1. Inicio
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / 4 astronautas llevaron “órganos en chip” hechos con sus propias células más allá de la órbita baja, mientras la NASA intenta descubrir cómo la radiación profunda y la microgravedad pueden atacar el corazón, los pulmones, el hígado y el cerebro antes de una misión a Marte.
Tiempo de lectura 7 min de lectura Comentarios 0 comentarios

4 astronautas llevaron “órganos en chip” hechos con sus propias células más allá de la órbita baja, mientras la NASA intenta descubrir cómo la radiación profunda y la microgravedad pueden atacar el corazón, los pulmones, el hígado y el cerebro antes de una misión a Marte.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 11/05/2026 a las 13:16
Actualizado el 11/05/2026 a las 13:18
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

La NASA envía órganos en chip hechos con células de astronautas para estudiar los daños de la radiación espacial antes de futuras misiones a Marte.

Mientras las agencias espaciales aceleran los planes para llevar humanos de vuelta a la Luna y, en el futuro, a Marte, los científicos aún enfrentan una pregunta crítica: ¿cómo reacciona el cuerpo humano cuando pasa días fuera de la protección natural del campo magnético terrestre, expuesto a la combinación de microgravedad y radiación del espacio profundo? Para investigar este riesgo antes de misiones interplanetarias más largas, la NASA llevó en la Artemis II el experimento AVATAR, siglas de A Virtual Astronaut Tissue Analog Response, con dispositivos de órganos en chip hechos a partir de células de los propios astronautas, según material oficial divulgado por la agencia el 8 de abril de 2026.

El proyecto utiliza pequeños chips, aproximadamente del tamaño de una memoria USB, con tejidos humanos cultivados en laboratorio para simular funciones biológicas reales. En el caso de la Artemis II, el foco central son chips personalizados con células de médula ósea de los tripulantes, desarrollados con la participación del Wyss Institute, de la Universidad Harvard, y de la empresa Emulate, permitiendo comparar tejidos enviados al espacio profundo con muestras equivalentes mantenidas en la Tierra.

Según el Wyss Institute, en una publicación del 9 de abril de 2026, la idea es observar alteraciones celulares, daños al ADN y respuestas biológicas asociadas a la radiación y a la microgravedad.

El proyecto de la NASA utiliza mini-órganos humanos vivos para investigar los riesgos biológicos de las futuras misiones a Marte

Los llamados “órganos en chip” son dispositivos microscópicos desarrollados para reproducir parcialmente el comportamiento de tejidos humanos reales. Según la NASA, estas estructuras utilizan células vivas organizadas en microcanales capaces de simular circulación, intercambio de nutrientes y respuestas fisiológicas similares a las observadas en el cuerpo humano.

Video de YouTube

La idea es transformar estos chips en pequeños laboratorios biológicos avanzados, permitiendo observar cómo las células humanas reaccionan a ambientes extremos sin poner a los astronautas directamente en riesgo durante las primeras etapas de la investigación. Esto también permite un monitoreo continuo en condiciones que serían extremadamente difíciles de reproducir en la Tierra.

Los científicos esperan que estos modelos revelen alteraciones celulares invisibles en misiones cortas, pero potencialmente peligrosas en viajes que pueden durar años fuera de la órbita terrestre.

Se utilizaron células de los propios astronautas de la Artemis II para crear los órganos en chip enviados al espacio

Uno de los puntos más inusuales del experimento es el uso de material biológico de los propios integrantes de la misión Artemis II. En lugar de utilizar células genéricas de laboratorio, los investigadores produjeron los mini-órganos con células reales de la futura tripulación.

Esto permite a los científicos observar respuestas biológicas mucho más cercanas a lo que los astronautas realmente podrán enfrentar durante viajes espaciales profundos. En la práctica, los investigadores crearon versiones microscópicas de tejidos pertenecientes a los propios humanos que serán enviados más allá de la órbita baja de la Tierra.

Este enfoque puede ayudar a identificar diferencias individuales de resistencia biológica, ya que los organismos humanos no responden de la misma manera a la radiación o a la microgravedad prolongada.

La radiación cósmica profunda preocupa a los científicos porque el espacio fuera de la órbita terrestre es mucho más agresivo

En la órbita baja, los astronautas aún reciben parte de la protección ofrecida por el campo magnético de la Tierra. Fuera de esa región, sin embargo, el escenario cambia completamente. Las misiones hacia la Luna o a Marte enfrentan niveles mucho mayores de radiación cósmica, partículas solares energéticas y eventos extremos provenientes del espacio profundo.

Video de YouTube

Los investigadores quieren descubrir si esta exposición continua puede dañar los tejidos humanos de forma acumulativa con el tiempo. Entre las mayores preocupaciones se encuentran las alteraciones genéticas, el aumento del riesgo de cáncer, la degeneración neurológica y el daño cardiovascular capaz de comprometer la supervivencia de la tripulación durante misiones largas.

