Estudio con participación de la Universidad de Tokio y del St. Jude coloca entre las proteínas más observadas una pieza central del envejecimiento del sistema inmunológico y apunta a una nueva ruta para mantener joven la fábrica de células que sostiene las defensas del organismo.
Un grupo de científicos encontró entre las proteínas un mecanismo escondido que ayuda a envejecer el sistema inmunológico y puede cambiar la búsqueda por formas de mantener joven la defensa del cuerpo. El foco cayó sobre la MLKL, proteína conocida por su vínculo con la muerte celular, pero que apareció actuando de otra manera: dañando las mitocondrias de las células madre hematopoyéticas, responsables de producir las células de la sangre y sostener la respuesta inmune a lo largo de la vida.
El estudio fue publicado el 6 de abril de 2026 en Nature Communications por investigadores de la Universidad de Tokio y del St. Jude Children’s Research Hospital.
Entre las proteínas analizadas, la MLKL apareció donde nadie esperaba
La sorpresa vino del lugar donde la proteína fue a parar. En lugar de empujar estas células hacia la muerte, como la ciencia solía asociar a la MLKL, los investigadores vieron a la proteína acumularse en las mitocondrias después de estreses relacionados con el envejecimiento, como inflamación y estrés replicativo.
-
Brasil tendrá un mega campus del Inca con una inversión de R$ 2,5 mil millones, 18 unidades integradas y enfoque en nuevos tratamientos contra el cáncer.
-
El Gran Nada: el Vacío de Boötes desafía a los astrónomos con un abismo de 330 millones de años luz, uno de los lugares más aterradores del universo, donde la oscuridad ha engullido miles de galaxias y casi nada existe.
-
Científicos de 23 países encienden la alerta global al afirmar que la Tierra ha cruzado su primer punto de no retorno climático, mientras que el 84% de los arrecifes de coral enfrentan el peor blanqueamiento jamás registrado y solo podrían recuperarse con un enfriamiento por debajo del calentamiento actual.
-
Científicos alertan que la corriente más poderosa de la Tierra puede perder un 20% de su fuerza para 2050, debilitando la barrera natural que protege la Antártida y abriendo camino a más derretimiento, menos carbono absorbido y cambios climáticos en cadena.
Allí, redujo el potencial de membrana, alteró la estructura mitocondrial y disminuyó la producción de energía, sin aumentar la muerte celular.
El sistema inmunológico pierde aliento cuando la fábrica de sangre envejece
Este impacto afecta el corazón de la renovación de la sangre. Según los autores, las células madre hematopoyéticas envejecidas pierden capacidad de autorrenovación, producen menos células nuevas y se vuelven más propensas a generar células mieloides que linfóides, un cambio que debilita la respuesta inmune con el paso de los años.
Fue precisamente este patrón que la activación de la MLKL ayudó a empujar.
Cuando los científicos apagaron la proteína, el cuadro cambió
En los experimentos con ratones, el escenario cambió. Células sin MLKL mantuvieron mejor capacidad regenerativa, produjeron células inmunes más saludables, mostraron menos daño al ADN y preservaron la función mitocondrial incluso bajo estrés o en animales más viejos.
En otro frente del trabajo, células madre sin la proteína lograron repoblar el sistema sanguíneo con más eficiencia después del trasplante, señal de que el desgaste puede ser frenado en el origen.
La carrera ahora apunta a una forma de mantener joven el sistema inmunológico sin prometer milagro
El resultado encendió la alerta y la esperanza al mismo tiempo. Los investigadores no probaron una terapia lista en humanos, y el propio St. Jude dice que el estudio aún señala una dirección para investigaciones futuras, no un tratamiento inmediato.
La apuesta ahora es descubrir si bloquear esta vía de forma temporal en momentos de fuerte estrés biológico, como quimioterapia, trasplante o terapia génica, puede ayudar a preservar la formación de sangre y reducir el envejecimiento prematuro del sistema inmunológico.
El descubrimiento toca un punto central de la biología del envejecimiento porque quita el foco solo de los genes y coloca las proteínas y las mitocondrias en el centro de la historia.
Si este camino se confirma en estudios futuros, la MLKL puede dejar de ser solo un nombre técnico de laboratorio y convertirse en uno de los objetivos más prometedores del intento de mantener joven la defensa del cuerpo por más tiempo.
Comenta lo que piensas de este descubrimiento y comparte este artículo con quienes siguen la ciencia, la longevidad y nuevas estrategias para proteger el sistema inmunológico.

Seja o primeiro a reagir!