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Brasil inyecta R$ 800 millones en la fase 2 del Sirius, la máquina científica más grande jamás construida en el país, un acelerador de partículas que usa luz para ver materiales por dentro e impulsar energía, salud y tecnología.

Escrito por Ana Alice
07/05/2026 a las 21:38
Actualizado 07/05/2026 a las 21:40
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Sirius tendrá una nueva etapa de expansión con inversión federal y nuevas líneas de investigación para ampliar análisis sobre materia, salud, energía, agricultura y materiales a escala microscópica.

Brasil destinó R$ 800 millones a la segunda fase de Sirius, fuente de luz sincrotrón instalada en el Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales, el CNPEM, en Campinas, en el interior de São Paulo.

Según el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la inversión forma parte del Nuevo PAC y debe ampliar la estructura de investigación del equipo hasta 2026.

La previsión también aparece en un informe publicado el 24 de noviembre de 2025 por la International Trade Administration, organismo vinculado al Departamento de Comercio de Estados Unidos, que cita la aportación de R$ 800 millones hasta 2026 para expandir las capacidades de la fase 2 de Sirius.

La máquina, descrita por el CNPEM como la mayor y más compleja infraestructura científica jamás construida en el país, utiliza aceleradores de electrones para producir luz sincrotrón.

Este tipo de radiación permite investigar la composición y la estructura de la materia en diferentes escalas, con aplicaciones en áreas como salud, agricultura, energía, medio ambiente y ciencia de los materiales.

La nueva etapa prevé la expansión de las estaciones de investigación, conocidas como líneas de luz, que son los puntos donde se realizan los experimentos.

De acuerdo con el MCTI, la fase 2 incluye el proyecto y la construcción de diez nuevas estaciones, lo que debe ampliar la capacidad de uso de Sirius por investigadores de universidades, institutos científicos y empresas.

En la práctica, el equipo permite estudiar muestras de medicamentos, fertilizantes, rocas, alimentos, materiales industriales, virus, bacterias y otros sistemas físicos, químicos y biológicos.

Los análisis realizados en Sirius ayudan a observar estructuras que no pueden ser examinadas con el mismo nivel de detalle por métodos convencionales de laboratorio.

Acelerador de partículas Sirius (Foto: Proyecto Sirius/ CNPEM)
Acelerador de partículas Sirius (Foto: Proyecto Sirius/ CNPEM)

Cómo la luz sincrotrón revela detalles de la materia

La luz sincrotrón se produce cuando electrones acelerados a velocidades cercanas a la de la luz tienen su trayectoria desviada por campos magnéticos.

Este proceso genera haces de radiación electromagnética con alto brillo, que pueden incluir infrarrojo, luz visible, ultravioleta y rayos X.

Con estos haces, los investigadores consiguen analizar características internas de las muestras, como composición química, organización espacial, estructura molecular y alteraciones que ocurren durante reacciones físicas, químicas o biológicas.

El CNPEM informa que la tecnología permite investigar materiales en escala de nanómetros, unidad equivalente a un billonésimo de metro.

Este tipo de análisis puede aplicarse a preguntas de diferentes áreas.

En salud, por ejemplo, la luz sincrotrón puede auxiliar estudios sobre moléculas relacionadas con medicamentos.

En agricultura, puede contribuir a investigaciones sobre fertilizantes, suelos y plantas.

En energía, puede ser usada en investigaciones sobre baterías, biocombustibles y materiales empleados en tecnologías renovables.

Por funcionar como una infraestructura multiusuario, Sirius recibe propuestas de experimentos sometidas por grupos de investigación.

Las solicitudes pasan por evaluación técnica y científica antes del uso de las líneas de luz, modelo adoptado también en otras grandes instalaciones científicas internacionales.

Fase 2 de Sirius amplía líneas de luz

La segunda fase de Sirius tiene como foco ampliar el número de líneas de luz en operación.

Cada estación funciona como un laboratorio especializado, con instrumentos definidos de acuerdo con el tipo de experimento que se realizará.

Algunas líneas permiten obtener imágenes tridimensionales de muestras; otras miden reacciones químicas, estructuras cristalinas o propiedades de materiales.

El Sirius fue diseñado para albergar hasta 38 líneas de luz, según la información divulgada por el MCTI.

La expansión prevista en el Nuevo PAC debe añadir diez nuevas estaciones de investigación, aumentando la cantidad de experimentos posibles y la variedad de técnicas disponibles para los usuarios.

La ampliación también puede aumentar el uso del equipo en investigaciones industriales.

Las empresas pueden recurrir a las líneas de luz para estudiar fallas en materiales, evaluar componentes, desarrollar productos o monitorear procesos de fabricación con datos obtenidos a escala microscópica.

En este modelo, el acelerador no opera como un laboratorio aislado.

