En medio de la escalada de la tensión comercial con los Estados Unidos, el gobierno brasileño decidió no activar el gatillo de la nueva Ley de Reciprocidad. A pesar de contar con un arsenal legal listo para retaliar las tarifas impuestas por Washington, el Planalto optó por mantener la apuesta en el diálogo y preservar los canales diplomáticos.
El 28 de agosto, el presidente Lula autorizó al Itamaraty a activar al Camex (Cámara de Comercio Exterior) para iniciar consultas sobre la aplicación de la Ley de Reciprocidad Económica contra los Estados Unidos.
No obstante, a pesar de esta acción del presidente, el gobierno brasileño decidió no activar, por el momento, la recién creada Ley de Reciprocidad Económica contra los Estados Unidos, incluso después de la imposición de tarifas de hasta 50% sobre varios productos nacionales.
El vicepresidente de la República y ministro del Desarrollo, Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, afirmó que la estrategia de Brasil será mantener el camino del diálogo y la mediación institucional, principalmente a través de la OMC (Organización Mundial del Comercio).
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El apretón de manos que costó R$ 57 mil millones más caro y comenzó la guerra de las entregas en Brasil
La declaración ocurrió el lunes (15), durante el evento Valor 1000, promovido por el periódico Valor Econômico, en São Paulo.
“No responderemos con represalias. Vamos a dialogar. Creemos que todavía hay espacio para negociación”, dijo Alckmin, señalando que, a pesar de contar con respaldo legal para actuar contra los estadounidenses, el Planalto prefirió preservar los canales diplomáticos abiertos con Washington.

Sectores ya sienten los efectos del tarifazo estadounidense
Las tarifas impuestas por la administración Donald Trump comenzaron a provocar pérdidas inmediatas en las exportaciones brasileñas, especialmente en segmentos tradicionales del agronegocio nacional.
El sector cafetalero fue uno de los más afectados por las tarifas del 50%. De acuerdo con el Consejo de Exportadores de Café de Brasil (Cecafé), las exportaciones de cafés especiales a EE. UU. cayeron casi 70% en agosto en comparación con julio.
Frente al mismo mes de 2024, la caída llega al 79,5%.
En el café soluble, los números también preocupan.
Según la Abics (Asociación Brasileña de la Industria de Café Soluble), las ventas al mercado estadounidense cayeron 50,1% en relación a julio y 59,9% en relación a agosto del año pasado.
Como consecuencia, EE. UU. perdió espacio entre los mayores compradores de café brasileño y fue superado por varios países europeos. Alemania asumió el liderazgo como principal destino del café nacional.
En la industria del calzado, los impactos siguen la misma tendencia. Un estudio de la Abicalçados (Asociación Brasileña de las Industrias de Calzado) muestra una contracción del 17,6% en las exportaciones brasileñas a EE. UU. en agosto, con una pérdida de ingresos del 1,4%.
Una encuesta de la entidad revela que el 73% de las empresas ya han registrado caídas en la facturación, el 60% enfrenta cancelaciones de pedidos y otros 60% informan atrasos o paralizaciones en las negociaciones.
Para mantener contratos, la mitad de las empresas ha concedido descuentos promedio del 15% a los compradores norteamericanos, mientras que algunas han recurrido a vacaciones colectivas para reducir costos mientras esperan señales de recuperación del mercado.
Qué es la Ley de Reciprocidad y cómo podría ser utilizada
Sancionada en abril de 2025 como Ley nº 15.122 y reglamentada en julio por el Decreto nº 12.551, la Ley de Reciprocidad Económica fue creada precisamente para permitir que Brasil reaccione de forma coordinada y proporcional cuando otro país adopta medidas unilaterales que perjudican su competitividad.
La norma autoriza suspender concesiones comerciales, limitar inversiones y hasta flexibilizar obligaciones relacionadas a derechos de propiedad intelectual, siempre de manera fundamentada y observando los límites constitucionales.
Uno de los puntos más sensibles es precisamente la posibilidad de suspender temporalmente ciertas protecciones de patentes, marcas y otros activos de propiedad intelectual de empresas del país que hayan impuesto sanciones a Brasil.
La medida, sin embargo, no es automática: depende de una evaluación caso por caso y solo puede ser aplicada con decisión expresa del Ejecutivo.
