Eve, subsidiaria de Embraer, mantiene pruebas del eVTOL, refuerza caja multimillonaria y apuesta por certificación para 2028.
Uno de los proyectos más observados de la aviación eléctrica brasileña volvió al centro de atención tras una nueva actualización de Eve, empresa de Embraer enfocada en la movilidad aérea urbana.
La compañía reafirmó la meta de obtener, en 2028, la certificación de su coche volador eléctrico de despegue y aterrizaje vertical, conocido como eVTOL.
Según información divulgada por Reuters y UOL, la aeronave sigue en fase de pruebas y validaciones técnicas, mientras la empresa prepara las próximas etapas del proceso regulatorio.
-
Científicos ponen a personas a caminar libremente y descubren algo extraño en la caminata humana: en 32 de 33 grupos, los participantes comenzaron a girar en sentido antihorario como si siguieran una tendencia invisible.
-
Samsung inaugura una nueva era de refrigeradores con un modelo de 664 litros, solo 0,4 cm de espacio y IA que promete reducir el consumo de energía mientras produce dos tipos de hielo automáticamente.
-
China tiene un plan ambicioso para invertir US$ 295 mil millones en inteligencia artificial, pero un detalle de la estrategia para dominar el sector podría cambiar el equilibrio de la disputa tecnológica global.
-
Fim dos caminhoneiros: camión que conduce solo transporta 700 mil toneladas, completa más de 11 mil viajes y recorre 56 mil km para construir presa en Suecia sin intervención humana
Eve también destacó que pretende administrar sus recursos con cautela en los próximos años, manteniendo un control riguroso de los gastos hasta la certificación.
Caja multimillonaria sostiene avance del proyecto
La actualización también llamó la atención por la situación financiera de la empresa.
En el primer trimestre de 2026, Eve registró un saldo de caja de US$ 441 millones, aproximadamente R$ 2,43 mil millones.
Según Johann Bordais, ejecutivo de Eve, esta caja debe sostener las operaciones de la compañía hasta la etapa de certificación prevista para 2028.
La empresa destacó cuatro puntos centrales del planeamiento actual:
- Meta de certificación del eVTOL en 2028
- Caja de US$ 441 millones
- Liquidez considerada suficiente hasta 2028
- Control riguroso de gastos en los próximos años
Eve aún prevé que el consumo de caja en 2026 se sitúe en la parte inferior de la estimación, calculada entre US$ 225 millones y US$ 275 millones.
Cronograma de la certificación pasó por ajustes
El plazo de certificación ya ha sido alterado más de una vez a lo largo del desarrollo del proyecto.
Inicialmente, Eve preveía concluir el proceso en 2026.
La proyección pasó después para 2027 y, más recientemente, fue transferida para 2028.
Incluso con los ajustes, la empresa mantiene el desarrollo activo de la aeronave, con pruebas y validaciones necesarias para cumplir con las exigencias regulatorias del sector.
Este proceso es considerado esencial para que el eVTOL avance de forma segura dentro de las normas de la aviación civil.

Anac considera plazo realista
La nueva previsión recibió evaluación positiva de la Agencia Nacional de Aviación Civil, la Anac.
A principios de la semana, el presidente de la agencia, Tiago Faierstein, afirmó a Reuters que el cronograma presentado por Eve es compatible con la etapa actual del proyecto.
Según él, el plazo es realista.
Faierstein también destacó que las pruebas de Eve han sido exitosas, reforzando la evaluación positiva sobre el avance del programa.
Esta señalización de la Anac fortalece la lectura de que la empresa sigue dentro de una trayectoria posible para buscar la certificación en 2028.
Aviación eléctrica gana espacio en Brasil
El proyecto de Eve permanece entre las principales apuestas de la aviación eléctrica brasileña.
Con caja multimillonaria, pruebas en curso y un cronograma considerado viable por el regulador, la empresa intenta consolidar su espacio en el mercado de movilidad aérea urbana.
La propuesta del eVTOL involucra una aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical, destinada a desplazamientos urbanos y regionales.
Antes de cualquier operación comercial, el modelo necesita pasar por todas las etapas de certificación exigidas por las autoridades aeronáuticas.
¿Qué esperar hasta 2028?
En los próximos años, Eve deberá concentrar esfuerzos en la continuidad de las pruebas, en la gestión de caja y en el avance de las exigencias regulatorias.
La certificación prevista para 2028 sigue como el principal hito del programa.
Mientras tanto, la empresa mantiene cautela financiera y busca demostrar que el proyecto del coche volador de Embraer puede avanzar dentro de un plazo considerado realista por la Anac.
¿Crees que los coches voladores eléctricos pueden transformar la movilidad urbana en los próximos años o todavía están lejos de la realidad de las ciudades? ¡Deja tu opinión!

¡Sé la primera persona en reaccionar!