Proporciona haces de luz para diferentes estaciones experimentales, y cada línea está preparada para responder a un conjunto específico de preguntas científicas o tecnológicas.

La estructura del Sirius exige control de vibración y temperatura

El edificio que alberga el Sirius forma parte de las condiciones necesarias para el funcionamiento de la máquina.

La estructura fue diseñada para reducir vibraciones, controlar variaciones de temperatura y mantener la estabilidad de los componentes utilizados en los aceleradores y en las líneas de luz.

Pequeñas alteraciones en el suelo, en el ambiente o en la alineación de los equipos pueden afectar la trayectoria de los electrones y la calidad de los haces enviados a las estaciones de investigación.

Por ello, la construcción reúne soluciones de ingeniería civil, control ambiental, instrumentación científica, computación y física de aceleradores.

Imagem: Reprodução/TecMundo
Imagen: Reproducción/TecMundo

El CNPEM afirma que las instalaciones del Sirius exigieron cuidados específicos con estabilidad térmica, aislamiento de vibraciones internas y externas y control de deformaciones en el suelo.

Estos factores son tratados como parte del rendimiento de la fuente de luz sincrotrón, no solo como características del edificio.

La operación depende de la integración entre la máquina principal, los sistemas magnéticos, los dispositivos de control, la infraestructura eléctrica, los ambientes técnicos y las estaciones experimentales.

Esta combinación explica por qué la obra es presentada por el CNPEM como una infraestructura científica de gran envergadura.

Video de YouTube

Del LNLS al Sirius

La trayectoria brasileña en esta área comenzó antes de la construcción del Sirius.

En 1987, se inició el proyecto del Laboratorio Nacional de Luz Sincrotrón, el LNLS, planeado para funcionar como una instalación abierta a la comunidad científica.

Entre 1987 y 1997, el laboratorio desarrolló el **UVX, la primera fuente de luz sincrotrón del Hemisferio Sur**, según el CNPEM.

El UVX permitió formar equipos técnicos, desarrollar componentes y consolidar el uso compartido de una gran infraestructura científica en el país.

Después de esta etapa, el Sirius fue diseñado para operar con características de fuente de luz sincrotrón de cuarta generación, un estándar asociado a haces más brillantes y estables.

El desarrollo del proyecto también involucró a empresas brasileñas.

Según el CNPEM, cerca del **85% de los recursos invertidos en el Sirius** fueron aplicados en el país, mediante la contratación de servicios, componentes, materias primas y sistemas producidos o desarrollados en territorio nacional.

Esta participación industrial se observa en áreas como mecánica de precisión, sistemas de control, ingeniería, construcción civil, tecnología de la información y fabricación de componentes utilizados en los aceleradores y en las estaciones experimentales.

El Nuevo PAC incluye otros proyectos de ciencia y tecnología

El Sirius integra una cartera más amplia de inversiones del MCTI en el Nuevo PAC.

El ministerio informó que el conjunto de proyectos de ciencia, tecnología e innovación suma aproximadamente **R$ 12,1 mil millones**, con recursos destinados a emprendimientos estructurantes y acciones en diferentes regiones del país.

Entre los proyectos citados por el gobierno se encuentran Orion, un laboratorio de máxima contención biológica en construcción en el CNPEM; un nuevo superordenador enfocado en inteligencia artificial; la modernización del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales, el Cemaden; y el Reactor Multipropósito Brasileño.

En el caso del superordenador, la propuesta es ampliar la capacidad nacional de procesamiento de datos para aplicaciones en inteligencia artificial, modelado climático, salud y energía.

La modernización del Cemaden está relacionada con la actualización de equipos y sistemas utilizados en el seguimiento de eventos climáticos y geológicos.

La cartera del MCTI reúne proyectos con finalidades distintas, pero ligados a la ampliación de infraestructura científica, tecnológica y de monitoreo.

En el caso de Sirius, el foco está en el aumento de la capacidad experimental de una fuente de luz sincrotrón ya en operación.

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Cómo los investigadores usan Sirius

Sirius funciona como una instalación abierta a la comunidad científica nacional e internacional.

Los investigadores interesados en utilizar las líneas de luz presentan propuestas de experimentos, que son analizadas antes de la programación de uso.

Este formato concentra equipos de alto costo en un centro nacional compartido, en lugar de distribuir estructuras similares por diferentes instituciones.

Universidades, institutos de investigación y empresas pueden acceder a la infraestructura según criterios técnicos y científicos definidos por el laboratorio.

Con la fase 2, la tendencia es que se puedan atender más proyectos, conforme a la entrada en operación de las nuevas estaciones.

La ampliación también diversifica las técnicas disponibles para el análisis de materiales, imágenes, reacciones y estructuras químicas.

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Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

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