Alemania y Dinamarca quieren transformar Bornholm en una isla energética de 3 GW conectada por cables submarinos en el Mar Báltico.
En 2026, la pequeña isla danesa de Bornholm, en el Mar Báltico, pasó a ocupar una posición estratégica en la nueva arquitectura energética de Europa: dejar de ser solo un territorio insular para convertirse en una central offshore capaz de conectar grandes parques eólicos a las redes eléctricas de Dinamarca y Alemania. Según la Agencia Danesa de Energía, el proyecto Bornholm Energy Island prevé que, a partir de 2030, la isla reciba 3 GW de electricidad generada por turbinas eólicas instaladas a unos 15 km de la costa, transformando esa energía en corriente continua para su transporte mediante cables submarinos y terrestres.
El peso geopolítico e industrial del proyecto aumentó el 26 de enero de 2026, cuando Alemania y Dinamarca llegaron a un acuerdo para avanzar en el desarrollo conjunto de la isla energética, tratada por la Comisión Europea como un modelo inédito para transformar la energía eólica marina de recurso nacional en infraestructura compartida en el continente.
Antes de eso, el 4 de septiembre de 2025, la Comisión Europea ya había formalizado un acuerdo de financiación de €645,2 millones para el interconector híbrido de Bornholm, liderado por los operadores Energinet y 50Hertz, con previsión de integrar 3 GW de electricidad renovable marina y abastecer a millones de consumidores en Europa.
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Bornholm dejará de ser solo una isla turística para convertirse en un centro eléctrico marino
La isla de Bornholm es conocida históricamente por el turismo, sus paisajes costeros y su posición estratégica entre Dinamarca, Suecia, Alemania y Polonia. Ahora, sin embargo, el lugar está siendo integrado en una de las mayores transformaciones energéticas de Europa.
Según la Agencia Danesa de Energía, Bornholm será utilizada como punto de conexión para grandes parques eólicos marinos instalados en el Mar Báltico.
En la práctica, la isla funcionará como una subestación eléctrica gigante ubicada en medio del mar.
El proyecto prevé una conexión inicial de 3 GW de energía eólica marina
Las cifras del proyecto ayudan a explicar su relevancia estratégica. El sistema fue planeado inicialmente para operar con aproximadamente 3 GW de capacidad instalada conectada a la isla energética.
Según las autoridades danesas, la distribución prevista incluye aproximadamente 2 GW destinados a Alemania y aproximadamente 1,2 GW para Dinamarca.
Esto representa una de las mayores integraciones energéticas marinas ya planificadas en la región del Mar Báltico. La lógica del proyecto es transformar Bornholm en una especie de “toma de corriente marítima” que conecte diferentes países a la energía producida en el océano.
Cables submarinos gigantes transportarán electricidad entre países
El funcionamiento del sistema depende de una infraestructura submarina extremadamente compleja. Grandes cables de transmisión eléctrica serán instalados bajo el Mar Báltico para conectar parques eólicos marinos a la isla y, después, llevar electricidad hasta Dinamarca y Alemania.
Estos sistemas utilizan tecnología de alta tensión capaz de transmitir grandes cantidades de energía a largas distancias con pérdidas relativamente reducidas. El proyecto también exige nuevas instalaciones terrestres de conversión y distribución energética.
La Unión Europea aprobó €645 millones para la conexión eléctrica del proyecto
El carácter estratégico del proyecto quedó patente cuando la Unión Europea aprobó financiación multimillonaria para parte de la infraestructura.
Según Reuters, la Comisión Europea autorizó aproximadamente €645 millones para apoyar la interconexión eléctrica entre Alemania y Dinamarca asociada a la Bornholm Energy Island.
La inversión fue tratada como un proyecto prioritario para la integración energética europea y la expansión de la generación renovable marina.
El Mar Báltico se ha convertido en la nueva frontera de la energía eólica marina
La elección del Mar Báltico no fue casualidad. La región posee condiciones favorables para la generación eólica marina, incluyendo vientos relativamente constantes y áreas adecuadas para la instalación de turbinas offshore.
En los últimos años, los países del norte de Europa han acelerado las inversiones en energía marina como parte de los objetivos de descarbonización.
La guerra en Ucrania y la reducción de la dependencia energética de Rusia también aumentaron la presión por nuevas fuentes eléctricas dentro de Europa. En este contexto, proyectos como Bornholm ganaron importancia geopolítica.
Isla energética intenta cambiar el modelo tradicional de los parques offshore
Históricamente, muchos parques eólicos offshore estaban conectados individualmente al país responsable de la instalación. El modelo de las islas energéticas intenta alterar esta lógica.
En lugar de sistemas aislados, la propuesta es crear hubs centrales capaces de recibir energía de varios parques simultáneamente y redistribuirla internacionalmente.

Esto aumenta la flexibilidad operativa y permite una integración energética regional más eficiente. Bornholm no será solo una isla que reciba electricidad: funcionará como centro internacional de distribución energética marina.
La energía offshore exige una infraestructura marítima colosal
El crecimiento de la energía eólica offshore está cambiando completamente la ingeniería marítima moderna. Además de las propias turbinas gigantes instaladas en el océano, proyectos de este tipo exigen:
- cimientos submarinos;
- plataformas eléctricas;
- cables de alta tensión;
- sistemas de conversión;
- mantenimiento marítimo especializado;
- integración internacional de red.
En el caso de Bornholm, toda esta infraestructura se organizará alrededor de una isla real transformada en un nodo energético continental.
Alemania busca ampliar el acceso a la energía renovable del norte de Europa
La participación alemana en el proyecto posee relevancia estratégica. Alemania ha estado acelerando la expansión de las energías renovables, especialmente después de cambios profundos en el sector energético europeo desde 2022.
Proyectos offshore en el Mar del Norte y en el Báltico pasaron a ocupar un papel central en el suministro futuro de electricidad limpia para la industria alemana. El acceso a la energía conectada por Bornholm ayuda a fortalecer esta estrategia.
Dinamarca ya es considerada una de las referencias globales en energía eólica marina. El país fue pionero en diversos proyectos offshore y ahora apuesta por modelos aún más avanzados de integración energética marina.
Bornholm Energy Island forma parte de este movimiento mayor para transformar los mares europeos en grandes plataformas de generación eléctrica.
Isla eléctrica muestra cómo los océanos se están convirtiendo en infraestructura energética internacional
El caso de Bornholm revela una transformación importante de la infraestructura global. Los océanos dejaron de ser solo rutas marítimas o áreas de exploración de petróleo y pasaron a ser tratados como territorios estratégicos de generación eléctrica.
Parques eólicos offshore, islas energéticas, cables submarinos y hubs marítimos comienzan a rediseñar la geografía energética europea.
En el caso de Alemania y Dinamarca, la meta es transformar una pequeña isla del Mar Báltico en una central eléctrica internacional capaz de distribuir energía limpia producida en el océano a diferentes países simultáneamente.
Ahora, la principal cuestión es cuántas otras regiones marítimas del planeta podrán seguir el mismo camino y convertir mares enteros en plataformas energéticas continentales en las próximas décadas.

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