Un informe de PSR revela que la tributación y las incertidumbres regulatorias están retrasando el avance del almacenamiento de energía en Brasil, elevando costos y alejando inversiones. El estudio defiende incentivos fiscales y nuevos modelos de remuneración para desbloquear el sector.
Mientras varios países aceleran sus inversiones en almacenamiento de energía para garantizar estabilidad y flexibilidad al sistema eléctrico, Brasil aún enfrenta serios obstáculos para viabilizar este mercado. Un estudio de la consultoría PSR indica que la elevada carga tributaria y la falta de claridad regulatoria están entre los principales obstáculos al desarrollo de esta tecnología en el país.
La investigación, titulada “Aceleración de la Transición Energética Brasileña – MetaAnálisis Abrangente de Almacenamiento de Energía en Brasil”, muestra que los costos medios de implementación de sistemas de almacenamiento aumentan hasta un 76% después de la aplicación de impuestos. El dato preocupa, especialmente en un momento en que el país intenta ampliar el uso de fuentes renovables, como solar y eólica, que exigen mayor capacidad de equilibrio en la red eléctrica.
“Aunque los activos solares y eólicos han recibido incentivos fiscales en el pasado, las tasas actuales pueden actuar como un desincentivo a las inversiones en baterías en Brasil”, destacó la PSR.
-
ANEEL confirma bandeira verde en abril y los brasileños ahorran hasta R$ 23,61 por mes en la cuenta de luz, pero el segundo semestre ya preocupa con reservorios por debajo del 28% en el sur del país.
-
Las grandes tecnológicas planean 635 mil millones de dólares en centros de datos de IA en 2026, pero la crisis en Oriente Medio amenaza las inversiones y Brasil apuesta por el gas natural para atraer megacomplejos de hasta 1.500 MW en Río de Janeiro, Río Grande del Sur y Paraná.
-
Avance sostenible en el Sudeste: ARSESP abre consulta pública para biometano y acelera proyectos de descarbonización de la matriz energética en São Paulo.
-
¿El fin de una era? Brasil y potencias globales aceleran inversiones en tecnología e infraestructura para consolidar la transición lejos de los combustibles fósiles.
Falta de incentivos específicos desestima el sector
Brasil cuenta con el Régimen Especial de Incentivos para el Desarrollo de la Infraestructura (REIDI), creado por la Ley n.º 11.488/2007, que reduce la tributación de proyectos de infraestructura. Sin embargo, el almacenamiento de energía aún no está contemplado explícitamente por este mecanismo.
De acuerdo con el estudio, sería necesaria una actualización legal para incluir las baterías y plantas reversibles entre los proyectos elegibles al régimen. Además, cualquier propuesta que busque adherirse al REIDI necesita ser aprobada por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), un proceso burocrático y prolongado, que termina representando otro obstáculo al avance de las inversiones.
La PSR señala que, sin incentivos equivalentes a los otorgados a otras fuentes renovables, el país corre el riesgo de perder oportunidades estratégicas de desarrollo tecnológico e industrial en este campo.
Arbitraje de precios: potencial limitado por la estructura actual
Uno de los usos más prometedores de los sistemas de almacenamiento es el arbitraje de precios, es decir, comprar energía cuando el costo es bajo y venderla cuando el precio sube. Esta práctica, común en mercados maduros como el de Estados Unidos y Europa, aún es poco viable en Brasil.
Según la PSR, para que un sistema de baterías fuera económicamente sostenible en el país, sería necesaria una diferencia media diaria de precios entre US$ 72 y US$ 152 por MWh, durante cuatro horas al día, a lo largo de 15 años. Ya las plantas reversibles demandarían diferencias entre US$ 65 y US$ 161 por MWh, con operación de ocho horas diarias y vida útil de 40 años.
No obstante, el mercado brasileño aún presenta baja granularidad en la formación horaria de precios, lo que reduce significativamente las oportunidades de arbitraje. En 2025, el precio spot de la energía está fijado entre US$ 10,24/MWh y US$ 269,50/MWh, valores que no garantizan el retorno esperado para proyectos de gran envergadura.
Revenue stacking: alternativa para viabilizar nuevos proyectos
Con el arbitraje solo incapaz de justificar las inversiones, la PSR defiende que el país adopte un modelo de revenue stacking — o “acumulación de ingresos”. Esta estrategia permitiría que los sistemas de almacenamiento recibieran remuneración a partir de diversas fuentes, como servicios auxiliares, mecanismos de capacidad y soporte a la operación del sistema eléctrico.
Entre estos servicios están el control de tensión, frecuencia y el black start — reinicio de sistemas eléctricos en caso de apagón. Actualmente, la mayor parte de estas funciones son desempeñadas por térmicas e hidroeléctricas.
La creación de “sandbox regulatorios”, que funcionan como ambientes de prueba para nuevos modelos de negocio, es vista como un avance, pero aún insuficiente. El estudio cita, por ejemplo, el proyecto de soporte de potencia reactiva, cuya remuneración para 2025 fue fijada en US$ 1,72/Mvar-h. También hay previsiones de apertura de sandboxes para el control de frecuencia secundaria y el black start, con remuneraciones fijas de US$ 11.735 y US$ 8.801 por año, respectivamente.
PSR alerta: flexibilidad es esencial para el futuro energético del país
Con la creciente penetración de las fuentes solar y eólica, el sistema eléctrico brasileño necesita de más flexibilidad para garantizar seguridad y estabilidad. En este contexto, el almacenamiento de energía se presenta como un elemento clave para el equilibrio entre oferta y demanda.
“Brasil tiene un gran potencial para desarrollar el mercado de almacenamiento, pero esto depende de ajustes en la política tributaria, mejora de la regulación y creación de nuevos modelos de remuneración”, concluye el estudio.
Sin cambios estructurales, el país corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera por la transición energética, justamente en un momento en que el mundo avanza hacia una matriz más limpia, resiliente y descentralizada.

Seja o primeiro a reagir!