¡Bunkers de la 2ª Guerra Mundial en Río de Janeiro! Descubre cómo la guerra transformó edificios en refugios antiaéreos en Brasil.
Un pasado de guerra, miedo y preparación para lo peor se esconde bajo los barrios más concurridos de Río de Janeiro. Recientemente, el descubrimiento de bunkers de la 2ª Guerra Mundial en decenas de edificios cariocas reavivó la historia de cómo Brasil se preparó para el conflicto.
La arquitecta Isabella Cavallero, de 28 años, está desenterrando este capítulo olvidado, mostrando que los refugios antiaéreos, diseñados para proteger a la población de posibles ataques aéreos y marítimos, están siendo transformados en simples garajes, perdiendo su memoria histórica.
La investigación, que ganó visibilidad con tours guiados y videos en internet, revela una faceta desconocida de la Segunda Guerra Mundial en Brasil, un período en el que la capital vivía bajo la amenaza de bombardeos y la dictadura de Getúlio Vargas imponía medidas de defensa.
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Estos bunkers, construidos a partir de 1942, hoy son solo rastros de un tiempo de tensión, pero la iniciativa de Cavallero busca evitar que esta parte crucial de la historia sea borrada.
¿Qué eran los refugios antiaéreos en Río?
Tras la declaración de guerra de Brasil contra Alemania en 1942, el miedo a bombardeos en las ciudades costeras, especialmente en Río de Janeiro, llevó al gobierno de Getúlio Vargas a institucionar medidas de defensa. El decreto-ley 4.098, del 6 de febrero de 1942, estableció la creación de «servicios de defensa pasiva antiaérea».
Una de las principales determinaciones fue la obligatoriedad de construir refugios antiaéreos, o bunkers, en nuevos edificios de más de cinco pisos o con un área construida superior a 1.200 metros cuadrados.
Estos espacios subterráneos estaban diseñados para albergar familias enteras durante días, con infraestructura que incluía baños, subestaciones de luz e incluso espacio para dormir. Como explicó el escritor Ruy Castro, autor de «Trincheira Tropical», la pronunciación correcta es «búnker», del alemán, y no «bãnker».
Bunkers como símbolo de lujo y modernización
La Segunda Guerra Mundial coincidió con una fase de expansión inmobiliaria en Río, particularmente en barrios de la Zona Sur como Copacabana, Ipanema y Leblon. La arquitecta Isabella Cavallero destaca que, en medio del temor a ataques, los bunkers comenzaron a ser vistos como un atractivo lujoso y exclusivo.
Anuncios inmobiliarios de la época listaban los refugios antiaéreos junto a detalles sofisticados de los apartamentos, como «living de 28m²» y «baños ingleses de lujo».
La presencia de estos refugios en edificios de alto estándar muestra cómo la seguridad fue incorporada a la idea de modernización y exclusividad.
La investigación de la arquitecta, que comenzó para su trabajo de conclusión de curso, identificó decenas de estos anuncios, revelando la curiosa forma en que la guerra afectó el mercado inmobiliario carioca.
Un pasado escondido en la Galería Menescal y otros edificios
Uno de los bunkers más impresionantes descubiertos por Cavallero está en la icónica Galería Menescal, en Copacabana. El plano original de 1943 muestra un refugio diseñado para 964 personas, con 34 baños y una subestación propia.
Desafortunadamente, como en muchos otros casos, el espacio fue convertido en un garaje, y ya no hay vestigios originales de su propósito inicial.
El síndico del lugar, Klaus Scheyer Junior, reveló que no hay planes para una placa de identificación en el lugar, pero se está estudiando la idea de un código QR en la entrada de la galería para contar la historia. «Nos gustaría colocar un código QR en la entrada de la galería para que las personas puedan acceder a las fotos y conocer esta historia, que está teniendo tanta repercusión hoy», dijo.

La memoria de la Segunda Guerra Mundial en Brasil
El rescate de esta historia va más allá de la curiosidad arquitectónica; ilumina un período crucial de la historia de Brasil. La entrada del país en la 2ª Guerra Mundial, tras el bombardeo de barcos brasileños por submarinos del Eje, generó una atmósfera de tensión y preparación.
El escritor Ruy Castro, en su libro, detalla cómo la dictadura de Vargas manejó el conflicto, con fuerte censura, pero también con la movilización de la sociedad civil.
Además de los refugios privados, se diseñaron refugios públicos, como el nuevo Túnel del Leme, que podría adaptarse para la defensa.
No obstante, los ataques nunca llegaron a suceder. Con el fin de la guerra, la necesidad de los bunkers desapareció, y empezaron a ser olvidados, convertidos en garajes y depósitos.
La investigación de Isabella Cavallero, que ya ha mapeado 46 edificios con bunkers, busca rescatar esta memoria antes de que se pierda por completo, mostrando que «muchas partes de nuestra historia están escondidas bajo nuestros pies».
La respuesta de la población carioca ha sido alentadora, con vecinos ofreciendo acceso a sus edificios y ayudando a mapear nuevos lugares. Esto demuestra el creciente interés en comprender los reflejos de la Segunda Guerra Mundial en Brasil y la importancia de preservar estos pedazos de nuestra historia.
¿Por qué es importante la preservación?
Para la arquitecta, rescatar la historia de los bunkers es una forma de honrar la memoria de la lucha contra el fascismo y los desafíos impuestos por la dictadura de Vargas.
La memoria de la guerra está presente en el espacio público de ciudades como Berlín, algo que la inspiró a investigar Río. La falta de señalización y la conversión de estos espacios en garajes contribuyen al borrado de este pasado del consciente colectivo.
El descubrimiento de una placa en un edificio en Flamengo, con la frase «Refugio antiaéreo adaptado para garaje en 1949», dejó esperanzada a la investigadora.
«Es eso lo que me gustaría que existiera en los sótanos —al menos una marcación que indique este período de la historia», afirma. La iniciativa de Cavallero es un recordatorio poderoso de que la historia no se limita a los grandes monumentos y museos, sino que está escondida en cada esquina, en cada edificio, esperando ser redescubierta.
¿Alguna vez has imaginado que tu edificio podría tener un secreto de guerra escondido en el garaje?

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