrentar esta ola, sin necesidad de renunciar a margen o estrategia. Este es el punto central del mensaje: la marca admite el problema, pero se niega a luchar por el mismo terreno táctico que los chinos han elegido, que es el del precio de lista.
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El movimiento aparece en un escenario en el que Brasil es, en palabras del propio ejecutivo en otras entrevistas, el tercer mayor mercado global del grupo Volkswagen, con presencia que ya supera las siete décadas en el país. La caída en el valor de reventa es especialmente sensible porque afecta al consumidor que piensa en cambiar de coche y percibe que su vehículo ha perdido valor de mercado más rápidamente de lo que esperaba, incluso sin cambios relevantes de uso o de conservación. Es un efecto colateral de la entrada de las montadoras chinas que se está discutiendo en todo el sector.
Por qué Volkswagen descarta entrar en una guerra de precios con BYD
La decisión de no participar en una guerra de precios no es solo retórica. Operadoras tradicionales suelen evitar este tipo de combate porque su costo de producción, con cadena local de autopartes, cargas laborales y estructura industrial fija, tiende a ser mayor que el de marcas que importan vehículos listos o semimontados. Entrar en una carrera de descuentos contra BYD, en un escenario de márgenes ya ajustados, podría generar pérdidas operativas sin garantizar recuperación de participación de mercado a corto plazo.

La apuesta declarada de Possobom es en diferenciales que no pasan por el precio de lista. Esto incluye una red de concesionarios consolidada, oferta de piezas y servicios en todas las regiones del país, valor de marca acumulado en décadas de operación y un portafolio diversificado entre flex, híbridos y eléctricos. Volkswagen intenta, así, posicionar la discusión más allá de la etiqueta de precio, apuntando al costo total de propiedad, atención y confianza de la marca en el mercado brasileño.
Cómo BYD y otras chinas están cambiando el mercado automotriz brasileño
BYD entró en Brasil con una estrategia de portafolio enfocada en electrificados e híbridos, segmento que crece a una velocidad muy superior a la del mercado total. En paralelo, marcas como Great Wall Motors, Chery, Geely y Leap Motor vienen ampliando presencia, con lanzamientos sucesivos, expansión de red e instalación de plantas industriales en el país. Este conjunto de movimientos es lo que Possobom describe como entrada agresiva de montadoras chinas en el mercado brasileño, fenómeno que cambió el equilibrio competitivo en menos de tres años.
Los números refuerzan el tamaño del desafío. En julio de 2025, Reuters informó que BYD había despachado cerca de 22 mil coches de China a Brasil solo en los cinco primeros meses de ese año, aprovechando la ventana de tarifas reducidas antes del aumento del impuesto de importación. En paralelo, la empresa inició la producción en Camaçari, en Bahía, montando vehículos a partir de kits importados. La combinación de producción local, importación directa y portafolio agresivo en electrificados explica por qué la Volkswagen en Brasil comenzó a sentir el impacto en el valor de reventa de modelos propios.
Los efectos de la guerra en Irán sobre la cadena de Volkswagen
En la misma entrevista a Reuters, Possobom comentó que la guerra en Irán ha producido impactos directos e indirectos sobre las operaciones de Volkswagen, pero que, hasta el momento, las interrupciones en la cadena de suministro siguen siendo manejables. Según el ejecutivo, la empresa tuvo que recurrir al transporte aéreo de algunos componentes ante las incertidumbres en las rutas de navegación que pasan por el Estrecho de Ormuz, punto estratégico para el flujo global de mercancías.
Possobom afirmó que cerca del 20% de las piezas usadas por Volkswagen en Brasil son importadas, lo que hace que la empresa esté atenta al desarrollo del conflicto. Aun así, dijo que, por ahora, no hay señales de que la escasez vaya a afectar significativamente el nivel de producción o llevar a aumentos de precios para el consumidor final. La lectura es de cautela, sin traspaso inmediato de costos a la tabla de venta de los vehículos.
Qué esperar de Volkswagen en Brasil en los próximos meses
El ejecutivo se mostró optimista con el desempeño reciente del grupo en el país. Según la entrevista, abril de 2026 fue un mes fuerte para la automotriz en Brasil, con resultados superiores a los registrados en el primer trimestre de 2026. Este impulso sostiene la tesis de que Volkswagen puede defender su posición incluso sin entrar en guerra de precios contra BYD y otras chinas, al menos a corto plazo.
En el tablero a medio plazo, la automotriz alemana ha anunciado en los últimos años nuevas inversiones en su operación brasileña, con foco en vehículos híbridos, modernización de fábricas y ampliación de portafolio. El movimiento aparece también como respuesta indirecta a la entrada de las marcas chinas: al reforzar la producción local, la empresa busca mantener el vínculo con la cadena de autopartes nacional, preservar empleos y atender exigencias de programas industriales orientados a la electrificación. Saber si esto será suficiente para contener el avance de BYD es, hoy, la principal pregunta del sector.
La entrevista de Possobom resume el dilema de la industria automotriz tradicional en Brasil: admitir el impacto de la competencia china sin capitular a la lógica de precio bajo a cualquier costo. Volkswagen eligió apostar en diferenciales estructurales y en un portafolio en transformación, en lugar de entrar en una pelea de descuentos con BYD. El éxito de esta estrategia dependerá, en buena medida, de la respuesta de los consumidores y de la velocidad de adaptación de la red de concesionarios de la marca.
¿Cambiarías un Volkswagen por un BYD si la diferencia de precio fuera relevante, o prefieres pagar más para mantener una marca tradicional con una red de asistencia consolidada? Deja tu comentario, cuenta qué coche conduces hoy y comparte el artículo con quien está pensando en renovar la flota en este momento de transición del mercado automotriz brasileño.

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