Según la CNN Brasil, el gobierno brasileño concluyó negociaciones que abrieron mercado para la exportación de DDG de maíz, un subproducto de la producción de etanol, para cinco países de la Unión Económica Euroasiática, polen de papa para investigación genética en Perú y caballos reproductores para Togo. Con estas autorizaciones, el agronegocio brasileño suma 609 aperturas de mercado desde principios de 2023.
El agronegocio brasileño acaba de conquistar tres nuevos frentes de exportación que ilustran la diversidad de lo que el país es capaz de vender al mundo. La más expresiva de ellas es la autorización para exportar DDG de maíz, un subproducto generado en la fabricación de etanol, para los cinco países que forman la Unión Económica Euroasiática: Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia y Kirguistán. El DDG se utiliza en la alimentación animal y representa un mercado en expansión a medida que la producción brasileña de etanol de maíz crece aceleradamente. Las negociaciones fueron conducidas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) en asociación con el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE).
Las otras dos aperturas de mercado involucran productos que pocos asocian al agronegocio convencional. Perú autorizó la importación de polen de papa brasileño para fines de investigación y mejoramiento vegetal, mientras que Togo, en África Occidental, abrió sus puertas a caballos brasileños destinados a la reproducción. Con estos tres anuncios, Brasil alcanzó la marca de 609 mercados abiertos para el agronegocio desde 2023, un ritmo de expansión comercial que refleja tanto la capacidad negociadora de la diplomacia brasileña como la amplitud del portafolio agropecuario nacional.
¿Qué es el DDG y por qué este subproducto interesa a cinco países?

DDG es la sigla para Dried Distillers Grains, o granos secos de destilería en traducción libre. Se trata de un subproducto sólido que sobra después de la fermentación y la destilación del maíz en la producción de etanol. Rico en proteínas, fibras y nutrientes, el DDG se utiliza como ingrediente en la formulación de piensos para bovinos, porcinos y aves, sustituyendo parcialmente fuentes proteicas más caras como la harina de soja. Para la industria del etanol de maíz, la comercialización de este subproducto es un ingreso adicional que mejora la ecuación económica de cada litro de combustible producido.
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La autorización para exportar DDG de maíz a la Unión Económica Euroasiática abre un mercado de cinco países que importó más de US$ 1,4 mil millones en productos agropecuarios brasileños en 2025. Rusia y Bielorrusia, los dos mayores integrantes del bloque, son potencias ganaderas que demandan volúmenes significativos de insumos para alimentación animal. La llegada del subproducto brasileño a este mercado se suma a exportaciones ya consolidadas de café, proteínas animales y tabaco, diversificando la agenda comercial entre Brasil y el bloque euroasiático.
La producción de DDG en Brasil está en plena expansión
El contexto que hace que esta apertura de mercado sea especialmente relevante es el crecimiento acelerado de la producción de etanol de maíz en Brasil. Estimaciones del sector indican que la producción de DDG puede superar los 15 millones de toneladas hasta 2030, acompañando la expansión de las plantas de etanol de maíz concentradas principalmente en Mato Grosso y Goiás. Cada tonelada de maíz procesada para etanol genera aproximadamente un tercio de su peso en subproducto, lo que significa que cuanto más etanol produzca Brasil, más DDG tendrá disponible para exportar.
Este volumen creciente de subproducto necesita destinos comerciales para no presionar los precios en el mercado interno. Brasil ya ha realizado envíos significativos de DDG a otros destinos, como las 45 mil toneladas enviadas a Turquía recientemente. La apertura del mercado euroasiático amplía las opciones de salida y permite que los productores brasileños negocien con más compradores, reduciendo la dependencia de pocos destinos y fortaleciendo el poder de negociación en las negociaciones de precios.
