El descubrimiento hecho en la Isla Deception muestra un microorganismo que sobrevive en una fumarola rodeada de hielo y nieve y amplía lo que se sabe sobre los límites de la vida.
Investigadoras brasileñas identificaron una nueva especie de arquea en un volcán activo de la Antártida, en una región donde la temperatura llega cerca de 100°C incluso rodeada de hielo y nieve. El descubrimiento se hizo en la Isla Deception y añade una pieza rara al rompecabezas de cómo la vida puede existir en condiciones extremas.
El microorganismo, descrito como una arquea hipertermófila, fue encontrado solo en la parte más caliente de la fumarola analizada. En pocos centímetros, la temperatura cae drásticamente, y esta transición tan brusca se convirtió en parte importante del estudio. La investigación fue liderada por la microbióloga Amanda Bendia, profesora del Instituto Oceanográfico de la Universidad de São Paulo (USP), con apoyo del Instituto Serrapilheira.
El trabajo también llama la atención porque este tipo de arquea solo había sido registrado, hasta ahora, en ambientes de gran profundidad en el océano. Este pasa a ser el primer registro en un ambiente polar de superficie, lo que amplía el alcance conocido de estos organismos primitivos.
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Una vida que resiste donde casi nada más puede

Las arqueas están entre los seres vivos más antiguos del planeta. En este caso, la nueva especie fue localizada en fumarolas, aberturas en el suelo por donde escapan gases calientes de origen volcánico. En lugar de depender de la luz solar, obtiene energía a partir de sustancias químicas presentes en el ambiente.
Según el Instituto Oceanográfico de la USP, la muestra fue recolectada en un área donde la combinación de calor extremo, presión y gases tóxicos crea un escenario hostil para la mayor parte de las formas de vida conocidas.
El punto de 100°C quedó a pocos centímetros del hielo
La propia dinámica del lugar sorprendió al equipo. Las recolecciones se hicieron en puntos con cerca de 100°C, 50°C y 0°C, lo que permitió comparar los microorganismos presentes en cada rango de temperatura. La nueva especie apareció solo en el área más caliente.
“Esta arquea hipertermófila que describimos solo se encuentra puntualmente en la fumarola de 100 grados. A pocos centímetros al lado ya no está”, afirmó la investigadora en el material divulgado. También explicó que esperaba encontrar un gradiente más continuo de temperatura, pero el aire extremadamente frío hace que el calor se pierda muy rápido.

El ADN reveló pistas sobre la supervivencia en el ambiente extremo
Después de la recolección en campo, el equipo extrajo el ADN de la muestra y utilizó herramientas de análisis genético para reconstruir el genoma del microorganismo. El objetivo fue entender qué características pueden estar ligadas a la supervivencia en un ambiente con temperatura alta y presencia de gases tóxicos.
Las expediciones científicas ocurrieron a lo largo de diferentes viajes a la Isla Decepción, donde Amanda Bendia ya ha estado cuatro veces. La investigadora contó que ya imaginaba, desde el doctorado, que las fumarolas podrían seleccionar microorganismos hipertermófilos, incluso en pleno ambiente polar.
El nombre de la nueva especie homenajea a una pionera brasileña
La arquea recibió el nombre de Pyroantarcticum pellizari, en homenaje a la microbióloga Vivian Pellizari, referente en Brasil en estudios de microorganismos que viven en condiciones extremas. Ella fue orientadora de Amanda en la USP y también participó en la investigación, junto a Ana Carolina de Araújo Butarelli y Francielli Vilela Peres.
Además de registrar una especie inédita, el estudio ayuda a ampliar la comprensión sobre los límites de la vida y sobre cómo los organismos pueden adaptarse a ambientes improbables. Este tipo de conocimiento también se utiliza como referencia en investigaciones astrobiológicas, que investigan la posibilidad de vida fuera de la Tierra en escenarios similares.
En un ambiente donde hielo, nieve y calor volcánico conviven lado a lado, el descubrimiento brasileño muestra que aún hay mucho por revelar en la Antártida. Si te gusta la ciencia que sorprende, vale la pena seguir las próximas expediciones y comentar qué fue lo que más llamó tu atención en este descubrimiento.