El problema se vuelve aún más grave porque, en un viaje a Marte, los astronautas podrían pasar años lejos de la Tierra sin acceso inmediato a hospitales o tratamientos complejos.

La microgravedad ya ha demostrado debilitar los músculos, huesos y el sistema cardiovascular de los astronautas

Investigaciones anteriores realizadas en la Estación Espacial Internacional ya han demostrado que la ausencia de gravedad afecta profundamente el cuerpo humano. Los astronautas pueden perder densidad ósea, masa muscular y presentar alteraciones en la circulación sanguínea después de largos períodos en órbita.

Los científicos ahora intentan descubrir si los órganos humanos en miniatura también sufren cambios estructurales y funcionales en entornos de microgravedad continua. El temor es que los tejidos cardíacos, neurales y pulmonares se vean afectados de formas aún poco comprendidas.

Esto es especialmente importante porque las futuras misiones interplanetarias podrían durar mucho más que cualquier permanencia humana registrada hasta ahora en el espacio profundo.

Mini-corazones, mini-pulmones y mini-cerebros intentan revelar límites invisibles de la supervivencia humana en el espacio

Los órganos en chip enviados por la NASA incluyen tejidos que simulan funciones de corazón, pulmones, cerebro, hígado y vasos sanguíneos. Estos sistemas microscópicos logran reproducir respuestas biológicas reales a pequeña escala, funcionando casi como versiones simplificadas de órganos humanos vivos.

Video de YouTube

Cuando se exponen a la radiación y a la microgravedad, estos tejidos pueden revelar alteraciones moleculares extremadamente difíciles de detectar en humanos durante misiones cortas. Pequeños cambios celulares observados en los chips pueden indicar riesgos graves en exposiciones prolongadas.

En la práctica, estos mini-órganos funcionan como una línea de defensa científica antes de que astronautas reales sean enviados en viajes mucho más peligrosos.

La inteligencia artificial ayuda a los científicos a interpretar señales biológicas extremadamente complejas observadas en el espacio

El experimento genera enormes cantidades de datos relacionados con el comportamiento celular, la expresión genética, el metabolismo y las alteraciones fisiológicas microscópicas. Para analizar todo esto, los investigadores utilizan sistemas avanzados de inteligencia artificial capaces de identificar patrones invisibles en medio del gigantesco volumen de información.

Estos algoritmos ayudan a los científicos a detectar señales tempranas de daño biológico antes de que las alteraciones se vuelvan irreversibles. Sin este procesamiento automatizado, sería prácticamente imposible interpretar tantos datos simultáneamente.

La integración entre biotecnología, IA y exploración espacial muestra cómo las futuras misiones dependerán cada vez más de sistemas híbridos que combinen biología humana y computación avanzada.

Las misiones a Marte pueden depender más de la biología humana que de la potencia de los cohetes

Durante décadas, la exploración espacial fue tratada principalmente como un problema de ingeniería aeroespacial. Hoy, los científicos comienzan a percibir que la limitación más crítica quizás no esté en los cohetes, sino en el propio cuerpo humano.

Aunque sea posible construir naves capaces de alcanzar Marte, aún existe duda sobre si los astronautas conseguirán sobrevivir biológicamente a la exposición prolongada al ambiente espacial profundo. Cuestiones como la degeneración celular, los daños neurológicos y los efectos cardiovasculares continúan sin respuesta definitiva.

Por ello, experimentos como el AVATAR se están volviendo estratégicos para el futuro de la exploración espacial tripulada.

Los órganos en chip enviados por la NASA pueden determinar hasta dónde la humanidad conseguirá viajar en el espacio

El aspecto más impresionante del proyecto quizás sea precisamente su función preventiva. Antes de arriesgar vidas humanas en viajes extremadamente largos, la NASA está utilizando tejidos humanos vivos para mapear los límites biológicos de la exploración espacial.

Estos pequeños chips microscópicos pueden ayudar a responder preguntas fundamentales sobre la supervivencia humana fuera de la Tierra, incluyendo qué órganos sufren más daños, qué tejidos logran adaptarse mejor y qué riesgos aún hacen que las misiones profundas sean demasiado peligrosas.

Al final, los mini-órganos enviados al espacio podrían acabar decidiendo hasta dónde podrá llegar la humanidad en el Universo sin que el propio cuerpo humano se convierta en el mayor obstáculo de la exploración espacial.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Etiquetas
Valdemar Medeiros

Formado en Periodismo y Marketing, es autor de más de 20 mil artículos que ya han alcanzado a millones de lectores en Brasil y en el extranjero. Ha escrito para marcas y medios como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon y otros. Especialista en Industria Automotriz, Tecnología, Carreras (empleabilidad y cursos), Economía y otros temas. Contacto y sugerencias de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. ¡No aceptamos currículos!

Compartir en aplicaciones
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x