Polen de papa para Perú: la ciencia como producto de exportación
La autorización de Perú para importar polen de papa brasileño puede parecer una curiosidad, pero tiene una importancia estratégica para ambos países. El polen se utilizará en programas de investigación y mejora genética vegetal, un área en la que el intercambio de material genético entre diferentes regiones productoras es esencial para desarrollar variedades más resistentes a plagas, enfermedades y cambios climáticos. Perú es el centro de origen de la papa y alberga el banco de germoplasma más grande del tubérculo en el mundo, lo que hace que la cooperación científica con Brasil sea especialmente valiosa.
Perú importó más de US$ 729 millones en productos agropecuarios brasileños en 2025, destacándose productos forestales, proteínas animales, artículos del complejo de la soja, cereales y harinas. La apertura para el polen de papa añade una dimensión científica a una relación comercial que ya es robusta en el campo de los productos tradicionales. Para el agronegocio brasileño, cada nuevo tipo de producto autorizado para exportación representa una capa adicional de complejidad y valor en la agenda comercial.
Caballos reproductores para Togo: la genética animal cruza el Atlántico
La tercera apertura de mercado anunciada implica la exportación de caballos brasileños destinados a la reproducción a Togo, un país de África Occidental. La autorización abre espacio para negocios relacionados con la genética animal, segmento en el que Brasil posee reconocida competencia, especialmente en razas como Mangalarga Marchador, Cuarto de Milla y otras que combinan rusticidad y rendimiento. Para Togo, la importación de reproductores brasileños puede contribuir a la mejora de los rebaños equinos locales.
En 2025, Togo importó más de US$ 148 millones en productos agropecuarios brasileños, destacándose artículos del complejo azucarero-alcoholero, proteínas animales y cuero. La adición de caballos reproductores a la agenda comercial entre los dos países es un ejemplo más de cómo el agronegocio brasileño encuentra oportunidades en mercados que muchos considerarían improbables. África ha sido uno de los focos de la diplomacia comercial brasileña, con aperturas de mercado para ganado vivo y material genético en diversos países del continente en los últimos años.
609 mercados abiertos: ¿qué significa este número?
La marca de 609 aperturas de mercado para el agronegocio brasileño desde principios de 2023 traduce un esfuerzo diplomático y técnico que involucra negociaciones sanitarias, fitosanitarias y regulatorias con decenas de países. Cada apertura de mercado exige que Brasil compruebe la seguridad y la calidad de sus productos ante las autoridades del país importador, un proceso que puede llevar meses o años de análisis técnico, inspecciones e intercambio de documentos entre los gobiernos. El subproducto DDG para la Unión Económica Euroasiática, el polen de papa para Perú y los caballos para Togo son tres resultados recientes de este trabajo continuo.
El ritmo de 609 aperturas en poco más de dos años indica que Brasil está priorizando la diversificación de destinos para sus productos agropecuarios. Esta estrategia reduce la vulnerabilidad del sector a crisis bilaterales, barreras arancelarias o sanitarias impuestas por un único comprador. Cuando un mercado se cierra o impone restricciones, la existencia de decenas de otros destinos ya abiertos permite redirigir el flujo comercial con mayor agilidad. Para un país que exportó US$ 9,2 mil millones en productos agrícolas solo en abril, la diversificación no es un lujo, es una necesidad.
De subproducto a oportunidad: el agronegocio brasileño encuentra mercados donde nadie esperaba
DDG de maíz para Rusia, polen de papa para Perú y caballos reproductores para Togo. Los tres productos anunciados en esta ronda de apertura de mercados muestran que el agronegocio brasileño no se limita a la soja, la carne y el café. El sector exporta desde subproductos industriales hasta material genético vegetal y animal, alcanzando mercados que van desde Eurasia hasta África Occidental. La marca de 609 aperturas desde 2023 es la medida concreta de esta expansión.
¿Sabías que Brasil exporta incluso subproductos de etanol de maíz a Rusia? Cuéntanos en los comentarios qué te sorprendió más de esta lista de productos: el DDG, el polen de papa o los caballos para África. Y si trabajas en el agronegocio, comparte cómo estas aperturas de mercado impactan tu sector. Queremos escuchar a quienes viven esta realidad.

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