Agentes rusos fingían ser brasileños para obtener pasaportes válidos y circular por el mundo; PF desmanteló esquema tras alerta de la inteligencia americana
Según un reporte del diario americano The New York Times, durante años, agentes rusos habrían pasado por brasileños y circularon libremente por el país. El objetivo no era propiamente vigilar el territorio nacional, sino construir identidades falsas y usar pasaportes emitidos aquí como medio de acceso a otras naciones.
Una investigación sigilosa de la Policía Federal, llamada “Operación Leste”, reveló el funcionamiento de este esquema.
Según el reporte de The New York Times, la acción sacó a la luz cómo funcionaba la llamada “fábrica de espías”.
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Según indagaciones publicadas por el diario norteamericano The New York Times, los rusos conseguían documentos auténticos a nombre de personas inexistentes. De esta forma, borraban sus pasados y reforzaban el disfraz de ciudadanos legítimos.
Estrategia y ventajas
La preferencia por identidades brasileñas tenía motivos claros. El pasaporte nacional es aceptado en muchos países sin necesidad de visa, lo que facilita los viajes internacionales. Además, la diversidad étnica brasileña ayudaba a los infiltrados a reducir sospechas.
Para dar más credibilidad al disfraz, algunos llegaron a abrir empresas, otros construyeron relaciones afectivas con brasileños. Con esto, creaban una vida aparente que reforzaba la identidad ficticia.
No obstante, la actuación meticulosa terminó siendo notada por la contrainteligencia. El análisis de patrones de documentos e inconsistencias en certificaciones fue el punto de partida para rastrear a los agentes.
La alerta decisiva
El detonante para ampliar las investigaciones llegó en abril de 2022, cuando la CIA envió una alerta a la PF. La agencia americana identificó a un hombre que intentaba entrar al Tribunal Penal Internacional, en los Países Bajos, mientras la corte investigaba crímenes de guerra en Ucrania.
El sospechoso usaba un pasaporte brasileño a nombre de Victor Muller Ferreira. Sin embargo, la CIA informó que se trataba de Sergey Cherkasov, miembro del servicio de inteligencia militar de Rusia.
Se le negó la entrada al país europeo y, posteriormente, regresó a Brasil. Sin pruebas inmediatas, la Policía Federal solo monitorizó sus pasos hasta obtener una orden de arresto por uso de documentos falsos.
La farsa de Victor Muller
Cherkasov tenía documentos en varias aristas: título de elector, certificado de servicio militar e incluso certificado de nacimiento. Sin embargo, la investigación señaló inconsistencias.
El registro de nacimiento indicaba que Victor Muller habría nacido en Río de Janeiro en 1989, hijo de una madre brasileña ya fallecida. Al localizar a la familia, la PF constató que la mujer nunca tuvo hijos.
Este descubrimiento abrió el camino para la búsqueda de otros “fantasmas” con documentos fabricados de forma similar.
Más agentes identificados
Entre los casos encontrados, estaba el de Artem Shmyrev, que usaba el nombre falso de Gerhard Daniel Campos Wittich, supuesto empresario del sector de impresión 3D en Río de Janeiro.
Estaba casado con Irina Shmyreva, también identificada como espía y ya expuesta por las autoridades griegas. Los mensajes intercambiados entre ambos ayudaron a avanzar en las indagaciones brasileñas.
Antes de ser arrestado, Shmyrev dejó Brasil rumbo a Malasia a finales de 2022. A pesar de tener un billete de regreso, nunca regresó.
En su residencia, quedaron aparatos electrónicos con datos personales, mensajes y cerca de 12 mil dólares en efectivo.
Resultado parcial
Al menos nueve agentes rusos fueron detectados. Dos llegaron a ser arrestados, mientras que los demás abandonaron el territorio nacional. Aun así, los disfraces fueron revelados.
A pesar de que Brasil mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con Moscú, las autoridades clasificaron la infiltración como una traición. Ante esto, decidieron activar a Interpol para exponer a los infiltrados.
Se enviaron comunicados con nombres, fotografías y huellas digitales de los agentes a los 196 países miembros de la organización. Uruguay también emitió avisos similares.
Condena y disputa
El único preso es Sergey Cherkasov. Condenado por falsificación, recibió una pena de 15 años, posteriormente reducida a cinco.
El gobierno ruso solicitó su extradición, alegando que él sería un traficante buscado. Sin embargo, las autoridades brasileñas decidieron mantenerlo preso en Brasilia para profundizar las investigaciones.
Esta decisión se tomó porque había sospechas de su implicación en crímenes relacionados con tráfico. Por este motivo, su permanencia fue extendida.
Alcance internacional
De acuerdo con informaciones proporcionadas al New York Times, la investigación contó con el apoyo de al menos ocho países. Estados Unidos, Israel, Países Bajos y Uruguay, entre otros, facilitaron datos para la operación.
Con base en este material, el reporte reveló fotos de seis rusos que pasaron por Brasil usando identidades falsas: Yekaterina Leonidovna Danilova, Vladimir Aleksandrovich Danilov, Olga Igorevna Tyutereva, Aleksandr Andreyevich Utekhin, Irina Alekseyevna Antonova y Roman Olegovich Koval.
Desenlace
La estrategia rusa de crear personajes brasileños fue eficiente durante años. Pero, con la actuación conjunta de organismos internacionales y la persistencia de la PF, el disfraz fue desmantelado.
A pesar de que parte de los agentes logró escapar, la exposición pública de las identidades hace más difícil cualquier nueva infiltración.
Por lo tanto, la Operación Leste marca un episodio en el que la cooperación entre países y el trabajo minucioso de contrainteligencia lograron neutralizar un esquema de largo plazo.
Y, aunque la mayoría haya huido, la revelación de las farsas sirvió de alerta para el mundo sobre el alcance de las operaciones secretas rusas.
Con información de CNN.

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