ONU Confirma Reducción Expresiva del Hambre Con Base en Datos Actualizados
Brasil fue oficialmente retirado del Mapa del Hambre de la ONU, conforme al informe divulgado por la FAO, agencia de la ONU para la alimentación.
Según el levantamiento, el país redujo el porcentaje de personas en situación de hambre a menos del 2,5% de la población.
Este índice alcanza el límite mínimo exigido por la ONU para que una nación sea retirada del Mapa del Hambre.
Este resultado representa un cambio histórico desde 2021, cuando Brasil volvió al mapa tras la pandemia y el debilitamiento de las políticas públicas.
La recuperación ocurrió, sobre todo, gracias a la reestructuración de programas sociales y al fortalecimiento de la agricultura familiar, según la FAO.
Además, la reanudación del Bolsa Família con nuevos criterios de inclusión ayudó a ampliar el acceso a la alimentación básica en el país.
Programas Sociales Vuelven a Hacer Diferencia en la Lucha Contra el Hambre
Desde marzo de 2023, el nuevo Bolsa Família adoptó criterios más estrictos, como el seguimiento nutricional y la actualización cadastral de los beneficiarios.
El gobierno también liberó crédito especial para agricultores familiares y amplió los subsidios a la producción de alimentos básicos.
Según Rafael Zavala, de la FAO, estas medidas fueron decisivas para estabilizar el abastecimiento y ampliar el acceso a comida en las regiones más afectadas.
Informe de la FAO Señala Avance en las Regiones Más Vulnerables
De acuerdo con el informe “El Estado de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el Mundo”, Brasil redujo en más de 20 millones el número de personas con hambre severa.
En 2022, este índice superaba 4,1%, con un negativo resaltado para las regiones Nordeste y Norte, que presentaban los mayores niveles de inseguridad alimentaria en el país.
Ahora, esas mismas regiones registran caídas expresivas en el hambre, resultado directo del retorno de programas estructurales destinados a combatir la inseguridad alimentaria.
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Además, el apoyo a la producción agrícola local se ha intensificado, lo que ha fortalecido aún más el abastecimiento interno y el acceso a la alimentación básica.
La investigación, basada en datos del IBGE y del Cadastro Único, confirmó el impacto directo de estas acciones en comunidades vulnerables.
Familias con niños pequeños y madres solteras fueron las más favorecidas, especialmente tras la ampliación de los auxilios y la actualización de los criterios de inclusión.
Brasil Se Destaca en Escenario Global Marcado por Retrocesos
Mientras Brasil celebra el avance, otros países enfrentan un empeoramiento en los índices globales de hambre. Según la FAO, 735 millones de personas pasaron hambre en el mundo en 2023, un aumento de 122 millones en dos años.
En este contexto, el desempeño brasileño fue elogiado por Mario Lubetkin, subdirector general de la FAO para América Latina, quien destacó al país como ejemplo para la región.
“Brasil demuestra que el hambre no es inevitable y que las políticas públicas bien diseñadas funcionan incluso ante crisis económicas y climáticas”, afirmó Lubetkin a la prensa regional.
Alerta Permanece por Riesgos de Retroceso sin Vigilancia Continua
Aunque la retirada del Mapa del Hambre representa un logro, los expertos advierten que Brasil aún convive con inseguridad alimentaria en regiones críticas del país.
La Red PENSSAN (Red Brasileña de Investigación en Soberanía y Seguridad Alimentaria) señala que el hambre puede regresar rápidamente si ocurren recortes o debilitamiento de políticas públicas esenciales.
Además, eventos climáticos extremos y desigualdad de ingresos siguen presionando el acceso a una alimentación de calidad en las periferias urbanas y en las zonas rurales más aisladas.
Garantizar una alimentación digna depende de la continuidad de los programas sociales, además de un control activo y prioridad presupuestaria permanente en todos los niveles de gobierno.
Pero, ¿será que Brasil mantendrá este compromiso con la seguridad alimentaria?

