Con un costo de 480 millones de euros y capacidad para 57.000 pasajeros semanales, la nueva estación de tren futurista en Mons conecta cinco países europeos y promete transformar la movilidad con un diseño innovador y accesibilidad total.
La nueva estación de Mons, en Bélgica, es una infraestructura que redefine el transporte ferroviario europeo. Costando impresionantes €480 millones, la estación de tren combina diseño innovador y accesibilidad, posicionándose como un centro internacional de movilidad.
Pero, ¿qué hace que esta estación sea tan especial? Además de su imponente arquitectura, refleja el compromiso de Bélgica por liderar el transporte ferroviario en el continente.
Historia y transformaciones de la Estación de Mons

La historia de la estación de Mons está marcada por grandes transformaciones. Todo comenzó en 1841, como parte de la línea Midi, conectando Bruselas con Francia. Desde entonces, ha pasado por cuatro reconstrucciones. La más significativa ocurrió en 1952, tras la destrucción de la segunda estación durante la Segunda Guerra Mundial.
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En 2013, se inició el ambicioso proyecto de modernización, culminando en la obra actual, que combina historia e innovación.
El renombrado arquitecto español Santiago Calatrava lideró el proyecto, creando una estructura que no solo es hermosa, sino también funcional. Con una pasarela integrada y cinco plataformas cubiertas, la estación ofrece una experiencia sin barreras, accesible para todos.
Estructura y funcionalidades de la nueva estación de tren
La estación de tren conecta a más de 57.000 pasajeros semanalmente y opera 189 trenes por día. Gracias a su ubicación estratégica, los viajeros tienen fácil acceso a países como Alemania, Francia, Reino Unido, Países Bajos y Luxemburgo.
Equipamientos modernos, como 12 ascensores y pedómetros para personas con discapacidad visual, garantizan accesibilidad. Hay aparcamientos para coches, 350 plazas para bicicletas y una zona comercial con 14 tiendas, haciendo de la estación una verdadera ciudad dentro de Mons.
Aumento en el número de pasajeros y beneficios económicos
En 2023, más de 244 millones de personas viajaron en tren en Bélgica, y la nueva estación debería aumentar aún más esa cifra. Con esta infraestructura, Mons se convierte en un polo de transporte, atrayendo inversiones y fomentando el turismo local.
La modernización no impacta solo a Mons, sino a toda la región. La conectividad mejorada facilita negocios, viajes y la interacción cultural entre los países vecinos.
Mons en Lumières: La inauguración oficial
La estación ya está operativa, pero la inauguración oficial está marcada para el 31 de enero de 2025, durante el festival “Mons en Lumières”. Será un evento que promete destacar la estación como un ícono arquitectónico y cultural.
La nueva estación de Mons es un símbolo del compromiso belga con la modernización del transporte ferroviario. En un continente donde el tren es una alternativa sostenible y eficiente, infraestructuras como esta son fundamentales para atender a las crecientes demandas de pasajeros.
Con esta nueva estación de tren futurista, Bélgica no solo conecta personas y países, sino que también nos recuerda que el futuro del transporte comienza ahora. ¿Quién diría que una estación de tren podría ser tan inspiradora?
