Un submarino de la Segunda Guerra Mundial, perdido desde hace décadas con 64 tripulantes, fue encontrado por cazadores de naufragios. ¡Entiende la importancia de este descubrimiento para la historia y el misterio que conlleva!
En 1943, en el auge de la Segunda Guerra Mundial, el submarino británico HMS Trooper desapareció misteriosamente mientras patrullaba el Mar Egeo. Con 64 hombres a bordo, el barco emprendió una misión que jamás se completaría. Un grupo de cazadores de naufragios tuvo un gran descubrimiento.
Ahora, después de ocho décadas de incertidumbres, un equipo de cazadores de naufragágios cree haber descubierto los restos de la embarcación, sacando a la luz uno de los mayores misterios navales de la época.
El submarino estaba programado para llegar al puerto de Beirut el 17 de octubre de 1943, pero nunca se volvió a ver. Su tripulación, liderada por el teniente John S. Wraith, no contactó a la Marina Real Británica tras la partida de Beirut el mes anterior. Durante décadas, muchas expediciones intentaron localizar al Trooper, pero todas fracasaron.
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Ahora, un equipo de buceadores, bajo la dirección del experimentado Κostas Thoctarides, utilizó sonares avanzados y vehículos subacuáticos operados remotamente para localizar los restos.
El descubrimiento ocurrió a una profundidad de 830 pies (aproximadamente 250 metros), cerca de la isla griega de Donoussa, en el Mar Icario, una zona conocida por sus aguas turbulentas y corrientes fuertes.

Foto – Kostas Thoctarides
El Descubrimiento y la Condición de los Restos
Los restos del HMS Trooper están divididos en tres grandes piezas: la proa, el medio del barco y la popa. Según Thoctarides, el submarino sufrió un «hundimiento muy violento», lo que sugiere que una mina submarina alemana fue responsable del naufragio.
Registros históricos confirman que un lanzador de minas alemán posicionó 287 minas en la zona pocos días antes de que el Trooper iniciara su misión de patrullaje.
La localización del submarino fue un gran avance para los investigadores, que pasaron años buscando en las áreas equivocadas. Expediciones anteriores se habían centrado en regiones alrededor de las islas de Leros, Kalymnos y Kos, lugares mencionados en relatos de testigos que, en su momento, creyeron haber avistado al Trooper.

Foto – Kostas Thoctarides
Sin embargo, el equipo de Thoctarides adoptó un enfoque más meticuloso, concentrando sus búsquedas en mapas alemanes que mostraban la posición exacta de los campos minados de la época. Esta nueva estrategia llevó al descubrimiento del Trooper al norte de la isla de Donoussa.
El Submarino y su Última Misión
El Trooper estaba bajo órdenes de patrullar las islas del Dodecaneso, una región ocupada por Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Además de patrullar la zona, el submarino también fue responsable de una importante misión: dejar a tres agentes secretos y suministros en la isla de Evia. Tras completar esta tarea, el submarino regresó al Mar Egeo para continuar su patrullaje.
Sin embargo, el 5 de octubre de 1943, el Trooper fue enviado a una zona entre las islas de Naxos e Ikaria, donde debería continuar su vigilancia. La fecha prevista para su regreso a Beirut era el 17 de octubre, pero después del día 5, el submarino desapareció sin dejar rastro, llevando a la Marina Real Británica a declararlo como perdido.
Impacto para los Descendientes y Respeto al Lugar del Naufragio
El descubrimiento de los restos del HMS Trooper ofrece no solo un cierre histórico, sino también emocional para los descendientes de los 64 tripulantes que perdieron sus vidas.
Thoctarides y su equipo enfatizaron que no perturbarán el lugar, considerando al submarino como una tumba de guerra. Ellos esperan que la localización traiga consuelo a las familias de las víctimas, que durante tanto tiempo buscaron respuestas.
Uno de los descendientes es Richard Wraith, hijo del comandante John S. Wraith. En una declaración, expresó sus sentimientos sobre el descubrimiento: «Espero que los familiares de aquellos que estaban a bordo puedan finalmente tener un lugar para rendir homenaje y recordar a sus seres queridos.»
La recuperación de esta historia, tanto para los historiadores como para las familias, ofrece una oportunidad de reflexionar sobre los sacrificios hechos durante la guerra y de valorar la memoria de aquellos que fueron trágicamente perdidos en el mar.
El caso del HMS Trooper, ahora, ya no es más un misterio. Es un recordatorio del costo de la guerra y de la fuerza del espíritu humano en buscar la verdad, incluso décadas después de los acontecimientos.


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