Además, el texto prevé que las contramedidas pueden incluir sobrecargos calibrados, restricciones a bienes y servicios u otras acciones puntuales.
Para ello, es necesario que el Camex (Cámara de Comercio Exterior) evalúe si las medidas extranjeras se ajustan a los criterios de la ley y proponga, tras consultas públicas, las acciones específicas a ser adoptadas.
Este proceso busca presionar por negociación, pero manteniendo previsibilidad y evitando respuestas precipitadas. La ley funciona, en la práctica, como un “manual de reacción” del Estado brasileño.
Por qué el gobierno decidió no aplicar la ley en este momento
A pesar de la posibilidad de activar este arsenal legal, el Planalto optó por no iniciar el rito formal ahora. Según Alckmin, la prioridad sigue siendo abrir un canal de negociación directa con el gobierno estadounidense y, paralelamente, mantener el camino multilateral a través de la OMC.
La elección está vinculada también a la evaluación de que las tarifas impuestas por Washington tuvieron un fuerte componente político, asociadas a las tensiones internas de Brasil y al juicio del expresidente Jair Bolsonaro en el STF (Supremo Tribunal Federal).
Fuentes de la cancillería afirman que, a pesar de que el gobierno considera estas tarifas un intento de injerencia en los asuntos internos brasileños, el objetivo sigue siendo tratar de reducir la temperatura diplomática antes de escalar el conflicto.
Según la ley, la simple apertura del proceso ya enviaría un señal político fuerte a EE. UU. de que Brasil está listo para retaliar. Esto podría cerrar las puertas para una solución negociada, que el gobierno intenta evitar en este momento.
Mientras tanto, el Camex sigue monitoreando los impactos económicos y realizando estudios técnicos sobre posibles objetivos e instrumentos de respuesta, en caso de que el impasse se prolongue y el diálogo no produzca resultados concretos.
Empresas afectadas por tarifas de Trump ya pueden acceder a crédito del Plan Brasil Soberano
Las empresas exportadoras brasileñas impactadas por el tarifazo impuesto por el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ya pueden solicitar apoyo financiero a través del Plan Brasil Soberano.
El anuncio fue realizado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) este jueves (18/9), en una entrevista del director de Desarrollo Productivo, Innovación y Comercio Exterior, José Luis Gordon, al programa A Voz do Brasil.
Según Gordon, las empresas serán clasificadas de acuerdo con el nivel de perjuicio causado por las tarifas norteamericanas.
Las que hayan tenido un impacto del 20% o más en su facturación recibirán condiciones más ventajosas, como tasas de interés reducidas y un mayor volumen de crédito.
Ya las empresas con un impacto del 5% al 20% tendrán acceso a líneas específicas con condiciones diferenciadas, mientras que aquellas con menor perjuicio también podrán solicitar apoyo, aunque en condiciones menos subsidiadas.
En total, se dispondrán de R$ 40 mil millones, siendo R$ 30 mil millones provenientes del Fondo Garantizador de Exportaciones (FGE) y R$ 10 mil millones del propio BNDES.
Los recursos tienen tasas de interés subsidiadas y pueden ser utilizados para mantener empleos, fortalecer cadenas de proveedores y direccionar exportaciones hacia nuevos mercados.

Eu acredito nesta lei. Vai lá,. Mostre a Soberania e lasque os EUA.
Quero mais é que se dane o agropecuária daqui. A ganância deles nos fazem sofrer com baixa qualidade dos produtos que abastecem o país, os refugos que não são aceitos nos países pra onde exportam baratos em dólares com ganhos no câmbio desproporcional das moedas. Essas manobras, além dos péssimos produtos que ficam aqui, alimenta o desequilíbrio da oferta e da procura do mercado, fazendo o povo pagar mais caro que os exportados. Como exemplo, cito o café, a carne, as frutas e outros produtos que são negados ao povo. O caso do café é um acinte, mesmo não vendendo lá fora, também não o fazem aqui na espera de, ainda demoverem o Trump de diminuir a tarifa. O caso dos carros, sou indiferente. São empresas de fora, longe do consumidor pobre. Que se virem também!
A Lei da reciprocidade foi criada antes da crise com os Estados Unidos, por causa fo protecionismo do agro europeu, principalmente a França. Informem-se bem antes de criar matérias.