Proyecciones colocan a Brasil entre los peores países del mundo en términos de inversiones; especialistas destacan la necesidad de reformas estructurales y sostenibilidad fiscal.
¿Sabías que Brasil está entre los peores países del mundo en términos de inversión? El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la tasa de inversión en Brasil se ubicará entre el 15% y 16% del Producto Interno Bruto (PIB) de 2024 a 2029, colocando al país entre los 20 peores del mundo en términos de inversión. Vamos a entender mejor lo que eso significa para la economía y cómo afecta nuestro futuro.
La situación actual de la tasa de inversión en Brasil
En 2023, la tasa de inversión de Brasil, que mide cuánto se invierte en el desarrollo y la infraestructura del país, fue del 16,1%, posicionando al país en la 24ª peor colocación entre los 170 países analizados por el FMI. Para finales de 2024, se espera que esta tasa se ubique en 15,9%, lo que debería hacer que Brasil termine el año en la 20ª posición.
En 2029, la previsión es aún menos optimista, con una tasa del 15,4%, colocando al país en la 21ª posición entre los peores del mundo.
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La imperiosa necesidad de aplicar un duro recorte en los gastos públicos y un aumento ‘descomunal’ de impuestos, además de comprometer drásticamente la calidad de los servicios básicos y el poder adquisitivo de la población, podría resultar en una convulsión social en el país, con la población protagonizando protestas, huelgas y disturbios frecuentes.
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El mega plan de R$ 526,3 mil millones de FIRJAN para Río de Janeiro apunta a reconstruir la mayor industria de Brasil, con dos tercios de las inversiones destinadas a petróleo y gas.
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China señala aumento en las importaciones de carne de res, Brasil ya ha consumido el 70% de la cuota de 1,106 millones de toneladas y busca renegociar la tarifa que salta del 12% al 55%, mientras que la demanda de EE.UU. también se dispara.
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La inflación de alimentos subió un 302% en 20 años en Brasil, pero el supermercado cambió: el poder de compra rindió un 87% más de mortadela y un 31% menos de fruta, y los ultraprocesados tomaron el carrito.
En los años 2021 y 2022, Brasil mostró una leve recuperación con tasas de inversión del 19,5% y 18,1%, respectivamente. Esta mejora temporal fue resultado de la recuperación post-pandemia. Sin embargo, desde 2010, el mejor desempeño registrado fue en 2011, cuando el país alcanzó una tasa de inversión de casi el 22% del PIB, ocupando la 72ª posición en el ranking global.
El desafío de las bajas tasas de inversión en el mercado brasileño y los peores países del mundo
Las inversiones son cruciales para el crecimiento económico. Ayudan a crear empleo, mejorar la infraestructura y aumentar la competitividad del país. Cuando la tasa de inversión es baja, significa que estamos invirtiendo poco en nuestro propio futuro.
En una entrevista al periódico Valor Econômico, Francisco Pessoa Faria, economista senior de LCA Consultores, destacó que solo el 9% de los países analizados por el FMI tendrán una Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) peor que la de Brasil a mediano y largo plazo. Eso nos coloca entre los países con menores niveles de inversión.
Históricamente, una tasa de inversión de alrededor del 15% del PIB se considera muy baja para Brasil, acercándose a los mínimos históricos del 14,5% registrados en 2016 y 2017. Los economistas sugieren que una tasa ideal se situaría entre el 17% y el 19%.
La media global de la tasa de inversión está significativamente influenciada por China, que eleva la media mundial al 26,8% entre 2023 y 2029. Sin China, esta media cae al 23,5%. En los países emergentes, la media con China es del 32%, mientras que sin el país asiático, cae al 26%. En América Latina, la estimación es del 19,7%.
Comparaciones internacionales y desafíos
Las proyecciones del FMI indican que la tasa media de inversiones en el mundo en 2024 debería ser del 26,5%, mientras que las economías avanzadas terminarán el año con un 22,3%. Este contraste acentúa aún más la necesidad de mejoras en la tasa de inversión en Brasil.
Ernesto Revilla, economista jefe del Citigroup para la América Latina, explica que las bajas tasas de inversión en Brasil son causadas por recesiones severas, como las de 2015 y 2016, además de los efectos de la pandemia. Él cree que superar este problema requiere el fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos, especialmente en lo que respecta a la sostenibilidad fiscal, y la construcción de una narrativa de crecimiento sostenible.
A pesar de los desafíos, Revilla ve un gran potencial para Brasil para atraer inversiones, debido a la diversidad de su economía. Para ello, es crucial que el país implemente medidas que aumenten la tasa de inversión, creando un entorno más atractivo para los inversores.


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