El contrato actual de la FAB y la producción en Brasil
El Brasil quiere reforzar su aviación de combate. El ministro de Defensa, José Múcio Monteiro Filho, anunció este jueves (4), durante una visita a Suecia, que el país pretende adquirir 20 cazas Gripen más, fabricados por Saab, en un movimiento que ampliaría la flota de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) de 36 a 56 aeronaves.
El anuncio, hecho en una declaración conjunta con el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, aún es una manifestación de intención: no hay contrato cerrado, valor definido ni cronograma. Aun así, la ampliación se trata como urgente, ya que la actual escuadra de cazas de la FAB se vuelve cada año más obsoleta, difícil de mantener y cara.
Lo que José Múcio anunció sobre los cazas Gripen

En Estocolmo, junto al colega sueco, José Múcio afirmó que Brasil tiene interés en comprar hasta 20 cazas Gripen más, en las versiones E y F, lo que llevaría la flota encargada de 36 a 56 aeronaves.
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El ministro de Defensa afirmó que Brasil «está sin defensa», admitió vulnerabilidades militares preocupantes y asistió a pruebas con drones y nuevas tecnologías que el Ejército quiere usar contra amenazas en las fronteras.
Los dos gobiernos, sin embargo, no se comprometieron con plazos. «En Defensa, todo es demorado», resumió el ministro, dejando claro que se trata de una intención, y no de un negocio cerrado.
Un punto llamó la atención: según los ministros, estos nuevos cazas Gripen deberían ser fabricados en Brasil, lo que requeriría la expansión de la capacidad productiva nacional.
La revelación sorprendió a personas ligadas al programa, hasta porque el escenario presupuestario es ajustado. Por ahora, la Saab, fabricante sueca del avión, y el gobierno brasileño siguen sin divulgar cuánto costaría el segundo lote.
El contrato actual de la FAB y la producción en Brasil

El pedido en curso proviene del contrato firmado en 2013 y 2014, de alrededor de US$ 4,5 mil millones, para 36 aeronaves: 28 cazas Gripen E, de un asiento, y ocho Gripen F, de dos asientos. Hasta ahora, 11 unidades ya han sido entregadas a la FAB, con las entregas habiendo comenzado en 2020.
El primer Gripen montado en suelo brasileño estuvo listo en marzo, en la línea de producción de Gavião Peixoto, en el interior de São Paulo.

Esta estructura hace de Brasil el único país, fuera de Suecia, con una línea de producción del caza. La cooperación entre Saab y Embraer también resultó en el Gripen F, versión de dos lugares presentada el martes (2) en Linköping, en Suecia, después de cinco años de trabajo.
La FAB debe recibir ocho unidades de este modelo, mientras que la línea brasileña aún producirá 15 cazas Gripen E encargados por Colombia.
Por qué la ampliación se considera urgente
El argumento central para la prisa es el envejecimiento de la flota. Cada año, los cazas más antiguos de la FAB se vuelven más obsoletos, más difíciles de mantener y más caros, ante la dificultad de obtener piezas de repuesto y la rápida evolución tecnológica, acelerada aún más por la inteligencia artificial.
Aunque el Gripen E, combinado con el misil Meteor, sea hoy el caza más avanzado en servicio en América Latina, la cantidad contratada se considera insuficiente para un territorio de dimensiones continentales.
Hasta hace poco, la FAB trabajaba con la meta de tener 66 aeronaves Gripen E/F, número muy por encima de los 56 que el anuncio de esta semana permitiría alcanzar.
Aun así, el refuerzo con más cazas Gripen abriría espacio para una segunda base de operación, posiblemente en Santa Maria, en Rio Grande do Sul, para sustituir los antiguos AMX A-1.
La propia Saab y el gobierno no descartan nuevos lotes en el futuro para llegar al nivel considerado ideal.
Cooperación con Suecia y el desafío del presupuesto
La asociación entre Brasil y Suecia va más allá de la compra de aviones. Los dos países confirmaron la creación de un centro de innovación e investigación en São José dos Campos, en São Paulo, dedicado al desarrollo, mantenimiento y modernización de las aeronaves, reforzando el amplio programa de transferencia de tecnología que marca el acuerdo desde el inicio, cuando Brasil eligió el Gripen en lugar del Rafale y del F/A-18.
Sin embargo, queda el mayor obstáculo: el dinero. El anuncio de José Múcio ocurre en medio de un fuerte ajuste presupuestario, y el Ministerio de Defensa fue la cartera más afectada por el reciente bloqueo de gastos, perdiendo R$ 4,36 mil millones este año.
El tema también es políticamente delicado en año de elecciones presidenciales. Es decir, la intención de comprar más cazas Gripen de Saab está clara, pero cómo y cuándo se materializará aún es una incógnita.
Ampliar la flota de cazas Gripen puede modernizar la defensa de Brasil, pero choca con un presupuesto cada vez más ajustado.
Cuéntanos en los comentarios si crees que el país debe priorizar la compra de los nuevos cazas incluso con recortes en Defensa o si el dinero debería destinarse a otras áreas.

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